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jueves, 2 de abril de 2026

EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR, DONDE JESÚS NUESTRO SEÑOR DERRAMÓ TODAS LAS RIQUEZAS DE SU AMOR

 


                    Sabiendo Jesús que era llegada Su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los Suyos, los amó hasta el fin. Sabiendo Nuestro amable Redentor en la última noche de Su Vida que era ya llegado el tiempo de morir por el hombre, por el que tanto había suspirado, no pudo Su amoroso Corazón consentir en dejarnos solos en este valle de lágrimas. Para no separarse, pues, de nosotros ni aún por la muerte, quiso quedarse y dársenos a Sí Mismo en alimento en el Sacramento del Altar, haciéndonos entender con esto, que después de este Don Infinito nada más tenía ya que darnos para probarnos Su Amor. 

                    Hasta el fin los amó. Es como si hubiera querido decir, los amó con un Amor sin fin y sin medida. Jesús en este Sacramento hizo el último esfuerzo de Amor para con los hombres, como dice el Abad Guerrico. Pero todavía fue mejor explicado esto por el Santo Concilio de Trento, el que hablando del Sacramento del Altar, dice que Nuestro Salvador derramó en él, por decirlo así, todas las Riquezas de Su Amor para con nosotros. 

                    Tenía, pues, razón el angélico Santo Tomás en llamar a este Sacramento, Sacramento del Amor, y Prenda del Amor más admirable que un Dios pudo dar a los hombres. San Bernardo lo llama Amor de los Amores; y Santa María Magdalena de Pazzi decía que el alma después de la Comunión podía decir: Todo está consumado; esto es, dándoseme Dios a Sí Mismo en esta Comunión, nada más tiene que darme. Preguntando un día esta Santa a una de sus novicias en qué había pensado después de la Comunión, ella le respondió: En el Amor de mi Jesús. Sí, replicó la Santa, cuando se piensa en este Amor, en ninguna otra cosa se puede pensar; sino que es una necesidad el detenerse en él.

                    El que come Mi Carne y bebe Mi Sangre permanece en Mí y Yo en Él. San Dionisio Areopagita dice que el amor propende siempre a la unión con el objeto amado, y por cuanto el alimento viene a hacerse una misma cosa con el que le come, por eso quiso el Salvador hacerse nuestro alimento, a fin de que recibiéndole en la Santa Comunión vengamos a ser una misma cosa con Él. 

                    Tomad y comed, dice Jesús, este es Mi Cuerpo; como si hubiera querido decir, observa San Juan Crisóstomo: ¡Oh hombres! alimentaos de Mí, para que de vosotros y de Mí se haga una misma cosa. Así como de dos pedazos de cera fundidos, dice San Cirilo de Alejandría, se hace uno solo, así el alma que comulga se une de tal suerte con Jesús, que Jesús está en ella, y ella en Jesús. ¡Oh mi tierno Salvador! exclama aquí San Lorenzo Justiniano, ¿cómo habéis podido llegar a amarnos hasta querer unirnos de tal modo a Vos, que de vuestro Corazón y del nuestro se haga un solo corazón?.

                    Ved además el deseo inmenso que tuvo el Salvador toda Su Vida de ver llegar esta Noche, en la que había resuelto dejarnos una Prenda tan preciosa de Su Amor; pues que en el momento de instituir este Augusto Sacramento, dice: He deseado con ardiente deseo comer esta Pascua con vosotros, palabras con las que manifiesta el vivísimo deseo y el ansia que tenía de unirse a nosotros en la Comunión, comprimido Su Corazón por el amor que nos tenía. Esta palabra, dice San Lorenzo Justiniano, es la expresión de la más encendida Caridad. Pues este mismo deseo conserva todavía Jesús a todas las almas que le aman. Las abejas, dijo un día a Santa Matilde, no se arrojan con tanta vehemencia a las flores para extraer de ellas la miel, como Yo desciendo impelido de Mi Amor al alma que Me desea. 

                    ¡Oh Amor de mi corazón!, ¡oh Sacramento Santísimo!, ¡que yo me acuerde siempre de Vos, a fin de olvidar todo lo demás, y de amaros a Vos solo siempre y sin reserva!.

                    ¡Ah Jesús mío!: Vos habéis llamado tantas veces a la puerta de mi corazón que al fin habéis entrado en él , así lo espero; pero puesto que en él habéis entrado, arrojad de él, os ruego, todas las afecciones que no se enderecen a Vos: apoderaos de tal suerte de mí, que pueda yo también, como el Profeta, decir en adelante con verdad: ¡Dios mío !, ¿qué otra cosa deseo yo sino a Vos, ni en el Cielo ni en la tierra?. Vos solo sois y seréis siempre el único Dueño de mi corazón y de mi voluntad, y sólo Vos debéis ser toda mi herencia, toda mi riqueza en esta vida y en la otra.


San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia,
 sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo



jueves, 25 de septiembre de 2025

VISITA A JESÚS SACRAMENTADO por medio de los Santos Ángeles

 

...y ¿que haremos, preguntáis algunas veces, en la presencia de Dios Sacramentado? Amarle, alabarle, agradecerle y pedirle. ¿Que hace un pobre en la presencia de un rico? ¿Que hace un enfermo delante del médico? ¿Que hace un sediento en vista de una fuente cristalina?”

