lunes, 27 de febrero de 2023

SAN GABRIEL DE LA DOLOROSA

  


               El 1 de Marzo de 1838 nació en el pueblecito de Asís (Italia) un niño llamado Francisco que, como el famoso Fundador de los Franciscanos, llegó a ser santo. Era el undécimo de trece hermanos de una familia aristocrática; quedó huérfano de madre a los cuatro años.

               Francisco tenía un "temperamento suave, jovial, insinuante, decidido y generoso, poseía también un corazón sensible y lleno de afectividad... Era de palabra fácil apropiada, inteligente, amena y llena de una gracia que sorprendía...".

               De estatura más bien alta para aquella época (medía 1,70 metros), tenía "buena voz, era ágil y bien formado".

               Con su familia se trasladó a Spoleto donde, como el otro Francisco, era un líder de los jóvenes. Allí fue a la escuela de los hermanos de las Escuelas Cristianas, y al liceo clásico con los jesuitas. Le agradaba mucho el canto, y consiguió premios en poesía latina y en las veladas teatrales. Era un joven dinámico, con una gran pasión por su Fe Cristiana. En su habitación había colocado una escultura de la Piedad para su veneración íntima .

               Cuando iba al teatro Meliso con su padre, muchas veces salía a escondidas para ir a rezar bajo el pórtico de la catedral, que estaba muy cerca; después regresaba antes de que concluyera la función para salir con los demás espectadores. Algunas veces usaba cilicio y se sabe que en una ocasión rechazó las proposiciones deshonestas de un libertino, amenazándole con una navaja. Devotísimo de la Madre de Dios su libro de cabecera era "Las Glorias de María".

               El 22 de Agosto de 1856 estaba asistiendo a la procesión de la "Santa Icone", una imagen mariana venerada en Spoleto, cuando la Virgen María le habló al corazón para invitarle con apremio: "Tú no estás llamado a seguir en el mundo. ¿Qué haces, pues, en él? Entra en la vida religiosa". El 10 de Septiembre de 1856 entró en el Noviciado Pasionista de Morrovalle (Macerata) y tomó el nombre religioso de Gabriel de la Dolorosa. Tenía sólo 18 años. Su entrega fue con todo su corazón y en la vida religiosa encontró su felicidad: "La alegría y el gozo que disfruto dentro de estas paredes son indecibles". Sus mayores amores eran Jesús Crucificado, la Eucaristía y la Virgen María.

               En el convento de Isola, cuando los primeros rayos del sol entraban por la ventana de su celda en la mañana del 27 de Febrero de 1862, Gabriel, que aún no tenía los 25 años, sufre aquejado de tuberculosis... sumido en éxtasis de amor y rodeado por los religiosos que lloraban junto a su lecho, abandonó esta tierra par ir eternamente al Cielo, de la mano de la Virgen María.



              Treinta años más tarde, el 17 de Octubre de 1892, se iniciaron lo trámites para inscribirlo entre los Santos ya que la devoción de los fieles y los milagros que realizaba eran muchos.

               Fue canonizado por el Papa Benedicto XV en 1920. Declarado Copatrón de la Juventud Católica Italiana en 1926. También sería declarado Patrón principal de Abruzo desde 1959.

              Santa Gemma Galgani, al leer la vida de San Gabriel de la Dolorosa quedó profundamente vinculada espiritualmente con él y este se le apareció en muchas ocasiones para guiarla y consolarla.


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compuesto por San Gabriel de la Dolorosa
(toca sobre el título para acceder)



domingo, 26 de febrero de 2023

LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ. Quinto Domingo

      

PREPARACIÓN


               Este ejercicio piadoso en honra del Glorioso San José apenas te llevará unos minutos; procura hacerlo teniendo cerca una imagen suya, que bien puede ser la que acompaña este artículo. Luego, recogido de las preocupaciones cotidianas, intenta adentrarte en espíritu en la casa de Nazareth, y situado en medio de la Sagrada Familia, contempla la figura paternal de San José, que cuida al Niño, lo besa, lo educa, lo mima... ¿qué podrá negar Jesús Nuestro Señor al que así lo acunó en Su Santa Infancia?



INICIO


               Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

               En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, (se golpea el pecho 2 veces) a mí me pesa, pésame, Señor, de todo corazón haberos ofendido; yo os propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

              Os ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como os lo suplico, así confío en Vuestra Divina Bondad y Misericordia infinita, me los perdonaréis, por los merecimientos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y perseverar en Vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.


