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lunes, 1 de septiembre de 2025

ESTAR CUANTO MÁS SE PUEDA EN EL SANTUARIO DE SU CORAZÓN, Sor Benigna Consolata Ferrero

  

                       Sor Benigna Consolata Ferrero nació el 5 de Agosto 1885 en Turín (Italia). Bautizada al día siguiente, recibió los nombres de María de la Consolación, Teresa, Rosalía y Filomena. Pertenecía a una familia distinguida, no solo por su posición social sino por su vida Cristiana, que era ejemplar en todos. Tras una infancia llena de pureza, empezó a sentirse fuertemente atraída hacia la vida contemplativa. El Divino Maestro le hablaba interiormente a su alma y le decía: “Irás a la Visitación y podrás no solamente hacerte santa, sino llegar a aquel grado sublime de perfección que Yo quiero, para bien espiritual de los demás. Yo te pagaré todos tus sacrificios... Cuando hayas probado lo que es el monasterio, ya no querrás volver al mundo por ningún motivo... Allí tendrás humillaciones, tendrás recogimiento y todo aquello que necesitas… Cuando entres al monasterio me ganarás almas”.





                       Despedida de la Visitación de Pignerol por su vida mística, ingresó a la Visitación de Como (al norte de Milán) el 30 de Diciembre de 1907, cuando contaba 22 años y recibió el santo hábito el 5 de Noviembre de 1908, con el nombre de Benigna Consolata Desde entonces, la joven Salesa no puso límites a su fervor y Jesús no puso límites a sus comunicaciones sobrenaturales. 

                       La sed ardiente de la salvación de las almas que devora al Corazón de Jesús se había apoderado también de Su "Benjamina", como con cariño la llama el Señor. No descuidaba medio alguno, por insignificante que fuese, para saciar esta sed: penitencias, mil intenciones piadosas y sobre todo, sus oraciones continuas.

                       El modo divino que empleará el Señor para comunicarse con Benigna será por medio de palabras interiores y visiones intelectuales. Jesús mismo le mandó que fuese escribiendo los coloquios íntimos a medida que los fuese recibiendo, y por supuesto, que no hablase ni respondiese cosa alguna sin consultárselo a Él primero.

                       Los escritos que por obediencia dejó Sor Benigna manifiestan las extraordinarias virtudes que en su alma se iban desarrollando, entregada por completo a la Voluntad de Dios con una confianza ciega, y además un conocimiento clarísimo de la Misericordia del Corazón de Jesús, de Su incomparable ternura, y de las mil delicadezas con las que se dirige a los pobres pecadores, así como a los justos y a los Santos, para la conquista de una sola cosa: el amor de Sus criaturas. 

                       Dócil a las enseñanzas de San Francisco de Sales, en lo exterior se conformaba por completo a la vida ordinaria de sus Hermanas. En lo interior, por el contrario, todo era extraordinario y luminoso, si bien el Divino Esposo de Benigna Consolata, lejos de regalarle una corona de flores, la conformó de espinas y abrojos, a fin de configurarla con Él.

                       Fiel al mandato de Nuestro Señor y con el permiso de la Superiora, Sor Benigna Consolata realizó el voto del puro amor, como muestra de lo mucho que Jesús deseaba de ella, pues según le regalaba comunicaciones celestiales, más entrega exigía de la joven religiosa; por eso vinieron después los votos de humildad, el de abandono a su querer y el voto de hacer lo más perfecto. De esta forma progresiva el Sagrado Corazón, gracias a estos votos de desprendimiento personal, concedió a Sor Benigna un tiempo de paz espiritual. 

                       Desencadenada en 1914 Primera Guerra Mundial, creyeron los Superiores de esta confidente de los secretos divinos que podrían forzarla a que obtuviese del Señor el término de un azote tan espantoso. La respuesta de Jesús fue consoladora, asegurando que no era esa guerra castigo de su justicia, sino castigo enviado por la Divina Misericordia, que serviría para salvar infinidad de almas que corrían a la condenación eterna. Al año siguiente exigió Jesús de Sor Benigna el sacrificio de su vida para conseguir la paz según las intenciones del Romano Pontífice.