San Alfonso María de Ligorio, "Visitas al Santísimo Sacramento"


                Ángeles del Cielo, que rodeáis el Santo Tabernáculo del Altísimo, me uno a vosotros en los homenajes y adoraciones que rendís día y noche a Jesús Sacramentado. Quisiera amarle con un amor tan puro, tan verdadero, tan ardiente como el vuestro; pero soy tan ruin y pecador que nada puedo hacer que sea digno de Su Divina Majestad. Dignaos suplir mi cortedad, y alcanzadme las gracias que necesito para recoger los frutos de tan santa devoción. Feliz el alma que encuentra sus delicias en vivir junto al Tabernáculo del Señor, y allí conversar con su Amado y pasar las horas en su compañía. ¡Oh Ángeles del Cielo! Venid en mi auxilio, inflamad mi alma con el fuego del amor que os abrasa, para que mi corazón sea digno de adorar a Jesús Sacramentado. Amén.


                    Vengo, Jesús mío, a visitarte. Te adoro en el Sacramento de Tu Amor. Te adoro en todos los Sagrarios del mundo. Te adoro, sobre todo, en donde estás más abandonado y eres más ofendido. Te ofrezco todos los actos de adoración que has recibido desde la institución de este Sacramento y recibirás hasta el fin de los siglos. Te ofrezco principalmente las adoraciones de Tu Santa Madre, de San Juan, Tu discípulo amado, y de las almas más enamoradas de la Eucaristía. Ángel de mi Guarda, ve y visita en mi nombre todos los Sagrarios del mundo. Di a Jesús cosas que yo no sé decirle, y pídele su bendición para mí. 

 

ORACIÓN A JESÚS SACRAMENTADO
compuesta por Santa Teresita de Lisieux

                    “¡Oh Dios escondido en la prisión del Sagrario!, todas las noches vengo feliz a Tu lado para darte gracias por todos los beneficios que me has concedido y para pedirte perdón por las faltas que he cometido en esta jornada, que acaba de pasar como un sueño…

                    ¡Qué feliz sería, Jesús, si hubiese sido enteramente fiel! Pero, ¡ay!, muchas veces por la noche estoy triste porque veo que hubiera podido responder mejor a Tus gracias… Si hubiese estado más unida a Ti, si hubiera sido más caritativa con mis hermanas, más humilde y más mortificada, me costaría menos hablar Contigo en la oración.

                    Sin embargo, Dios mío, lejos de desalentarme a la vista de mis miserias, vengo a Ti confiada, acordándome de que «no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos». Te pido, pues, que me cures, que me perdones, y yo, Señor, recordaré que «el alma a la que más has perdonado debe amarte también más que las otras…» Te ofrezco todos los latidos de mi corazón como otros tantos actos de amor y de reparación, y los uno a Tus Méritos infinitos.

                    Y Te pido, Divino Esposo mío, que seas Tú mismo el Reparador de mi alma y que actúes en mí sin hacer caso de mis resistencias; en una palabra, ya no quiero tener más voluntad que la Tuya. Y mañana, con la ayuda de Tu gracia, volveré a comenzar una vida nueva, cada uno de cuyos instantes será un acto de amor y de renuncia.

                    Después de haber venido así, cada noche, al pie de Tu Altar, llegaré por fin a la última noche de mi vida, y entonces comenzará para mí el día sin ocaso de la eternidad, en el que descansaré sobre Tu Divino Corazón de las luchas del destierro… Amén”.



miércoles, 30 de julio de 2025

TERESITA RECIBE LA SANTA UNCIÓN. Centenario de la Canonización de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, 1925-2025

 


"Fue muy conmovedor, te lo aseguro, ver a nuestra pequeña
paciente aún con aspecto sereno y puro; cuando pidió
perdón a toda la Comunidad, más de una rompió a llorar..."  
 
 
(Marie Guérin, carta del 31 de Julio de 1897)

 

                    El Viernes 30 de Julio de 1897, Santa Teresita sufre varios capítulos de vómitos de sangre, lo que le conlleva padecer una continua sensación de asfixia; la tuberculosis que padecía desde algún tiempo empieza a ser cruenta y dolorosa. Ante el temor de la muerte inminente se decide que le Administren la Extremaunción y el Viático, que recibirá ese mismo día a las 6 de la tarde; el Capellán le dará a besar un crucifijo que será guardado por la Comunidad de Lisieux, como preciosa reliquia del amor de Santa Teresita por la Cruz redentora. 

                    Teresita, besó aquel crucifijo con los labios y a Jesús Eucaristía con su alma infantil... tal vez en el Cielo sabremos qué diálogo de amor se desarrolló entonces entre la Santa carmelita que empezaba a morir y el Divino Esposo, que se alojaba en su virginal pecho, como Viático consolador de las penas terrenales y maná dulcísimo del Paraíso prometido a los que Le aman sin medida ni condición.






jueves, 19 de junio de 2025

CORPUS CHRISTI

   

               "Después de la Consagración del pan y del vino se contiene en el saludable Sacramento de la Santa Eucaristía, verdadera, real y sustancialmente Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo las especies de aquellas cosas sensibles..."

