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viernes, 7 de octubre de 2022

EL SANTO ROSARIO DE NUESTRA SEÑORA, la Victoria sobre los enemigos de la Cristiandad

 

              La Fiesta de Nuestra Señora del Rosario fue instituida por el Papa San Pío V, en conmemoración de la Victoria de la Batalla de Lepanto, el 7 de Octubre 1571, contra los turcos que amenazaban Europa. En 1716, la Fiesta se extendió a toda la Iglesia en acción de gracias por la derrota de la media luna musulmana en Hungría.




La Devoción del Rosario
Victoria de la Causa Católica


               La devoción del Rosario fue revelada a Santo Domingo por la Virgen. Tuvo su origen, por tanto, en una revelación privada. Y sabemos que tales revelaciones son aborrecidas por los enemigos de la Iglesia, internos y externos. Aunque se trataba de una revelación privada, el rezo del Rosario se extendió a toda la Iglesia Católica, y fue considerado por San Luís María Grignión de Montfort como la devoción característica de las almas predestinadas.

              Antes del Concilio Vaticano II, los hábitos de muchas órdenes religiosas tenían Rosarios que colgaban de sus cinturas, y los buenos Católicos usaban llevar el Rosario con ellos todo el día. Se consideraba no sólo como un elemento para contar los Avemarías, sino como un objeto bendito, el sello de un enlace especial de la persona con la Virgen. Muchas veces, la mera presencia física del Rosario repele al diablo y atrae gracias especiales. El Rosario se convirtió en el objeto religioso clásico para luchar contra el Diablo.

               ¿Qué es el Rosario? El Rosario es una serie de mediaciones sobre los Misterios de la Vida de Nuestro Señor y de Nuestra Señora. Estos Misterios son simultáneamente oraciones que uno dice vocalmente y meditaciones que uno hace mentalmente. Esta mezcla de la oración vocal y la meditación es una cosa espléndida, ya que mientras los labios pronuncian una súplica, la mente se concentra en un punto del Misterio. Es una actividad dual que a uno lo une íntimamente con Dios.

               La práctica de rezar el Rosario para pedir una gracia de Dios supone la verdad teológica de que la Virgen es la Mediadora Universal de todas las gracias. Es, por lo tanto, una pequeña Obra Maestra de Espiritualidad y de Doctrina Católica que debe ser entendida. El Rosario no es una costumbre religiosa de confiar en las emociones, sino más bien una práctica piadosa seria, sólida y de meditación, lo que explica por qué el Rosario ha obtenido tantas gracias.

               Es muy hermoso y valioso meditar sobre los Misterios del Rosario, ya que para cada decena, uno contempla una cosa diferente con sus gracias especiales: hay gracias particulares para el Misterio de la Anunciación, otros para la Oración en el Huerto, y otros asociados con la Ascensión de Nuestro Señor. Cada una de las decenas tiene sus gracias especiales, y la persona que medita en todos ellos atrae a su alma el conjunto de las gracias de la Vida de Nuestro Señor y de Nuestra Señora. Es una circunnavegación completa que aporta una plenitud sobrenatural al alma de la persona, lo que nos ayuda a comprender mejor la influencia saludable del Rosario.

               Un Católico, cuando piensa y reflexiona sobre las cosas de la Fe, debe sacar conclusiones que se acumulan unas sobre otras y constituyen una especie de construcción arquitectónica. Esta debe ser la Vida Espiritual de un Católico. Ello se sigue en conformidad según con la manera en que Dios gobierna el Universo. Él juzga sabiamente el peso y la medida de todo. Esta es otra razón por la que el Rosario es una excelente devoción.

               Sabemos que la Victoria de la Batalla de Lepanto se logró cuando San Pío V interrumpió una reunión con los Cardenales en el Vaticano y fue a la ventana y comenzó a rezar el Rosario. Estaba muy preocupado por el futuro de la Iglesia y de la Cristiandad que se estaba decidiendo en esas aguas del Mediterráneo. Después de que el Pontífice terminó de rezar el Rosario, regresó a la reunión y dijo a los Cardenales que la flota Católica había salido victoriosa. Es decir, tuvo una revelación mientras rezaba el Rosario. Fue la forma en que la Virgen le mostró que Ella vinculó esa Victoria a su rezo del Rosario. Al comprender esto, San Pío V instituyó la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario, la cual se extendió a toda la Iglesia en conmemoración por otra gran Victoria sobre los musulmanes en 1716.