                       A finales de Julio de 1916, Jesús la invitó a hacer un retiro de doce días para prepararse a la muerte. Corona de estos ejercicios fue una maravillosa fórmula de voto de humildad inspirada por el Señor. Hasta la extinción completa de sus fuerzas tenía que escribir, en secreto y con aprobación de sus Superiores, lo que Dios le iba comunicando. 

                       Durante su última enfermedad, los asaltos del enemigo infernal fueron espantosos. Desde la cama donde tiene que permanecer, pidió el Sacramento de la Extremaunción, que le fue administrado el 14 de Agosto. Tenía siempre en los labios el Dulcísimo Nombre de Jesús, pasando las largas horas de insomnio sentada en la cama, juntas las manos, en profundo recogimiento.

                       Después de grandes sufrimientos físicos y morales, llegaba el día de encontrarse con el Divino Esposo; el Primer Viernes, 1 de Septiembre de 1916, decaían las fuerzas del cuerpo de Benigna Consolata, pero su alma inocente conservaba cabal el conocimiento y fervor. Mientras el Capellán de la Comunidad rezaba las oraciones de recomendación del alma, en presencia de todas sus Hermanas, reunidas en torno a su cama, Sor Benigna entregó plácidamente su alma en las manos de Dios, muriendo en el ósculo santo de su Esposo divino, que recogió su alma a las tres de la tarde. Tenía 31 años.


Para leer algunos de los extractos de los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata, solo tiene que tocar AQUÍ.




martes, 2 de mayo de 2023

PARA ENJUGAR MI ROSTRO (Parte 2ª) La Devoción de la Santa Faz en Sor Benigna Consolata Ferrero

   

               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, en el Monasterio de la Visitación de Como (al Norte de Milán) escribiría desde 1907 cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.


Escribe, ¡oh Benigna mía!, Apóstol de Mi Misericordia, 
que lo que más deseo es que las almas sepan que 
Soy todo Amor, y que la mayor ofensa 
que pueden hacer a Mi Corazón 
es dudar de Su Bondad...



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata Ferrero


              Para enjugar Mi Rostro, como otras tantas Verónicas, Mis Esposas harán todas sus acciones lo mejor que puedan, no solamente con la disposición interior, pero también con la práctica exterior. La pureza de corazón será la blancura del lienzo; y la fidelidad y el amor en la ejecución, será la suavidad.

             Ellas Me quitarán las espinas, cuidando de evitar al prójimo, con una exquisita caridad, todas las espinitas de las dificultades y de las incomodidades, tomándolas para sí, lo más que puedan. Quien quiera amarme más tiernamente, se hará un deber de curar las heridas que el prójimo haya recibido en cualquier encuentro, con alguna buena palabra llena del bálsamo de la Caridad. 

              Después, en cuanto a la práctica de la humildad y de la dulzura, será ésta: imitar a la Verónica en su valor, pasando entre los soldados, para llegar hasta Mí; el alma más generosa en humillarse, máxime en público, será aquella sobre la cual Yo imprimiré antes y mejor Mi Divina Faz..."



martes, 25 de abril de 2023

PARA ENJUGAR MI ROSTRO (Parte 1ª) La Devoción de la Santa Faz en Sor Benigna Consolata Ferrero

  

              Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.


El hambre ardiente que tengo 
de salvar almas me empuja 
a buscar víctimas 
que asocio a Mi Obra de Amor



               "La obligación de Mis caras Esposas (almas consagradas a Dios) y su más dulce empleo durante la Cuaresma, será hacerme especialmente compañía en Mi Pasión, meditando con más frecuencia sobre Mis Sufrimientos, precio de la Redención del hombre, y, sobre todo, siendo en este tiempo como otras tantas Verónicas destinadas por el amor a enjugarme el Rostro.