               "...por la Consagración del pan y del vino se convierte toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo, y toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre, cuya conversión ha llamado oportuna y propiamente transubstanciación la Santa Iglesia Católica" 

               "...que todos los Fieles Cristianos hayan de venerar a este Santísimo Sacramento, y prestarle el culto de latría que se debe al mismo Dios" 


Sacrosanto Concilio de Trento, Sesión XIII




                 Lo que el Profeta Isaías decía a su pueblo, puedo yo decíroslo con más exactitud. ¡Cristianos, regocijaos!, vuestro Dios va a comparecer entre vosotros. Este dulce Salvador va a visitar vuestras plazas, vuestras calles, vuestras moradas; en todas partes derramará las más abundantes bendiciones. ¡Moradas felices aquellas delante de las cuales va a pasar! ¡Oh, felices caminas los que vais a estremeceros bajo tan santos y sagrados pasos! ¿Quién nos impedirá decir, al volver a discurrir por la misma vía : Por aquí ha pasado mi Dios, por esta senda ha seguido cuando derramaba sus saludables bendiciones en esta parroquia?

                ¿Qué es lo que hace Jesucristo cuando le llevamos en procesión? Vedlo aquí. Viene a ser como un buen rey en medio de sus súbditos, como un padre bondadoso rodeado de sus hijos, como un buen pastor visitando sus rebaños. ¿En qué debemos pensar cuando marchamos en pos de nuestro Dios? Mirad. Hemos de seguirle con la misma devoción y adhesión que los primeros fieles cuando moraba aquí en la tierra prodigando el bien a todo el mundo. Sí, si acertamos a acompañarle con viva fe, tendremos la seguridad de alcanzar cuanto le pidamos.

                ¡Cuán consoladores y suaves son los momentos pasados con este Dios de bondad! ¿Estás dominado por la tristeza?, ven un momento a echarte a sus plantas, y quedarás consolado. ¿Eres despreciado del mundo?, ven aquí, y hallarás un amigo que jamás quebrantará la fidelidad. ¿Te sientes tentado?, aquí es donde vas a hallar las armas más seguras y terribles para vencer a tu enemigo. ¿Temes el juicio formidable que a tantos santos ha hecho temblar?, aprovéchate del tiempo en que tu Dios es Dios de misericordia y en que tan fácil es conseguir el perdón. ¿Estás oprimido por la pobreza?, ven aquí, donde hallarás a un Dios inmensamente rico, que te dirá que todos sus bienes son tuyos, no en este inundo sino en el otro: Allí es donde te preparo riquezas infinitas; anda, desprecia esos bienes perecederos y en cambio obtendrás otros que nunca te habrán de faltar. ¿Queremos comenzar a gozar de la felicidad de los santos ?, acudamos aquí y saborearemos tan venturosas primicias.


Extractos del Sermón del Corpus Christi de San Juan María Vianney






jueves, 7 de noviembre de 2024

PRIMER JUEVES. EL CAUTIVO DEL AMOR, por el Padre Mateo Crawley- Boevey

 


               ¿Habéis pensado alguna vez en esta frase, insondable en el Misterio de Caridad que entraña: "Jesús cautivo, Jesús encarcelado por amor en el Sagrario?".

               Miradle a través de esa reja, tras los muros del Tabernáculo, está Jesús prisionero, vencido por Su propio Corazón... Así, hace veinte siglos, el Jueves Santo, por la noche, se dejó conducir maniatado, del Huerto de la agonía, a la prisión en que le arrojó el inicuo juez...Y esa noche afrentosa, horrenda en soledad y desamparo del Maestro, y lejos, muy lejos de todos los que Él amaba, se prolongaba en todos los Sagrarios de la tierra...

               La blasfemia, la negación, la indiferencia, la impureza, la soberbia, el sacrilegio... todo ese clamoreo deicida, todo ese torrente de fango y de ignominia tiene el triste privilegio de llegar hasta sus plantas, de subir hasta Su Rostro y profanarlo como el beso del traidor...

               ¡Y Jesucristo no se va!... ¡Es el Cautivo del Amor, Su Corazón Le ha traicionado! ¡Está ahí, envuelto en el ultraje humano...; está ahí, sentado en el banquillo de reos...; tiene un gran delito: haber amado con pasión de Dios, al hombre!...¡Vedlo, así le paga éste...con olvido y soledad!..

               El Apostolado interior es ya muy grande, pero hay una nota todavía más divina. El amor se paga con sangre: la sangre de los Mártires es semilla de Cristianos. Predicad el Amor en el sufrimiento; sed Apóstoles: tenéis el deber de sufrir para hacer amar al Amor que no es amado; debéis predicarle con la Cruz en un Martirio de Amor. No es posible hacer de otro modo. La nota dominante del Apostolado es la Cruz...


Padre Mateo Crawley- Boevey



domingo, 20 de octubre de 2024

MI VIDA TODA PARA EL ABANDONADO DEL SAGRARIO. Meditaciones del Manuel González, el Obispo del Sagrario Abandonado

  



               Manuel González García fue Arcipreste de Huelva, Obispo de Málaga y posteriormente de Palencia. Sevillano. Nació en 1877 en el seno de una familia humilde y profundamente religiosa. Fue ordenado Sacerdote de Cristo el 21 de Septiembre de 1901 por el Cardenal Marcelo Spínola.

               Fue enviado a predicar una misión a un pueblo llamado Palomares del Río. Esperaba una gran acogida, un pueblo fervoroso, grandes conversiones y muchas confesiones... sin embargo, encontró un pueblo frío, nadie salió a recibirlo, ni acudieron a su convocatoria. Encontró, una iglesia restaurada pero descuidada y, además, algo que le produjo una sacudida al corazón, algo que cambió su vida: a Jesús abandonado en Su Sagrario, sucio y olvidado.