               El hecho de que esta devoción está especialmente vinculada a las victorias sobre los enemigos de la Iglesia y de la Cristiandad nos induce a pensar que el Rosario protegerá a todos los que luchan contra los enemigos de la Causa Católica. Es una devoción que muy probablemente va a perdurar hasta el Final de los Tiempos, cuando los enemigos de la Iglesia serán más peligrosos que nunca.

               Por lo tanto, también durante el castigo predicho en Fátima, la recitación asidua del Santo Rosario deberá ser un factor decisivo de la victoria para los que defendieren la Causa Católica. Los antecedentes históricos del valor del Rosario son una prenda de análogas futuras victorias.

               Cuando San Alfonso María de Ligorio estaba ya viejo, enfermo, y en una silla de ruedas, un hermano lego lo paseaba alrededor del claustro de su convento en la noche para que pudiera tomar un poco de aire fresco. En una ocasión San Alfonso le preguntó:

     —   ¿Rezaste tu Rosario hoy?

     —   No lo recuerdo, respondió el hermano.

     —   Entonces, recémoslo ahora, dijo el Santo.

     —   Pero usted ya está muy cansado. ¿Qué diferencia hace que no recemos el Rosario por un día? Protestó el hermano.

     —   San Alfonso respondió: Si yo no rezo el Rosario por un solo día, yo temería por mi salvación eterna.

               Esto es lo que un Santo dijo. Me gusta este episodio porque nos enseña que debemos hacer exactamente lo mismo. El Rosario de todos los días es una gran garantía de la perseverancia final y de la fidelidad por los tiempos que se avecinan, cuando se cumplirán las Profecías de Fátima. La victoria en nuestro Lepanto cotidiano está vinculada con el rezo del Rosario.

               Pidámosle a Nuestra Señora del Rosario que bendiga esta intención de rezar el Rosario todos los días y nos dé la gracia de hacerlo todos los días y siempre.


Doctor Plinio Corrêa de Oliveira



"La milagrosa imagen de Ntra. Sra. del Rosario
que se venera en el Convento de la Santa Cruz la Real
de esta ciudad de Granada, a quien se le debe la feliz
Victoria contra los turcos y la intercesión de Su Santidad
Pío V y la Armada gobernada por el celo y valor del
Señor Don Juan de Austria..."



LA BATALLA DE LEPANTO
eterno referente del Ideal Católico


                Los musulmanes ya habían arrasado con la cristiandad en el norte de África, en el medio oriente y otras regiones. España y Portugal se habían librado de la influencia islámica después ocho siglos de lucha. La amenaza se cernía una vez mas sobre toda Europa. Los turcos se preparaban para dominarla y acabar con el Cristianismo. 

                El Papa San Pío V trató de unificar a los cristianos para defender el continente pero contó con muy poco apoyo. Por fin se ratificó una alianza en Mayo del 1571 entre España, Venecia, Génova y Roma, aunque la responsabilidad para evitar el desastre cayó principalmente en Felipe II. Para evitar rencillas, se declaró al Papa como Jefe de la Liga Cristiana, Marco Antonio Colonna como general de los galeones y Don Juan de Austria, generalísimo. 

                 El Papa envió su Bendición Apostólica y predijo la victoria. Ordenó además que sacaran a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender al Señor. San Pío V, miembro de la Orden de Santo Domingo y consciente del poder de la Devoción al Rosario, pidió a toda la Cristiandad que lo rezara y que hiciera ayuno, suplicándole a la Santísima Virgen Su Auxilio ante aquel peligro.

                Poco antes del amanecer del 7 de Octubre la Liga Cristiana encontró a la flota turca anclada en el puerto de Lepanto. Al ver los turcos a los cristianos, fortalecieron sus tropas y salieron en orden de batalla. En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario. Don Juan de Austria dio la señal de batalla enarbolando la bandera enviada por el Papa con la imagen de Cristo Crucificado y de la Virgen y se santiguó. Los generales cristianos, siguiendo su piadoso ejemplo animaron a sus soldados y dieron la señal para rezar.

               El combate fue de igual a igual si bien los turcos tenían una ligera ventaja numérica en galeras (221 contra 207) y 1.000 hombres más. Además, sobre su armamento Rufo relató en "La Austriada" que contaban con “Bombas de fuego, máquinas terribles de alquitrán, que en el agua más se enciende; astas y flechas, llenas de empecibles; yerbas, cuyo veneno presto ofende; Arcabuzes, mosquetes insufribles, cañones, de quien nadie se defiende; Y mucha confianza en la batalla, que es la mejor ventaja que hay”.