              En cada casa religiosa, cada una de Mis Esposas, será como un lugar en el cual el alma, en la soledad de su corazón, se penetrará lo más que le sea posible en el espíritu y en el corazón, de Mis Divinas Facciones.

             Esto será un estudio que se hará en cuanto sea posible en el silencio y en el recogimiento.

               El alma religiosa, será el lienzo en el cual Yo imprimiré, a medida de su aplicación, Mis Divinos Rasgos; ha de ser principalmente el corazón el que trabaje; pero agregarán también prácticas exteriores, como la caridad, dulzura y humildad, las cuales son aquellas que más unen los corazones. 

               Es Mi deseo que los corazones se dejen penetrar del pensamiento tan saludable de Mi Pasión, como una tela empapada de aceite, que se vierte sobre ella sin hacer ruido; pero que, sin embargo, ésta se queda llena de él. Pero esto, sin obligación, sino como un convite del Amor. Me agradaría que aunque no fuera más que una vez al día, la Meditación fuera sobre Mi Pasión. El pensamiento de Mi Pasión ha de ser para Mis Esposas como un ramo de flores que ellas siempre lleven en el corazón. 

               Los Viernes... procura hacer el Vía Crucis, o rezar la Corona de las Santas Llagas. Y si esto se pudiera hacer en común, al menos una vez, tendría en ello mucho placer.



viernes, 11 de septiembre de 2020

"EL ALIMENTO DE JESÚS CONSISTE EN HACER LA VOLUNTAD DEL ETERNO PADRE..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Un alma que abandona su voluntad a la de Dios goza de gran paz y participa todo cuanto es posible a una criatura, de la inmutabilidad de Dios; y este alma, haciendo siempre la Voluntad de Dios, hace siempre la suya, porque la Voluntad de Dios se cumple siempre...

               Un alma que hace en todo la Voluntad de Dios, y no solo cumple Su Voluntad, sino que también estudia Sus mínimos deseos para cumplirlos, que está, por decirlo así, siempre al acecho, es un alma que está siempre en oración.

               Tú eres María porque has hospedado a Jesús en tu casa; ahora no le dejes solo. Marta le recibió y enseguida le abandonó, cierto que, esto era para prepararle alimento, pero en fin, ella le dejó. María entretanto, gozó de Él. ¿Para qué prepararle una comida? .

              El alimento de Jesús consiste en hacer la Voluntad del Eterno Padre. Permanece atenta aún en medio de la multiplicidad de las cosas, sin dejar la única simplicidad a la cual eres llamada. ¿Sabes cuándo se deja a Jesús?, cuando se deja de escucharle...






martes, 1 de septiembre de 2020

SOR BENIGNA CONSOLATA, ejemplo de entrega sin reservas al Sagrado Corazón de Jesús


               Sor Benigna Consolata Ferrero nació el 5 de Agosto 1885 en Turín (Italia). Bautizada al día siguiente, recibió los nombres de María de la Consolación, Teresa, Rosalía y Filomena. Pertenecía a una familia distinguida, no solo por su posición social sino por su vida Cristiana, que era ejemplar en todos. Tras una infancia llena de pureza, empezó a sentirse fuertemente atraída hacia la vida contemplativa. El Divino Maestro le hablaba interiormente a su alma y le decía: “Irás a la Visitación y podrás no solamente hacerte santa, sino llegar a aquel grado sublime de perfección que Yo quiero, para bien espiritual de los demás. Yo te pagaré todos tus sacrificios... Cuando hayas probado lo que es el monasterio, ya no querrás volver al mundo por ningún motivo... Allí tendrás humillaciones, tendrás recogimiento y todo aquello que necesitas… Cuando entres al monasterio me ganarás almas”.




               Despedida de la Visitación de Pignerol por su vida mística, ingresó a la Visitación de Como (al norte de Milán) el 30 de Diciembre de 1907, cuando contaba 22 años y recibió el santo hábito el 5 de Noviembre de 1908, con el nombre de Benigna Consolata Desde entonces, la joven Salesa no puso límites a su fervor y Jesús no puso límites a sus comunicaciones sobrenaturales. 