               El 4 de Marzo de 1910 fundó la "Obra de las Marías de los Sagrarios", de mujeres seglares, centrada en el culto al Santísimo Sacramento en los Sagrarios. El título hace referencia a "Las Tres Marías", o las Santas mujeres que acompañaron a Jesús Nuestro Señor en el Calvario. En Abril de 1911 fundó los "Discípulos de San Juan", para hombres seglares, con el mismo propósito. El 2 de Octubre de 1912 fundó los "Juanitos del Sagrario", para los niños.

               Su amor a la Sagrada Eucaristía le llevó a desplegar una intensísima labor apostólica y social con niños, con los obreros y pescadores, con las mujeres y los ancianos… Fue catequista insigne, fecundo escritor, editor de la revista "El granito de arena", siempre con el objetivo de hacer acompañar a Jesús en el Sagrario. Murió en Madrid el 4 de Enero de 1940.



jueves, 25 de abril de 2024

ORACIÓN DE OFRECIMIENTO PARA RECITAR DESPUÉS DE COMULGAR A JESÚS SACRAMENTADO

 

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               Habiendo recibido la Santa Comunión, estaba pensando a cómo ofrecer una cosa más especial a Jesús, a cómo mostrarle mi amor y darle mayor gusto; y le he dicho: "Queridísimo Jesús mío, Te ofrezco mi corazón para Tu satisfacción y Tu eterna alabanza, y Te ofrezco todo mi ser, hasta las mínimas partículas de mi cuerpo, como otros tantos muros que pongo delante de Ti, para impedir toda ofensa que Te hagan, aceptando todas sobre mí, si fuera posible y como a Ti te guste, hasta el día del Juicio; y ya que quiero que mi ofrecimiento sea completo y Te satisfaga por todos, quiero que todas las penas que tenga que soportar, recibiendo yo las ofensas que Te hagan, Te compensen por toda la Gloria que habrían debido darte los Santos que están en el Cielo cuando estaban en la tierra, la que Te debían dar las Almas del Purgatorio y la Gloria que Te deben todos los hombres pasados, presentes y futuros; Te las ofrezco por todos en general y por cada uno en particular". 


Extraído del "Libro del Cielo", Vol. 4°, 3 de Octubre de 1901,
de la mística Luisa Piccarreta, 
con "nihil obstat"
del Canónigo Padre Aníbal María de Francia



jueves, 4 de abril de 2024

LOS BUENOS DÍAS A JESÚS SACRAMENTADO. PRIMER JUEVES DE MES


              Recuerda que hoy es Primer Jueves de Mes, día que la Piedad Católica dedica a rezar de forma especial por los Sacerdotes y las vocaciones a la Vida Religiosa; centremos nuestras súplicas y sacrificios personales buscando la amorosa mirada de Jesús Sacramentado, oculto en el Sagrario, donde la Fe nos enseña que se encuentra con Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad y en donde el amor nos empuja a ir en busca de ayuda y consuelo... si no puedes acercarte a una iglesia o a una capilla donde esté el Señor, vuela con tu espíritu al Sagrario de tus amores, represéntate ante aquel Tabernáculo que una vez te llenara de felicidad el alma, o bien visita espiritualmente a aquel otro que sabes que tiene pocas visitas y menos afectos. 



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               ¡Oh Jesús mío! Dulce Prisionero de Amor, heme aquí Contigo de nuevo, Te dejé con decirte “adiós”, y ahora vuelvo a Ti diciéndote: “Buenos días”. Me consumía el ansia de volverte a ver en esta Prisión de Amor para darte mis amorosos saludos, mis latidos afectuosos, mis respiros encendidos, mis deseos ardientes, y toda yo misma para infundirme toda en Ti y dejarme toda en Ti en perpetuo recuerdo y prenda de mi amor constante hacia Ti.

               ¡Oh, mi siempre adorable amor Sacramentado!, ¿Sabes? Mientras he venido para entregarme toda yo misma a Ti, he venido también para recibir de Ti todo Tú mismo, yo no puedo estar sin una vida para vivir, y por eso quiero la Tuya, pues a quien todo da todo se le da, ¿no es cierto, ¡oh! Jesús? 

               Así pues, hoy amaré con Tu latido de amante apasionado, respiraré con Tu respiro afanoso en busca de almas, desearé con Tus deseos inconmensurables Tu Gloria y el bien de las almas; en Tu latido divino correrán todos los latidos de las criaturas, las tomaremos todas, las salvaremos, no dejaremos que escape ninguna, aun a costa de cualquier sacrificio, aunque tenga que sufrir yo todas sus penas. Si Tú me echases de Tu Presencia, me arrojaré aún más adentro, gritaré más fuerte para implorar junto Contigo la salvación de Tus hijos y hermanos míos. 