OFRECIMIENTO


               Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros Siete Dolores y Gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y Su Madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo. 




DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ

               Quinto Dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en la huida a Egipto. "El Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al Niño y a Su Madre, y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al Niño para matarlo" (Evangelio de San Mateo, cap. 2, vers. 13).

               Quinto Gozo: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto. "De Egipto llamé a mi hijo" (Evangelio de San Mateo, cap. 2, vers. 15)


ORACIÓN


                Oh Custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de Dios hecho hombre, Glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.

               Por este Dolor y este Gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para Ellos y muramos gozosos en Su Amor.

              Ahora, reza con piedad un Padrenuestro, un Avemaría, el Ave de San José y un Gloria.




              Jaculatoria: San José, Modelo y Patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

             Y terminamos signándonos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.





sábado, 25 de febrero de 2023

LA MEJOR PENITENCIA: LA FIDELIDAD EN LA VIDA ORDINARIA

 


               El 4 de Noviembre de 1961, apenas 15 días después de la publicación del Primer Mensaje, la Virgen hace un nuevo encargo a las niñas: levantarse, en adelante, temprano para tener diariamente, muy de mañana, un Rosario de la Aurora en la Calleja.

               "Jacinta y Mari Cruz iban a las seis de la mañana. A mí, por Semana Santa, [la Señora] me mandó que fuera a las cinco de la mañana, y así fui, porque la Virgen siempre quiere que hagamos penitencia" (Diario de Conchita).

               Será algo frecuente a partir de este momento en Garabandal que las niñas, fuera del éxtasis, tuviesen una intensa vida de oración, marcada por la penitencia de las horas incómodas y las inclemencias del tiempo. 

              A pesar de que conllevaba un verdadero sacrificio, perseveraron en cumplir el deseo de la Virgen. Jacinta revela lo que le supone esta petición de la Virgen en una carta que escribió el 3 de Enero de 1962: "En este momento, llegamos de rezar el Rosario a la Virgen Mari Cruz y yo. Ayer tuvimos una mañana muy mala: bajaba una calleja de agua que casi no podíamos ahincarnos… Ahora, en lo que no nieve, todo va bien".



               En estos Rosarios estaban presentes las palabras del Primer Mensaje, comunicado por la Virgen el 18 de Octubre de 1961: "Hay que hacer muchos sacrificios, mucha penitencia...". Sin embargo, la Virgen les enseña que la penitencia no es la lección más importante de sus visitas. Conchita describe esta lección aprendida: "Un día, en una aparición de la Virgen, nosotras llevábamos puesto el cilicio, aunque muy flojo y, para que Ella se diera cuenta de que lo llevábamos (lo teníamos en la cintura), nos lo palpábamos de cuando en cuando. Al fin nos dijo: "Sí, ya sé que lo lleváis; pero no es eso precisamente lo que pido de vosotras ni lo que más me agrada, sino la fidelidad en la vida ordinaria".



viernes, 24 de febrero de 2023

OS MANIFESTARÉ MIS DESEOS

 


               Quiero conquistar los corazones por la fuerza de Mi Amor. Quiero que las almas se dejen penetrar por la verdadera luz. Quiero que los niños, esos corazones inocentes, que no me conocen y crecen en el hielo de la indiferencia, ignorando lo que vale su alma... Sí, quiero que esas almitas que son Mis delicias, encuentren un asilo donde les enseñen a conocerme y donde crezcan en el temor de Mi Ley y en el Amor de Mi Corazón.

             Mi deseo es el que seáis el combustible de este fuego que quiero derramar sobre la tierra, porque de nada sirve encender la llama si no hay con qué alimentarla. Por eso quiero formar una cadena de almas encendidas en el Amor, en ese amor que se confía y lo espera todo de Mi Corazón, a fin de que, inflamadas ellas, lo comuniquen al mundo entero. 

               No penséis que voy a hablaros de otra cosa que de la Cruz. Por Ella he salvado a los hombres, por Ella quiero atraerlos ahora a la verdad de la Fe y al camino del Amor. Os manifestaré Mis deseos: He salvado al mundo desde la Cruz, o sea, por medio del sufrimiento. Ya sabéis que el pecado es una ofensa infinita; por eso os pido que ofrezcáis vuestros trabajos y sufrimientos, unidos a los méritos infinitos de Mi Corazón.