               La sed ardiente de la salvación de las almas que devora al Corazón de Jesús se había apoderado también de Su "Benjamina", como con cariño la llama el Señor. No descuidaba medio alguno, por insignificante que fuese, para saciar esta sed: penitencias, mil intenciones piadosas y sobre todo, sus oraciones continuas.

               El modo divino que empleará el Señor para comunicarse con Benigna será por medio de palabras interiores y visiones intelectuales. Jesús mismo le mandó que fuese escribiendo los coloquios íntimos a medida que los fuese recibiendo, y por supuesto, que no hablase ni respondiese cosa alguna sin consultárselo a Él primero.

               Los escritos que por obediencia dejó Sor Benigna manifiestan las extraordinarias virtudes que en su alma se iban desarrollando, entregada por completo a la Voluntad de Dios con una confianza ciega, y además un conocimiento clarísimo de la Misericordia del Corazón de Jesús, de Su incomparable ternura, y de las mil delicadezas con las que se dirige a los pobres pecadores, así como a los justos y a los Santos, para la conquista de una sola cosa: el amor de Sus criaturas. 

               Dócil a las enseñanzas de San Francisco de Sales, en lo exterior se conformaba por completo a la vida ordinaria de sus Hermanas. En lo interior, por el contrario, todo era extraordinario y luminoso, si bien el Divino Esposo de Benigna Consolata, lejos de regalarle una corona de flores, la conformó de espinas y abrojos, a fin de configurarla con Él.

               Fiel al mandato de Nuestro Señor y con el permiso de la Superiora, Sor Benigna Consolata realizó el voto del puro amor, como muestra de lo mucho que Jesús deseaba de ella, pues según le regalaba comunicaciones celestiales, más entrega exigía de la joven religiosa; por eso vinieron después los votos de humildad, el de abandono a su querer y el voto de hacer lo más perfecto. De esta forma progresiva el Sagrado Corazón, gracias a estos votos de desprendimiento personal, concedió a Sor Benigna un tiempo de paz espiritual. 

               Desencadenada en 1914 Primera Guerra Mundial, creyeron los Superiores de esta confidente de los secretos divinos que podrían forzarla a que obtuviese del Señor el término de un azote tan espantoso. La respuesta de Jesús fue consoladora, asegurando que no era esa guerra castigo de su justicia, sino castigo enviado por la Divina Misericordia, que serviría para salvar infinidad de almas que corrían a la condenación eterna. Al año siguiente exigió Jesús de Sor Benigna el sacrificio de su vida para conseguir la paz según las intenciones del Romano Pontífice.

               A finales de Julio de 1916, Jesús la invitó a hacer un retiro de doce días para prepararse a la muerte. Corona de estos ejercicios fue una maravillosa fórmula de voto de humildad inspirada por el Señor. Hasta la extinción completa de sus fuerzas tenía que escribir, en secreto y con aprobación de sus Superiores, lo que Dios le iba comunicando. 

               Durante su última enfermedad, los asaltos del enemigo infernal fueron espantosos. Desde la cama donde tiene que permanecer, pidió el Sacramento de la Extremaunción, que le fue administrado el 14 de Agosto. Tenía siempre en los labios el Dulcísimo Nombre de Jesús, pasando las largas horas de insomnio sentada en la cama, juntas las manos, en profundo recogimiento.

               Después de grandes sufrimientos físicos y morales, llegaba el día de encontrarse con el Divino Esposo; el Primer Viernes, 1 de Septiembre de 1916, decaían las fuerzas del cuerpo de Benigna Consolata, pero su alma inocente conservaba cabal el conocimiento y fervor. Mientras el Capellán de la Comunidad rezaba las oraciones de recomendación del alma, en presencia de todas sus Hermanas, reunidas en torno a su cama, Sor Benigna entregó plácidamente su alma en las manos de Dios, muriendo en el ósculo santo de su Esposo divino, que recogió su alma a las tres de la tarde. Tenía 31 años.