               ¡Oh mi Jesús! Mi vida y mi todo, cuántas cosas me dice este voluntario cautiverio Tuyo, pero el emblema con el cual Te veo todo marcado es el emblema de las almas, y las cadenas que tan fuerte Te atan son el amor. Las palabras "Almas" y "Amor" parece que Te hacen sonreír, te debilitan y Te obligan a ceder en todo, y yo, valorando bien estos Tus excesos amorosos, estaré siempre en torno a Ti, y junto Contigo, con mi estribillo de siempre: "Almas y Amor". Por eso en este día Te quiero a Ti, siempre junto conmigo, en la oración, en el trabajo, en los gustos y en los disgustos, en el alimento, en cada paso, en el sueño, en todo, y estoy segura que no pudiendo obtener nada por mí misma, Contigo obtendré todo, y todo lo que haremos servirá para aliviarte cada dolor, endulzarte cada amargura, repararte cualquier ofensa, compensarte por todo y conseguir cualquier conversión, aunque fuese difícil y desesperada. Iremos mendigando a todos los corazones un poco de amor para hacerte más contento y más feliz, ¿no está bien así, ¡oh! Jesús?.



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              ¡Oh amado Prisionero de Amor, átame con Tus cadenas, séllame con Tu Amor! ¡Ah!, muéstrame Tu bello Rostro. ¡Oh Jesús, qué hermoso eres!, Tus cabellos rubios atan y santifican todos mis pensamientos; Tu frente calmada y serena en medio de tantas afrentas, me da la paz y me deja en la más perfecta calma, aun en medio de las más grandes tempestades, en medio de Tus mismas privaciones, y de Tus caprichos que me cuestan la vida. ¡Ah! Tú lo sabes, pero sigo adelante, esto Te lo dice el corazón que Te lo sabe decir mejor que yo. ¡Oh Amor! Tus bellos ojos azules, refulgentes de luz divina me raptan al Cielo y me hacen olvidar la tierra, pero, ¡ay de mí! con sumo dolor mío se prolonga mi destierro todavía. Pronto, pronto, ¡oh Jesús! Sí, eres bello oh Jesús, me parece verte en ese Tabernáculo de Amor, la belleza y majestad de Tu Rostro me enamora y me hace vivir en el Cielo; allá, Tu boca graciosa me da Sus besos en cada momento; Tu voz suave me llama e invita a amarte en cada momento, Tus rodillas me sostienen, Tus brazos me estrechan con vínculo indisoluble, y yo mil y mil veces pondré mis besos ardientes sobre Tu Rostro adorable. 

               Jesús, Jesús, sea uno nuestro querer, uno el Amor, único nuestro contento, no me dejes nunca sola que soy nada, y la nada no puede estar sin el Todo, ¿me lo prometes, oh, Jesús? Parece que me dices que sí. Y ahora bendíceme, bendice a todos, y en compañía de los Ángeles, de los Santos, y de la dulce Mamá y de todas las criaturas Te digo: Buenos días, ¡oh! Jesús, buenos días.


El Canónigo Aníbal María de Francia 
concedió censura eclesiástica (Nihil obstat
a una parte de las obras de la mística italiana 




jueves, 16 de noviembre de 2023

VÍCTIMA DE JESÚS, REY INMORTAL, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 



               En los primeros días del año 1922, ya al fin de su Noviciado, le mostraron los Corazones Eucarísticos tres filas muy largas de personas que conservaban en su pecho la Sagrada Eucaristía de una a otra Comunión, o se estaban preparando a este soberano favor. 

               La primera fila la formaban almas que se preparaban para ello, la mayoría de ellas sin saberlo, todas muy bien dispuestas, fervorosas y con virtudes sólidas. 

               La segunda fila eran almas que ya conservaban la Sagrada Hostia en su pecho, y las veía el Hermano cómo algunas se adelantaban de puesto y otras retrocedían y hasta le perdían por entibiarse en el servicio de Dios. "En esta fila estaba mi alma -dice el mismo Hermano Estanisalo José- en el quinto puesto y me ha prometido el Señor que me pondrá el primero, si soy fiel a la gracia durante estos días que me quedan de Noviciado".

               Dejemos que cuente él mismo lo que le pasó por estos días: "El Demonio, envidioso y lleno de ira por las almas que le arrebataba, quiso matarle. Estando en la meditación se me apareció de una manera que daba miedo verle. Yo llamé a mi poderoso amigo San Miguel y le pedí que matara al Enemigo que venía a devorarme. San Miguel enseguida le metió como un puñal en la garganta y le dejó rendido, echándole al profundo del Infierno. Al poco rato se presenta Luzbel con multitud de demonios y me dice mi Hermanito: "Cuidad que viene Luzbel con mucha tropa, pon en guardia toda tu compañía". 

               Yo puse a mi Hermanito delante con mi Purísima Madre, y a los Ángeles que me acompañan alrededor mío y poniéndose enfrente debatieron a Luzbel y a todos sus secuaces impidiendo que me hicieran mal. 

               Luego al mando de San Miguel y junto con la maldición de la Madre y de mi Hermanito, se echan los Ángeles sobre ellos y los precipitaron en el fondo del Abismo. Terminada esta batalla me dice San Miguel: "Adora al Rey Inmortal de los siglos, humíllate delante de Él y dale gracias por la multitud de favores que se ha dignado concederte". 

               Después me llevaron a la Presencia del Padre Eterno, y Éste, a los ruegos de mi Purísima Madre, me dio la bendición y me prometió oiría siempre mis súplicas y para que en todo momento Le agrade me cambiaría mi corazón traidor, inclinado al mal, y que en su lugar pondrá el de Su Santísimo Hijo Jesús con estas palabras: "Víctima de Jesús, Rey Inmortal". 


"Hermano Estanislao José, un joven heroico desconocido"

Hno. Ginés de María Rodríguez f.s.c.