               La Liga Santa resultó vencedora de una batalla que frenaba el avance musulmán por el Mediterráneo. Una lucha que dejó 7.650 cristianos muertos y más de 30.000 otomanos ya fuera ahogados o por arma blanca o de fuego. Otros 8.000 berberiscos fueron hechos presos y se liberó a 12.000 esclavos que bogaban en las galeras turcas.

               Durante la Batalla, en Roma se hizo procesión del Rosario en la Iglesia de Minerva en la que se pedía por la victoria. El Papa estaba conversando con algunos Cardenales pero, de repente los dejó, se quedó algún tiempo con sus ojos fijos en el cielo, cerrando el marco de la ventana dijo: "No es hora de hablar más sino de dar gracias a Dios por la victoria que ha concedido a las Armas Cristianas". Este hecho fue cuidadosamente atestado e inscrito en aquel momento y después en el proceso de canonización de San Pío V.

lunes, 7 de octubre de 2019

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO, la Victoria sobre los infieles por mediación de la Reina del Cielo




Orígen del Santo Rosario

               Rosario quiere decir "Corona de Rosas", en alusión a la hermosura y aroma que exhalan las Avemarías que dedicamos una y otra vez, como los enamorados, a Nuestra Señora, esperando en Su poderosa intercesión en las dificultades cotidianas y en especial, para obtener importantes gracias espirituales.

               Esta Devoción tiene su origen en los 150 Salmos del Antiguo Testamento, así el Rosario contiene 150 Avemarías, repartidas entre los 15 Misterios de la Vida y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo y de la Santa Virgen María. Su principal iniciador y propagador fue Santo Domingo de Guzmán, Fundador de los Padres Dominicos, continuadores naturales de la Devoción del Santo Rosario. En 1470 el dominico Alan de la Roche fundó en Douai (ciudad del norte de Francia) la Cofradía del Salterio de la Gloriosa Virgen María. Sus principales objetivos eran: difundir la devoción al Santo Rosario, crear un ambiente de espiritualidad mariana entre sus cofrades y pedir la intercesión de la Virgen. 

               Inspirado en Alain de la Roche, el Prior de los Dominicos de Colonia (ciudad situada en la zona renana) creó en 1475 la primera Cofradía del Rosario. Ésta tuvo tanto éxito entre el pueblo fiel y las autoridades civiles y eclesiásticas, que rápidamente comenzaron a fundarse Cofradías del Rosario en otros conventos dominicos.

La Oración predilecta de la Virgen María

               El Santo Rosario es de las oraciones más perfectas y la predilecta de Nuestra Señora; el rezo del Rosario se compone de una breve meditación de los acontecimientos más relevantes de la Vida de Nuestro Señor Jesucristo y de Su Santa Madre, por lo que lo convierte en un referente evangélico que nos ayuda y alienta a conocer a estas dos Santísimas personas, desde la intimidad de la Encarnación hasta la Coronación de María como Reina del Universo, y además una continua súplica mediante la Oración por antonomasia del cristiano, el Padrenuestro y la invocación angelical a Nuestra Señora, el Avemaría, lo que convierte al Rosario en perfecta Teología condensada en forma de Piedad.

               El 17 de Septiembre de 1569, el Papa dominico San Pío V, publicaba la solemne Bula Consueverunt Romani Pontífices, en la que definía ya con precisión el rezo del Santo Rosario y además resumía y ampliaba todos los privilegios e indulgencias unidos a esta devoción; el mismo Papa lo definiría así:

          El Rosario o Salterio de la Bienaventurada Virgen María es un modo piadosísimo de oración y petición a Dios, modo fácil al alcance de todos, que consiste en alabar a la Santísima Virgen repitiendo el saludo angélico ciento cincuenta veces, tantas cuantas son los Salmos del Salterio de David, interponiendo entre cada decena la oración del Señor con determinadas meditaciones que ilustran toda la Vida de Nuestro Señor Jesucristo”.




La Fiesta de la Virgen de las Victorias

               La Fiesta de Nuestra Señora de las Victorias, fue instituida por el Papa San Pío V, el 7 de Octubre, aniversario de la Batalla Naval de Lepanto en 1571, donde triunfaron las tropas cristianas de la Flota de la Liga Santa, formada por los Estados Pontificios, España y Venecia, gracias al rezo del Santo Rosario; San Pío V, añadió la invocación “Auxilio Christianorum” en las Letanías de la Virgen . 