Para leer algunos de los extractos de los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata, solo tiene que tocar AQUÍ.




viernes, 28 de agosto de 2020

"...LA CONDICIÓN MÁS INDISPENSABLE PARA UNIRSE A DIOS..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "El alma interior es un alma que tiende a Dios como a su centro y Dios la atrae como el imán lleva el pedacito de hierro que se le une. Un alma interior hace las más delicadas delicias de Mi Corazón, de la misma manera Mi Corazón hace las delicias del alma interior... 

               Un alma interior es como un lirio muy perfumado; el lirio no se mueve de su sitio, pero el aire, al pasar por encima, se perfuma; así el alma interior, aunque no lo haga a propósito, se perfuma todo en ella.   

               Un alma interior es como una abeja mística, que hace en la colmena de su corazón la miel del Divino Amor; el alma interior es el paraíso de las delicias de Jesús. La Santísima Trinidad hace Su morada en aquella alma, toma en ella Sus delicias y las hace gustar al alma. El alma interior vive como en un ambiente celestial. Es como una flor, que aunque haya nacido de la tierra, florece en alto y ya no toca la tierra, a no ser que se rompa y caiga; así el alma interio no toca ya la tierra, a no ser por una falta de fidelidad a la gracia.

              La vida religiosa es una vida oculta, donde el que más desaparece, da más frutos. Nada oculta también a un alma como la vida común. Ella desaparece no solamente a ojos de los demás, sino también a los suyos. El alma no ve nada, cree que no hace nada y por el contrario, hace mucho más que si hiciera alguna cosa extraordinaria...

              Alma religiosa, fija tus ojos en Dios. Cuando un alma es llamada a seguirle más de cerca, más debe ella mortificarse. El perfecto desprendimiento es la condición más indispensable para unirse a Dios. Una cosa que uno abandona, se deja y no se vuelve a tomar más: es necesario dejar las malas costumbres como se deja un traje muy usado que no se vuelve a tomar más.

               La vida de unión con Dios, es un paraíso anticipado, es el Cielo en la tierra, es el Cielo del alma interior...






viernes, 21 de agosto de 2020

"...LO QUE DIOS BUSCA PARA COMUNICARSE A UN ALMA..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Dios trata con las almas de corazón puro, como una madre trata a su niño pequeño. La pureza del corazón, la humildad del corazón, el desprendimiento de todo y especialmente de sí mismo, es lo que Dios busca para comunicarse a un alma, con una comunicación íntima y amorosa.

               Cuanto más ama un alma la pureza de corazón, tanto más apta es para el consorcio con Dios. Un alma pura es como un lirio de amor... Un alma pura es como una flor rica de néctar, que con su perfume atrae a Jesús, el cual, como una Abeja Mística, se posa sobre esa flor para hacer Su cosecha de Amor. Si un alma quiere llegar a ser pronto interior y conservar y acrecentar en sí este tesoro debe:

     1º Amar el silencio.

     2º Entregarse a una completa mortificación.

     3º Abandonarse plenamente en poder del Amor, como una caña sobre el agua.

     4º Estar cuanto más pueda en el Santuario de Su Corazón para gozar de Dios, para hablar con Dios y para darse del todo a Dios.

               La vida interior es un gran don y a menudo piensan las almas que para adquirirle, es menester hacer grandes cosas. No, Yo vinculo esta gracia de la vida interior a la fidelidad que tiene un alma a las recomendaciones de la obediencia a un Superior o al Director Espiritual...






viernes, 14 de agosto de 2020

"...PRACTICA LA CARIDAD INSTRUYENDO A TODOS..."




               Sor Benigna Consolata Ferrero entró en la Historia de la Mística Católica por ser un alma confidente del Divino Corazón de Jesús, gracia muy especial de la que han gozado sólo pocos Santos. Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera el Señor con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita María de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez.



De los Dictados de Jesús 
a Sor Benigna Consolata


               "Alma religiosa, la paz, la confianza, el amor y el abandono en Dios han de ser como las cuatro ruedas de tu perfección. Si le falta una rueda, el carro se arrastra. Con la paz entras en Mi Corazón, con la confianza permaneces en Él, con el amor reinas sobre Él, con el abandono descansas en Él.