               Olimpio Fernández Cordero nació el 23 de Septiembre de 1903, por lo que este año recordamos el 120 aniversario de su natalicio; vio la vida en Bustillo de la Vega, una pedanía de la provincia de Palencia (España). Desde muy pequeño dio claras muestras de una sincera piedad y de gran temor de Dios. Cuando estaba próximo a cumplir los 18 años ingresó en el Noviciado de Los Hermanos de La Salle de Bugedo (Burgos). Tornó su nombre por el de Estanislao José; según sus coetáneos siempre se comportó como un perfecto religioso. 

               Nuestro Señor y la Virgen Purísima se manifestarían a este joven consagrado para sumergirlo en una gran realidad sobrenatural: la Presencia de María Virgen en el Santísimo Sacramento del Altar, unida mística y realmente a Su Divino Hijo, desde que lo llevó en Sus entrañas virginales, hasta que los sostuvo entre Sus brazos tras el descendimiento de la Cruz, actuando así como Sagrario, Corredentora y Víctima junto a Nuestro Señor. Por eso, porque todo hijo tiene carne y sangre de su madre, en la Santísima Humanidad de Cristo, presente en el Sagrario junto a Su Alma y Divinidad, encontraremos también a María Virgen.



jueves, 9 de noviembre de 2023

TE LLAMARÁS CUSTODIA MÍA, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 

               Olimpio Fernández Cordero nació el 23 de Septiembre de 1903, por lo que este año recordamos el 120 aniversario de su natalicio; vio la vida en Bustillo de la Vega, una pedanía de la provincia de Palencia (España). Desde muy pequeño dio claras muestras de una sincera piedad y de gran temor de Dios. Cuando estaba próximo a cumplir los 18 años ingresó en el Noviciado de Los Hermanos de La Salle de Bugedo (Burgos). Tornó su nombre por el de Estanislao José; según sus coetáneos siempre se comportó como un perfecto religioso. 

               Nuestro Señor y la Virgen Purísima se manifestarían a este joven consagrado para sumergirlo en una gran realidad sobrenatural: la Presencia de María Virgen en el Santísimo Sacramento del Altar, unida mística y realmente a Su Divino Hijo, desde que lo llevó en Sus entrañas virginales, hasta que los sostuvo entre Sus brazos tras el descendimiento de la Cruz, actuando así como Sagrario, Corredentora y Víctima junto a Nuestro Señor. Por eso, porque todo hijo tiene carne y sangre de su madre, en la Santísima Humanidad de Cristo, presente en el Sagrario junto a Su Alma y Divinidad, encontraremos también a María Virgen.



               El favor eucarístico que hasta ahora era una realidad que sentía en su alma, pero que no le veía, en Navidad quiso Jesús perfeccionarle este gran privilegio. 

               En la Misa de medianoche el Hermano Estanislao José felicitó al Niño y a la Madre y recibió contestación. Jesús le dijo: "Hoy te concedo el celestial depósito de Mi Corazón Eucarístico, poniéndose en ti en una custodia desde la cual tú harás que Yo bendiga a todo el mundo. Hasta ahora es cierto que Me has tenido, pero permaneciendo oculto; hoy Me pongo en ti de manera vivible y en adelante te llamaré Custodia de Jesús. Mira cómo Me quedo en tu pecho, mira cómo Me meto aquí…

               "Y yo veía -narraba Estanislao José- una custodia pequeña que me metían en el pecho y se colocaba en ella la Hostia santa que yo llevaba, y me volvió a decir: "Aquí Me quedaré por tu amor durante toda tu vida. Te llamarás Custodia Mía; celebra este día con el regocijo que puedas, pues se te ha concedido un favor muy grande, tienes en tu pecho de día y de noche y en todo momento al que es Señor de todo el Universo. Sí, hermano mío, mira cómo Estoy en ti. Te poseo todo entero y no te dejaré y no Estoy solo, pues ya sabes que no puedo estar sin Mi Santísima Madre, que está aquí espiritualmente y Ella te librará de todo peligro. Además te acompañará un Ángel particular que verás continuamente adorando la Divina Eucaristía… Mira qué compañía tienes…

               "Y veo al Ángel San Diógenes -asegura el Hermano Estanislao José- adorando rendido la Sagrada Hostia puesta en la custodia de mi pecho..."

               "Me dijo también Jesús: "Ya ves qué compañía tienes y quién vela por ti. Piensa cómo debes corresponder a esta gracia que Mi Amor y el de Mi Madre se dignan concederte. Sentirás en ti la presencia de Nuestra Madre, casi como la Mía; muchas veces Ella misma te hablará en persona".

               Y añade el religioso "También la Madre y Virgen me habló así: "Hijo Mío, todo eres Mío y Yo te he llevado a Mi Hijo. Tú eres la flor de Mi Corazón, la joya de Mi Corona, la palomita de Mi Amor, no te separes jamás de Mí, hijito Mío. ¡Cuánto te amo! Yo te escogí, Yo te llevé a Mi Santísimo Hijo; Yo hice que se quedara contigo, Yo te he hecho amar entrañablemente a Jesús y que te des todo a Él. Ahora tú tienes que corresponder, siendo el apóstol de Mis grandezas. Ya sabes que en Mi Corazón está el Depósito de todas las gracias, siempre abierto a tus peticiones y a las de Mis hijos fieles. Enseña a todos que es imposible amar verdaderamente a Mi Hijo sin antes amarme a Mí".