             Inculcad a las almas, con quienes estéis en contacto, el amor y la confianza... Empapadlas en amor, en confianza, en la bondad y misericordia de Mi Corazón. Y cuando tengáis ocasión de darme a conocer decidles que no me teman porque soy Dios de Amor.


Nuestro Señor a Sor Josefa Menéndez, "Un Llamamiento al Amor"


Carteles del Centenario de Sor Josefa
(en inglés y portugués)








jueves, 23 de febrero de 2023

QUE TÚ VIVAS SOLO DE MÍ

  


               Alejandrina Da Costa fue bendecida durante 13 años y 7 meses, desde 1942 hasta su último aliento en 1955, con el don místico de la inedia: no comió ni bebió nada, sino que tan solo se alimentó de la Comunión diaria, manteniendo un estado de salud óptimo. Jesús Sacramentado sería su todo durante los últimos 13 años de vida; Él mismo reveló a la mística portuguesa el por qué de esta gracia:

               "Hago que tú vivas solo de Mí para mostrar al mundo el valor de la Eucaristía, y que es Mi Vida para las almas… Háblales a las almas, hija Mía, háblales del Rosario y de la Eucaristía! El Rosario! El Rosario! El Rosario! La Eucaristía, Mi Cuerpo, Mi Sangre!"

               Según cuenta Alejandrina en su “Autobiografía”, fue en Póvoa de Varzim (Oporto) que hizo su Primera Comunión: "Yo tenía entonces 7 años…Tomé la Comunión de rodillas y a pesar de que era pequeña de talla pude fijarme en la Sagrada Hostia de tal manera que se quedó impresa en mi alma. Creí entonces unirme a Jesús para no separarme nunca más de Él. Él tomó posesión de mi corazón, así me parece. La alegría que sentía no se puede expresar. A todos les anunciaba la buena nueva..."

              En otra ocasión Nuestro Señor le comunicaba: "Tú eres el Sagrario que Yo he elegí, para que Yo more en él y en él repose. Quiero saciar tu sed por Mi Sacramento de Amor... Tú eres como el canal por donde pasarán las gracias que quiero distribuir a las almas y a través del cual las almas vendrán a mí. Me sirvo de ti para que muchas almas vengan a mí. Por tu intermedio muchas almas serán estimuladas a amarme en la Santísima Eucaristía".



martes, 21 de febrero de 2023

LA SANTA FAZ de Nuestro Señor Jesucristo

 

No hay en él parecer, no hay hermosura que atraiga 
las miradas, ni belleza que agrade. Despreciado, 
desecho de los hombres, varón de dolores, 
conocedor de todos los quebrantos, ante quien 
se vuelve el rostro, menospreciado, estimado en nada 


Profeta Isaías, cap. LIII, vers. 2-3



               Históricamente, el origen de la Devoción a la Santa Faz que no es otra cosa que el culto tributado al Rostro de Nuestro Señor Jesucristo en Sus Misterios de dolor se remonta al memorable día del Viernes Santo, cuando cargado con la Cruz, Nuestro Señor ascendía a la cima del Monte Gólgota. Según el evangelista San Lucas le seguía una gran muchedumbre; destacaban las piadosas mujeres, que se deshacían en llanto y se lamentaban.

               La Verónica es un personaje que no aparece en el Evangelio; se la relaciona en la Edad Media con la hemorroisa, curada por Jesús de los flujos de sangre y se le denomina Bereniké y la hace residir en Panéas (Cesarea de Filipo). 

               La Tradición dirá que la misma Verónica, al ver pasar a Jesús camino del Calvario, se acercó a Él pasando entre los soldados y le enjugó el Rostro con su velo, en el que quedó su Santa Faz impresa. Este piadoso suceso pasará a la posteridad como la VI estación del Vía Crucis.

              En el siglo XII se testimonia que ante la Santa Faz que se conservaba dentro de un marco de plata en Roma, ardían día y noche diez lámparas. En 1193 a instancias del Papa Celestino III fue venerada por el Rey Felipe Augusto de Francia a su paso por Roma. En el siglo XV se hace famosa la Santa Faz de Alicante (España) copia de la venerada en el Vaticano.
               
