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domingo, 20 de julio de 2025

NUESTRO PADRE SAN ELÍAS, FUNDADOR DEL CARMELO

 

He aquí, una nube 
tan pequeña como la 
palma de la mano de 
un hombre sube del mar

I Reyes, cap. 18, vers. 44


                   "Elías, aunque no sea él quien les haya dado una Regla escrita, con todo ha sido el ejemplo y el modelo de la santa vida de los Carmelitas". Así escribió el célebre humanista benedictino, el Abad Juan Tritemio (+1516).

                   A esta afirmación de un extraño a la Orden baste añadir un hecho: entre las estatuas de los Fundadores de las Órdenes Religiosas que aparecen en la Basílica de San Pedro en Roma, está también la magnífica e impresionante talla del Profeta San Elías, con la siguiente inscripción, mandada a escribir por el mismo Papa Benedicto XIII en 1725: "Universus Ordo Carmelitarum Fundatori suo Santo Eliae Prophetae erexit 1725. (La Orden entera de los Carmelitas, a su Santo Fundador, San Elías, Profeta, la erigió el año 1725").

                  El entonces Procurador General de la Orden, Eliseo Monsignani, lleno de alegría, cursó a los Provinciales esta comunicación: "Ha llegado el tiempo en que, aun cuando los Carmelitas callen, las piedras y los mármoles hablarán y dirán que el profeta Elías es el Padre y Fundador de los Carmelitas".

                  El historiador de la primera mitad del siglo XIII, Jaime de Vitry, dice: "A ejemplo e imitación del santo y solitario varón Elías Profeta, muchos anacoretas se retiraron en el Monte Carmelo..."

                   En virtud de esta Tradición y de esta historia del patriarcado eliano, los Carmelitas deben procurar ajustar su vida a la de él. Fue éste el testamento que según la tradición dejó San Brocardo, Superior General del Carmelo, a los moradores de aquella Santa Montaña antes de expirar: "Ajustad vuestra vida a la vida ejemplar de la Bienaventurada Virgen María y de nuestro Fundador, el Santo Profeta Elías".

                   San Elías ha de ser para los Carmelitas el espejo en el que a diario deben mirarse; así lo afirma el Beato Juan Soreth (+1471) en su Exposición de la Regla Carmelita: "Nosotros somos los Hijos de los Profetas, no según la carne, sino por la imitación de sus obras. El Redentor decía a los judíos que se gloriaban de proceder del Patriarca Abrahán: "Haced las obras de Abrahán". Así hoy se debe decir a los Carmelitas: "Haced las obras de Elías".




sábado, 20 de julio de 2019

NUESTRO PADRE SAN ELÍAS, Místico Fundador del Carmelo





               "Elías, aunque no sea él quien les haya dado una Regla escrita, con todo ha sido el ejemplo y el modelo de la santa vida de los Carmelitas". Así escribió el célebre humanista benedictino, el Abad Juan Tritemio (+1516).

               A esta afirmación de un extraño a la Orden baste añadir un hecho: entre las estatuas de los Fundadores de las Órdenes Religiosas que aparecen en la Basílica de San Pedro en Roma, está también la magnífica e impresionante talla del Profeta San Elías, con la siguiente inscripción, mandada a escribir por el mismo Papa Benedicto XIII en 1725: "Universus Ordo Carmelitarum Fundatori suo Santo Eliae Prophetae erexit 1725. (La Orden entera de los Carmelitas, a su Santo Fundador, San Elías, Profeta, la erigió el año 1725").

              El entonces Procurador General de la Orden, Eliseo Monsignani, lleno de alegría, cursó a los Provinciales esta comunicación: "Ha llegado el tiempo en que, aun cuando los Carmelitas callen, las piedras y los mármoles hablarán y dirán que el profeta Elías es el Padre y Fundador de los Carmelitas".

               El historiador de la primera mitad del siglo XIII, Jaime de Vitry, dice: "A ejemplo e imitación del santo y solitario varón Elías Profeta, muchos anacoretas se retiraron en el Monte Carmelo..."

               En virtud de esta Tradición y de esta historia del patriarcado eliano, los carmelitas deben procurar ajustar su vida a la de él. Fue éste el testamento que según la tradición dejó San Brocardo, Superior General del Carmelo, a los moradores de aquella Santa Montaña antes de expirar: "Ajustad vuestra vida a la vida ejemplar de la Bienaventurada Virgen María y de nuestro Fundador, el Santo Profeta Elías".

               San Elías ha de ser para los Carmelitas el espejo en el que a diario deben mirarse; así lo afirma el Beato Juan Soreth (+1471) en su Exposición de la Regla Carmelita: "Nosotros somos los Hijos de los Profetas, no según la carne, sino por la imitación de sus obras. El Redentor decía a los judíos que se gloriaban de proceder del Patriarca Abrahán: "Haced las obras de Abrahán". Así hoy se debe decir a los carmelitas: "Haced las obras de Elías".