               Hemos visto cómo los Corazones Eucarísticos han elevado a nuestro héroe progresivamente hasta convertirlo en Sagrario humano, después en Copón Vivo y por fin en Custodia viviente: sentir a Jesús, oírle, verle constantemente… Y al Ángel adorador San Diógenes, que le sirvió de émulo toda su vida, pues llegó a decirle con santa envidia: "¿Pero no te cansas de adorar?" Y el Ángel le contestó: "¡Tonto, si es mi felicidad, si estoy adorando y gozando en la Eucaristía la esencia misma de Dios!". 

               Pasmaos protestantes y almas tibias de Católicos mediocres que, creéis a Lutero, hereje empedernido que decía que en la Eucaristía no está Jesús fuera de la Misa. Jesús dijo: "Esto es Mi Cuerpo". En otro lugar: "Estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". Y vosotros, no creéis al mismo Cristo que dice: "¡¡Esto es Mi Cuerpo!!". ¿Quién tendrá razón? Ciegos, guía de ciegos. De paso diré que el Hermano Estanislao José dejó escrito varias veces, "que vio a Lutero en el infierno; y en una ocasión habló con él".


"Hermano Estanislao José, un joven heroico desconocido"

Hno. Ginés de María Rodríguez f.s.c.



jueves, 5 de octubre de 2023

PRIMER JUEVES DE MES: guardias fieles, postrados ante los Sagrarios

  

"Te he puesto en el mundo para hacer 
que vivas sólo de Mí, para dar testimonio 
al mundo de cuánto vale la Eucaristía

Nuestro Señor a Alejandrina Da Costa, el 30 de Julio de 1935



               Alejandrina Da Costa era una joven portuguesa que contaba apenas 14 años cuando sufrió un intento de violación; tratando de huir de su agresor se arrojó por una ventana, lo que le ocasionó una grave lesión que más adelante la obligaría a permanecer en la cama más de 30 años, hasta su muerte. Se ofreció como Alma Víctima para reparar el abandono de los Sagrarios y pedir misericordia por las profanaciones hacia Jesús Sacramentado. 

               El recuerdo de que Jesús estaba prisionero en la Eucaristía, llevó a Alejandrina a orientar su vocación: adorar y amar a Jesús Sacramentado por medio de Nuestra Señora. Su vida espiritual evolucionó en un crescendo constante de ansias de sufrimiento para consolar a Jesús y salvar almas. Tenía grandes deseos de quedarse sola para tener largos coloquios con Jesús que la llevaban a verdaderos arrobos. A partir del día 27 de Marzo de 1942 hasta su muerte, el 13 de Octubre de 1955, se alimentó exclusivamente de la Eucaristía (don místico conocido como "inedia") que le era llevada casi diariamente. A falta de Sacerdote, en ese período, varias veces recibió la Comunión, de la mano de Jesús y de un Ángel.

               El 25 de Febrero de 1949, en medio de un éxtasis de amor, Nuestro Señor le reveló: "Yo querría muchos guardias fieles, postrados ante los Sagrarios, para no dejar que ocurran tantos y tantos crímenes... Que Me pidan todo cuanto quieran estando ante Mi Presencia, delante del Sagrario. Es de allí que viene el remedio para todos los males...

               Haz saber en Mi Nombre que, todos cuantos hagan bien la Comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los seis primeros Jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante Mi Sagrario en íntima unión Conmigo, les prometo el Cielo. 

               Di que honren, por medio de la Eucaristía, Mis Santas Llagas, honrando primero la de Mi sagrado Hombro, tan poco recordada...



Díptico ideado para el apostolado; parte interior (la exterior aparece al final del artículo)
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ALGUNAS REFLEXIONES EUCARÍSTICAS
de la mística Alexandrina Da Costa


               "El Todo ha bajado sobre la nada, la Grandeza ha bajado a la pobreza. El Amor ha bajado a la frialdad, a la tibieza, a la miseria, a la indignidad. ¡Cuánto amor, oh Jesús! Has bajado desde la mayor altura a la mayor bajeza. Oh Jesús, dame fuego, dame amor: amor que arda, amor que aniquile. Quiero vivir y morir de amor. Que tu divino amor, oh Jesús, sea mi vida. Que ese amor, y sólo él, sea mi muerte. Que yo me pierda en la inmensidad de tu Amor". 

               "Gracias infinitas por haberme mandado un Sacerdote para darme a Jesús. Quien me da a Jesús me da la riqueza del Cielo y de la tierra. Es el alimento sagrado sin el cual no puedo vivir. ¡Que yo lo pierda todo, pero no la Comunión; que lo pierda todo, pero que te posea a ti, oh Jesús!" 



Díptico ideado para el apostolado; parte exterior (la interior aparece más arriba)
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domingo, 17 de septiembre de 2023

ORACIÓN A JESÚS SOLITARIO EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO (se dirá antes de acostarse)



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              ¡Oh Divino Jesús! que durante la noche estáis solitario en tantos Sagrarios del mundo, sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitaros y adoraros. 

              Yo os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos de amor y adoración. Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las Especies Sacramentales, vuestro Amor Misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores.