               La Devoción a la Santa Faz inspiró toda una espiritualidad, sobre todo en Francia; allí en la ciudad de Tours, la Venerable Sor María de San Pedro, carmelita descalza, mística, tuvo diferentes visiones y conversaciones con Nuestro Señor y la Santísima Virgen, en los que la instaron a difundir la Devoción a la Santa Faz de Jesús, en reparación por los muchos insultos que sufrió Jesucristo Nuestro Señor en Su Santa Pasión. 

              El 24 de Noviembre de 1843, Nuestro Señor le advirtió: La Tierra está repleta de crímenes. La violación de los primeros tres mandamientos de Dios ha molestado a mi Padre. El Santo Nombre de Dios ha sido blasfemado, y el Santo Día del Señor profanado, saturado de cantidad de iniquidades. Estos pecados se han acumulado hasta el Trono de Dios y han provocado su ira, la cual estallará pronto si su justicia no es apaciguada. Jamás han llegado estos crímenes a tal punto.

               Anteriormente, el 24 de Agosto de 1843, Sor María de San Pedro había recibido una revelación especial de Nuestro Señor: Él me abrió Su Corazón, y juntando allí las fuerzas de mi alma, se dirigió a mí con estas palabras: Mi Nombre es blasfemado en todas partes. Hasta los niños me blasfeman. Él me hizo entender que este espantoso pecado lastima penosamente Su Divino Corazón más que cualquier otro. Por medio de la blasfemia el pecador maldice el Rostro de Dios, lo ataca abiertamente, anula la redención y pronuncia su propia condenación y juicio. La blasfemia es una flecha envenenada que siempre lastima su Divino Corazón.

                Sor María añadía: Él me hizo ver entonces que este pecado aterrador hiere Su Divino Corazón más gravemente que cualquier otro pecado, mostrándome cómo por la blasfemia el pecador lo maldice en Su Rostro, Lo ataca públicamente, anula Su Redención y pronuncia su propio juicio y condenación.




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               El Salvador me hizo entender que Su Justicia estaba enormemente irritada por los pecados de la humanidad, pero particularmente contra aquellos que directamente ultrajan la Majestad de Dios, esto es: el ateísmo, las blasfemias y la profanación del Domingo y los Días Santos. Nuestro Señor me dijo: Los verdugos Me crucificaron un Viernes, los Cristianos Me crucifican el Domingo.

               Él me dijo que desea darme una Flecha de Oro con la cual herir con delicias su Corazón y sanar esas heridas infligidas por la malicia de los pecadores. Este es el origen de la oración que conocemos, La Flecha de Oro: Que el Santísimo, Sacratísimo, Adorabilísimo, Misteriosísimo e Inefable Nombre de Dios, sea por siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el Cielo, en la Tierra y en los Infiernos, por todas las criaturas de Dios, y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén.

               Nuestro Señor dijo que esta oración desencadena un torrente de gracia para los pecadores. En estos Mensajes del Cielo, se le pidió a Sor María de San Pedro hacer una Comunión de reparación por la profanación dominical (Pecado contra el Tercer Mandamiento). Sor María de San Pedro escribe: Nuestro Señor me ordenó comulgar los Domingos por estas tres intenciones particulares: en espíritu de expiación por todas las tareas prohibidas que se hacen los domingos, que como día de observancia debe ser santificado. Para apaciguar la Justicia Divina que estaba a punto de descargarse a causa de la profanación de los días de guardar. Para implorar la conversión de aquellos pecadores que profanan los domingos, y para lograr la terminación del trabajo dominical prohibido.

               Nuestro Señor desea que Su Divino Rostro sea ofrecido como objeto exterior de adoración a todos Sus hijos que se asociarán a esta Obra de Reparación. Su Divino Rostro es la Imagen misma de Dios.

              "Ofrécelo incesantemente a Mi Padre por la salvación de tu país. El tesoro de Mi Divino Rostro en sí mismo posee un valor tan extraordinario que por medio de él todos los asuntos de Mi Casa se arreglan rápidamente. Si supieras cuánto complace a Mi Padre ver Mi Rostro. Regocíjate, hija Mía, porque se acerca la hora en que nacerá la Obra más bella bajo el sol". 

                El 11 de Octubre de 1845, Nuestro Señor le dio una revelación en relación a la importancia de hacer reparación a su Santa Faz. En ese día Nuestro Señor le dijo a Sor María de San Pedro: Busco Verónicas para enjugar y venerar Mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores.