               El alma interior, por su unión con Dios, ejerce un apostolado más grande, que si ejerciese un apostolado exterior. El alma fiel, debe bajar del alto monte de su soberbia, al abismo de su nada, y de éste subir al monte de su perfección; cuanto más se precipita el alma en el abismo de su nada, más apta es para subir al monte de su perfección...

               Has de saber para ti, y para todas las almas, que si se quiere conseguir una virtud sólida, es preciso esperarla del Corazón de Jesús. Quien quiere recibir la salvación no tiene más que venir a refugiarse en esta Arca bendita; desde ahí se contempla la tempestad sin ser desquiciada por ella, aun sin ser amenazada por ella. Esposa Mía, tú enseña a todos el lugar de refugio que has elegido para tu perpetua morada; practica la caridad instruyendo a todos y a cada uno, a fin de que ellos vengan a buscarme.

               Tengo Tesoros de Gracias, para todos; El que venga se los llevará...






domingo, 1 de septiembre de 2019

SOR BENIGNA CONSOLATA FERRERO, consoladora del Sagrado Corazón de Jesús




               La que habría de ser una confidente más del Divino Corazón, nació en Turín, el 5 de Agosto de 1885. Muy joven todavía empezó a tener comunicaciones divinas. En 1906, a los 21 años, entró en el Monasterio de la Visitación de Pignerol, pero a los pocos días, asustadas las Superioras de aquellos caminos extraordinarios, la despidieron. En 1907 fue recibida en la Visitación de Como (al norte de Milán). El 28 de Noviembre de 1912 hizo su profesión solemne, y el uno de Septiembre (también entonces Primer Viernes) de 1916, a los 31 años de edad, moría con fama de santidad.

               Desde el anonimato de la clausura, escribía cuanto le dictaba el Sagrado Corazón de Jesús, como lo hiciera con Santa Gertrudis, de modo semejante a Santa Margarita Mª. de Alacoque y como volverá a pasar con Sor Josefa Menéndez, de quien tanto hemos dado a conocer en este blog.

               Aquí os dejo algunos extractos de esos Mensajes del Sagrado Corazón a Sor Benigna Consolata Fuerrero,  que seguro servirán para cumplir con los deseos de desagravio y consuelo que tanto ha solicitado este Divino Corazón.




          "Es necesario reavivar la devoción a este Corazón, para que el mundo se conmueva de nuevo. Mi Corazón ha de ser la salvación de todo el mundo, la salvación de cuantos lo busquen y lo conozcan..."

          "Estoy preparando la obra de mi Misericordia; quiero un nuevo resurgimiento en la sociedad, y quiero que éste sea realizado por el amor."

          "Yo no puedo resistir al ver tantas almas engañadas, y con ellas usaré de Misericordia, instruyéndolas cada vez más y llamándolas más dulcemente a Mi Divino Corazón. Yo les revelaré los secretos inefables de mi Divino Corazón y les enseñaré a vivir de Mi amor, de aquel Amor que vuelve suave el dolor más grande, y que hace gustar al alma una paz celestial, aun en medio de las más rudas pruebas."

          "Mi Corazón, ¡oh amada!, es tan poco conocido, que si los hombres tuviesen que elegir entre Mí y un pedazo de pan,  preferirían el pan... Esto me causa pena, mucha pena. Ver a los hombres que gimen, sufren privaciones, languidecen; conocer que tengo todo lo que necesitan, ver que lo rehúsan, que lo desprecian, es una pena que me pasa el Corazón.

     Para no sentirla, sería menester no amar a los hombres como Yo los amo; sería menester no haber muerto por ellos como Yo he muerto... ¡Oh María! ¡Cuánto me preocupa el amor de los hombres! ¡Cuánto ansío su amor! Por esto, cuando Yo encuentro un corazón que me abre las puertas, me precipito dentro con todas mis gracias..."