               Al año siguiente, el 5 de Marzo de 1572 el mismo Papa San Pío V firmaba una nueva Bula, Salvatoris Domini, en la que recordaba la Victoria conseguida por los Cristianos en el golfo de Lepanto el año anterior y permitía a la Cofradía del Rosario de Martorell (Cataluña, España) que, en este día, pudieran celebrar todos los años una Fiesta bajo la advocación de la Virgen del Rosario, como le había suplicado Don Luis de Requeséns y Zúñiga, Señor de Martorell, quien había estado presente en la batalla de Lepanto. 

               Años más tarde, otro Papa, Gregorio XIII, cambió el título de aquella Fiesta por el Nuestra Señora del Rosario, que es con el que se celebra en la actualidad.

El Rosario en familia, remedio para los males de hoy

               "Si aumentan los males y los asaltos de los malvados, crezca igualmente y aumente sin cesar la piedad de todos los buenos; esfuércense éstos por obtener de nuestra amantísima Madre, especialmente por medio del Santo Rosario a Ella tan acepto, que cuanto antes brillen tiempos mejores para la Iglesia y para la humana sociedad." 

             ...vano será, ciertamente, empeñarse en buscar remedios a la continua decadencia de la vida pública, si la sociedad doméstica -principio y fundamento de toda la humana sociedad- no se ajusta diligentemente a la norma del Evangelio. Nos, afirmamos que el rezo del Santo Rosario en familia es un medio muy apto para conseguir un fin tan arduo. ¡Qué espectáculo tan conmovedor y tan sumamente grato a Dios cuando, al llegar la noche, todo el hogar cristiano resuena con las repetidas alabanzas en honor de la Augusta Reina del Cielo! 




               Entonces el Rosario, recitado en común, ante la imagen de la Virgen, reúne con admirable concordia de ánimos a los padres y a los hijos que vuelven del trabajo diario; además, los une piadosamente con los ausentes y con los difuntos; finalmente, liga a todos más estrechamente con el suavísimo vínculo del amor a la Virgen Santísima, la cual, como amantísima Madre rodeada por Sus hijos, escuchará benigna, concediendo con abundancia los bienes de la unidad y de la paz doméstica. 

               Así es como el hogar de la familia cristiana, ajustada al modelo de la de Nazaret, se convertirá en una terrenal morada de santidad y casi en un templo, donde el Santo Rosario no sólo será la peculiar oración que todos los días se eleve hacia el Cielo en olor de suavidad, sino que también llegará a ser la más eficaz escuela de la vida y de las virtudes cristianas..."

(Papa Pío XII, en su Encíclica Ingruentium malorum
sobre el rezo del Rosario en familia, el 15 de Septiembre de 1951)




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domingo, 5 de mayo de 2019

MAYO, MES DEDICADO A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA. DÍA 5: "La Victoria de la Virgen Madre de Dios"





EJERCICIO DEL MES DE MAYO 

en Honor de Nuestra Señora y Madre la Virgen María

           En el nombre el Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Bendita sea Tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía, por Tu Pura Concepción, ni de noche ni de día hasta morir en Tu amor. Amén.


MEDITACIÓN DIARIA, DÍA 5:

             "El Papa San Pío V, cuya memoria celebramos hoy, refiriéndose a la Victoria en la Batalla de Lepanto contra los infieles, dijo: "No fueron las técnicas, no fueron las armas, las que nos consiguieron la Victoria. Fue la intercesión de la Santísima Virgen María, Madre de Dios"


AHORA REZA, CON PIEDAD Y DEVOCIÓN




INDULGENCIAS que podemos ganar 
y aplicar a las Almas del Purgatorio

          Una Indulgencia Plenaria a perpetuidad, a ser ganada una vez en el mes de Mayo, el mismo día de la Comunión, por todos los fieles católicos, que, todos los días de este mes, honren especialmente a la Santísima Virgen, sea en público, sea en privado, mediante homenajes, ejercicios piadosos o actos de virtud.

          Una indulgencia parcial de trescientos días para cada día del mes en que se haya rendido a María Nuestra Señora un homenaje público o particular. Indulgencias otorgadas por el 
Papa Pío VII, el 21 de Marzo de 1815 y del 18 de Junio de 1822, respectivamente.

          Para conocer el sentido y valor de las Indulgencias sólo tiene que tocar AQUÍ.