               ¡Oh Jesús amantísimo, oh Jesús solitario!, haced mi corazón cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro Amor. Vela, ¡oh  Centinela divino!, vela por el mísero mundo, por los Sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos, en cuyas noches interminables necesitan de Tu fortaleza y de Tu consuelo, por los moribundos y por éste, Tu humilde siervo, que para mejor servirte descansa pero sin alejarse de Ti, de Tu Sagrario... donde vives en la soledad y el silencio de la noche.

               Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén.



jueves, 3 de agosto de 2023

QUE HONREN POR MEDIO DE LA EUCARISTÍA MIS SANTAS LLAGAS. Primer Jueves de Mes

 



              Alejandrina Da Costa era una joven portuguesa que contaba apenas 14 años cuando sufrió un intento de violación; tratando de huir de su agresor se arrojó por una ventana, lo que le ocasionó una grave lesión que más adelante la obligaría a permanecer en la cama más de 30 años, hasta su muerte. Se ofreció como Alma Víctima para reparar el abandono de los Sagrarios y pedir misericordia por las profanaciones hacia Jesús Sacramentado. 

             En este lamentable estado físico el Señor la agració con múltiples revelaciones privadas, donde también intervendría la Santa Virgen María; padeció, por amor a las almas, dolores atroces que eran recompensados con dones sobrenaturales, como la inedia o alimentarse tan sólo del Sacrosanto Cuerpo de Nuestro Señor Sacramentado. El 25 de Febrero de 1949, en medio de un éxtasis, Jesús hizo esta promesa a Alejandrina:

              "Hija Mía, Mi esposa querida, haz que Yo sea amado, consolado y reparado en Mi Eucaristía. Haz saber en Mi Nombre que, todos cuantos hagan bien la Comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los seis primeros Jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante Mi Sagrario en íntima unión Conmigo, les prometo el Cielo". 

               Las condiciones para realizar con fruto los Primeros Jueves son cuatro:

     -Recibir la Sagrada Comunión durante los primeros 6 Jueves de mes seguidos (obviamente en gracia de Dios, haber confesado antes, o al menos, no tener conciencia de pecado grave)

     -Adoración al Santísimo Sacramento (expuesto o en la reserva del Sagrario)

     -Honrar las principales Llagas de Nuestro Señor Jesucristo, sobre todo la de Su espalda.

     -Honrar los Siete Dolores de la Virgen María, Corredentora de las Almas.



sábado, 17 de junio de 2023

MI CORAZÓN Y EL CORAZÓN DE JESÚS SON UNO... Aniversario de la Primera Comunión de Santa Gemma Galgani

 


               Cuando Santa Gemma era una niña a fines de la década de 1880, los niños normalmente no recibían a Jesús por primera vez en la Sagrada Comunión hasta alrededor de los 12 años. Sería el Papa San Pío X quien unos treinta años más tarde redujo la edad de los 12 a los 7 años.

               Para la pequeña Gemma, la Sagrada Eucaristía era el centro de su vida, por eso, el deseo de recibir a Jesús Sacramentado iba en aumento mientras pasaban los años. Si bien era cierto que ya estaba Confirmada, no podía recibir la Primera Comunión ya que no tenía la edad requerida en ese momento para recibir el Sacramento, pues sólo contaba entonces con 9 años de edad.

               Fue el Obispo de Lucca, Monseñor Volpi, quien conociendo el anhelo tan grande del corazón de la niña  Gemma, le dijo a su padre, Don Enrique, que si no le daba el permiso para recibir la Comunión, Gemma moriría de dolor.

               Fue así que dio el permiso para que las religiosas del Colegio de Santa Zita, donde Gemma asistía, la preparasen para recibir este Sacramento. Inmediatamente comenzó un retiro de 15 días con las demás niñas del colegio. Dice Santa Gemma: "Apenas me vi en el convento rebosaba de felicidad. Corrí a la capilla a dar gracias a Jesús y le pedí con gran fervor la gracia de prepararme bien para la Primera Comunión". Hizo confesión general con Monseñor Volpi, quien sería su Confesor ordinario.

               Llegó, por fin, el día tan anhelado, 17 de Junio 1887,  que ese año era además Fiesta del Sagrado Corazón. Las vivencias de Santa Gemma solo ella las puede explicar: "me siento incapaz de describir la experiencia de aquel encuentro. En ese momento comprendí que las delicias del Cielo no son como las de la tierra. Hubiera anhelado no interrumpir nunca aquella unión con mi Dios. Me sentía cada vez más desprendida del mundo y más dispuesta para la unión con el Señor. Aquella misma mañana Jesús despertó en mí un gran deseo de ser religiosa".

               A raíz de la Primera Comunión se afianza la vocación de Alma Víctima de Santa Gemma. Ella misma lo escribiría en su Diario: "...sentía desarrollarse en mí un ardiente anhelo de padecer y de ayudar a Jesús a sobrellevar la Cruz".

               Tras recibir a Jesús Sacramentado por primera vez Santa Gemma anotó cinco firmes propósitos:

               1º. Recibiré la Confesión y la Comunión cada vez como si fuera la última.

               2º. Visitaré a Jesús en el Santísimo Sacramento con frecuencia, especialmente cuando esté afligido.

               3º. Me prepararé para cada Fiesta de Nuestra Santísima Madre con alguna mortificación, y todas

las noches pediré la bendición de mi Madre celestial.

               4º. Quiero estar siempre en la Presencia de Dios.

               5º. Cada vez que el reloj dé la hora repetiré tres veces: Jesús mío, Misericordia.