               Le dictó entonces una Oración de Reparación a la Santa Faz: Padre Eterno, Te ofrezco la adorable Faz de Tu amado Hijo, por el Honor y la Gloria de Tu Nombre, para la conversión de los pecadores, para la salvación de los moribundos. 

               En 1835 el Papa León XIII, aprobó la Archicofradía de la Santa Faz; a esta pía organización pertenecería la familia de Santa Teresita de Lisieux, que se inscribió en ella tres años antes de entrar en el Carmelo. Una de las reglas de la Archicofradía consistía en recitar frecuentemente la jaculatoria “¡Muéstranos Señor Tu Santa Faz y seremos salvos!”. En el Carmelo de Lisieux tenían una copia de la reliquia del Velo de la Verónica y ante ella exclamaba Santa Teresita: ¡Oh, ¡cuánto bien me ha hecho la Santa Faz en mi vida!. De hecho, su nombre religioso completo era "Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz". 

               Su hermana Celina, (Sor Genoveva de Santa Teresa y la Santa Faz) diría con respecto a su hermana Teresita: "La Devoción a la Santa Faz era para ella la corona y el complemento de su amor por la Sagrada Humanidad de Nuestro Señor. El Rostro Bendito era el espejo donde ella contemplaba el Corazón y el Alma de su Bien Amado". Esta devoción fue la inspiración ardiente de la vida de la Santa. Su devoción a la Santa Faz trascendía, o más exactamente, abrazaba, todas las demás atracciones de su vida espiritual.

               Una de las compañeras de Santa Teresita, que testificó durante su proceso de canonización dijo que “por muy tierna que fuera su devoción al Niño Jesús, no puede compararse con lo que la Hermana Teresa sentía por la Santa Faz”. 




lunes, 20 de febrero de 2023

QUE PIDAN LA PAZ A ESTE INMACULADO CORAZÓN... Jacinta Marto, Vidente de Fátima

 

               Jacinta de Jesús Marto nació en el pueblo de Aljustrel, Fátima (Portugal), el 5 de Marzo de 1910, siendo la séptima y última hija de Manuel Pedro Marto y Olimpia de Jesús. Sería bautizada el 19 del mismo mes.

               Creció en un hogar sencillo, más bien pobre, pero muy cristiano. Desde muy joven comenzó a pastorear el rebaño de sus padres, en compañía del hermano Francisco Marto y de la prima Lucía de Jesús, los dos Videntes mayores. La Divina Providencia dispuso que con apenas siete años, el 13 de Mayo de 1917, fuera la más joven de los videntes de Nuestra Señora; era ésta última la única que dialogaba con Nuestra Señora, mientras que Jacinta la veía y escuchaba; en el caso de Francisco, tan sólo veía a la Virgen, pero no la escuchaba, de ahí el ruego de Nuestra Señora "a Francisco sí se lo podéis decir...




               El Cielo favoreció a Jacinta con particulares revelaciones: "No sé cómo fue -comentó una vez a su prima Lucía- he visto al Santo Padre en una casa muy grande, de rodillas, delante de una mesa, llorando con las manos en la cara. Fuera de la casa había mucha gente: unos le tiraban piedras, otros le maldecían y decíanle cosas muy feas. ¡Pobrecito Santo Padre!, tenemos que rezar mucho por él". 

               En otra ocasión, estando los tres pastorcitos en el campo, mientras rezaban la oración que les había enseñado el Ángel, Jacinta se levantó precipitadamente y dijo a su prima: ¡Mira! ¿No ves muchos caminos, senderos y campos llenos de gente que llora de hambre y no tienen nada para comer?… ¿Y al Santo Padre, en una iglesia al lado del Corazón de María, rezando?".

                Los niños videntes de Fátima, a iniciativa de Jacinta, tomaron la costumbre de ofrecer tres Avemarías por el Papa después de cada Rosario que rezaban. 

               También contó Lucía que Jacinta vivía apasionada por el ideal de convertir pecadores, a fin de arrebatarlos del suplicio del infierno, cuya pavorosa visión tanto le impresionó. Alguna vez me preguntaba: "¿Por qué es que Nuestra Señora no muestra el infierno a los pecadores? Si lo viesen, ya no pecarían, para no ir allá. Has de decir a aquella Señora que muestre el infierno a toda aquella gente. Verás cómo se convierten. ¡Qué pena tengo de los pecadores! ¡Si yo pudiera mostrarles el infierno!".

