sábado, 23 de diciembre de 2017

MODO DE REZAR EL SANTO ROSARIO A NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA


     "El Rosario es un compuesto sagrado de oración mental y vocal para honrar e imitar los Misterios y las virtudes de la Vida, Muerte, Pasión y Gloria de Jesucristo y de María." 

     Procurad rezar despacio y con atención y tened presentes las palabras de San Luis María G. de Montfort: "Entre los católicos, los que llevan el signo de la reprobación no se cuidan apenas del Rosario, son negligentes en rezarlo o lo rezan con fastidio y precipitadamente." 



      San Luis María G. de Montfort, El Secreto Admirable del Santísimo Rosario.






Besamos la Cruz del Rosario y nos persignamos diciendo:

     Por la señal + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos, líbranos Señor + Dios nuestro. En el nombre del Padre + y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



   Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

   Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.

Súplica

     Señor, abre mis labios, ✚ (se hace una cruz sobre los labios usando el dedo pulgar) y mi boca proclamará Tu alabanza. Dios mío, ven en mi auxilio. Señor, date prisa en socorrerme.


     Señor, Dios nuestro, dirigid todos nuestros pensamientos, palabras y obras a mayor honra y gloria Vuestra, y Vos, Virgen Santísima alcanzadnos de Vuestro Divino Hijo la gracias de rezar bien Vuestro Santo Rosario, que ofrecemos por la exaltación de la Santa Fe Católica, por la paz y la concordia entre los pueblos cristianos, la extirpación de las herejías, por nuestras necesidades espirituales y temporales y en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio y en especial por… (INTENCIÓN PARTICULAR).





Lunes y Jueves: Misterios Gozosos 

1º La Encarnación del Hijo de Dios en las purísimas entrañas de la Santísima Virgen María.
2º La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel.
3º El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén.
4º La Purificación de la Virgen Santísima y la Presentación del Hijo de Dios en el Templo.
5º El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
    
Martes y Viernes: Misterios Dolorosos

1º La oración de Nuestro Señor Jesucristo en el huerto.
2º Los azotes que el Hijo de Dios padeció atado a la columna.
3º La Coronación de espinas de Nuestro Señor Jesucristo.
4º Nuestro Señor Jesucristo con la Cruz a cuestas.
5º La Crucifixión y muerte de Nuestro Divino Salvador.

Miércoles, Sábados y Domingos: Misterios Gloriosos

1º La Triunfante Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
2º La Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los cielos.
3º La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.
4º La Gloriosa Asunción de Nuestra Señora en cuerpo y alma a los cielos.
5º La Coronación de la Santísima Virgen por Reina de cielos y tierra.


     Se enuncia el Misterio, se trata de visualizar mentalmente dicha escena y a continuación, con piedad y sin prisas, ayudados de las cuentas del Rosario, rezamos:

     Padrenuestro, 10 Avemarías y 1 Gloria. Luego se añade la siguiente oración enseñada por Nuestra Señora a los niños de Fátima:

     Oh Jesús mío, perdonadnos, libradnos del fuego del Infierno; llevad a todas las Almas del Purgatorio al Cielo, especialmente a las más necesitadas.

Al finalizar los Cinco Misterios del día, saludamos a la Virgen Nuestra Señora con 



-Oh María, sin pecado concebida. Rogad por nosotros que recurrimos a Vos. Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.

-Oh María, sin pecado concebida. Rogad por nosotros que recurrimos a Vos. Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.

-Oh María, sin pecado concebida. Rogad por nosotros que recurrimos a Vos. Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc.


          Infinitas gracias os sean dadas, Soberana Princesa, por todos los favores que cada día recibimos de Vuestras benéficas manos; dignaos, Señora, tenernos ahora y siempre bajo Vuestra protección y amparo, y para más obligaros, os saludamos rezando una Salve...

          Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia. Vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. ¡Oh clementísima!, ¡Oh piadosa!, ¡Oh dulce siempre Virgen María!. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.



Letanías en Honor de la Santísima Virgen

Señor, ten piedad de nosotros (2 veces)
Cristo, ten piedad de nosotros (2 veces)
Señor, ten piedad de nosotros (2 veces)
Cristo, óyenos. (2 veces)
Cristo, escúchanos. (2 veces)

A cada invocación siguiente, se responde: "Ten piedad de nosotros".

Dios, Padre celestial, R. Ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

A cada invocación siguiente, se responde: "Ruega por nosotros".

Santa María
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Jesucristo
Madre de la Iglesia
Madre de la Divina Gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre virgen
Madre incorrupta
Madre Inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del Buen Consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Madre de Misericordia 
Madre del Carmelo
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen clemente,
Virgen fiel
Virgen Flor del Carmelo
Espejo de Justicia
Trono de la Sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso digno de honor
Vaso de insigne devoción 
Rosa Mística
Torre de David
Torre de marfil
Casa de oro
Arca de la Alianza
Puerta del Cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los Cristianos
Esperanza de los Carmelitas
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de las Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina elevada al Cielo
Reina del Santísimo Rosario

Reina de los Carmelitas
Reina de la Paz

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo
 Responde: perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
  Responde: escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
  Responde: ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
  Responde: Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.


Oraciones finales: 

     Concede, oh Señor y Dios Nuestro, a los que somos Tus siervos, que gocemos siempre de la salud de alma y del cuerpo; y que, por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María, nos veamos libres de las tristezas de la vida presente, y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.




A Nuestro Padre y Señor San José:

     A Vos, Bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y, después de invocar el auxilio de vuestra Santísima Esposa,solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos volváis benigno los ojos a la herencia que con Su Sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.

     Proteged, oh providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y corrupción; asistidnos propicio, desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro en esta lucha con el poder de las tinieblas; y, como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús del inminente peligro de su vida, así, ahora, defended la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el Cielo la eterna felicidad. Amén.


Oraciones para lucrar las indulgencias del Santísimo Rosario:

     1 Padrenuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria por la Restauración del Papado. 





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