               Cayó enferma en Diciembre de 1918 a causa de una epidemia de neumonía, que obligó a internarla en el Hospital de Vila Nova de Ourém; después, del 21 de Enero al 2 de Febrero de 1920, estuvo en el Orfanato de Nuestra Señora de los Milagros, en la Calle de Estrella, en Lisboa, casa fundada por la Señora María Godinho, a quien Jacinta llamaba cariñosamente "Madrina", y a quien confiaría muchas revelaciones de parte de Nuestra Señora.

              Cuando empeoró su salud la trasladaron a Lisboa, al hospital de Doña Estefanía. Antes de partir, en una despedida que cortaba el corazón, abrazada a su prima Lucía dijo: "¡Nunca más nos volveremos a ver! Reza mucho por mí hasta que yo vaya para el Cielo. Después allí, yo pediré mucho por ti. No digas nunca el secreto a ninguno, aunque te maten. Ama mucho a Jesús y al Inmaculado Corazón de María y haz muchos sacrificios por los pecadores". 

               En el hospital sufriría una cruel operación, sin apenas anestesia, que la dejaría debilitada de muerte. La Virgen le había anunciado el día de su muerte (1), por eso, el día 20 de Febrero de 1920, entonces primer Viernes, empezando la Cuaresma, alrededor de las 6 de la tarde, avisó que se sentía mal y pidió los últimos Sacramentos. Hizo confesión con el Padre Pereira dos Reis, que no le suministró la Comunión en Viático pues creía que la niña exageraba al asegurar que ese mismo día moriría. A las 10:30 de la noche, la Virgen Nuestra Señora vino a buscarla como le había prometido... aún no tenía los 10 años.

               La Santa Misa de cuerpo presente se ofició en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en Lisboa, donde su cadáver estuvo depositado hasta el día 24, sin mostrar síntomas de descomposición ni emitir mal olor. Su virginal cuerpo sería transportado a una urna hasta el sepulcro de familia del Barón de Alvaiázere, en el cementerio de Vila Nova de Ourém. Posteriormente, trasladarían a la pastorcita al cementerio parroquial de Fátima el 12 de Septiembre de 1935, fecha en que la urna fue abierta, comprobando que se encontraba incorrupta, si bien en posteriores reconocimientos se encontró la descomposición natural.

               El 1 de Mayo de 1951 los restos mortales de Jacinta fueron finalmente inhumados en la Basílica del Santuario de Fátima, donde hasta el día de hoy reposan junto a los de su hermano Francisco. 


NOTA ACLARATORIA


               1- Según el relato oficial de la propia Sor Lucía Dos Santos, vidente de Nuestra Señora y prima de Jacinta, días antes de ir al hospital la niña le aseguró "iré a Lisboa, a otro hospital; que ya no volveré a verte, como tampoco a mis padres, y que después de sufrir mucho, moriré solita. Pero añadió que no tenga miedo, porque Ella vendrá a por mí para llevarme hasta el Cielo".




domingo, 19 de febrero de 2023

LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ. Cuarto Domingo

     

PREPARACIÓN


               Este ejercicio piadoso en honra del Glorioso San José apenas te llevará unos minutos; procura hacerlo teniendo cerca una imagen suya, que bien puede ser la que acompaña este artículo. Luego, recogido de las preocupaciones cotidianas, intenta adentrarte en espíritu en la casa de Nazareth, y situado en medio de la Sagrada Familia, contempla la figura paternal de San José, que cuida al Niño, lo besa, lo educa, lo mima... ¿qué podrá negar Jesús Nuestro Señor al que así lo acunó en Su Santa Infancia?



INICIO


               Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

               En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, (se golpea el pecho 2 veces) a mí me pesa, pésame, Señor, de todo corazón haberos ofendido; yo os propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

              Os ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como os lo suplico, así confío en Vuestra Divina Bondad y Misericordia infinita, me los perdonaréis, por los merecimientos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y perseverar en Vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.


OFRECIMIENTO


               Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros Siete Dolores y Gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y Su Madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo. 




DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ

               Cuarto Dolor: La Profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María. "Simeón los bendijo, y dijo a María, Su Madre: Mira, Éste ha sido puesto como signo de contradicción para que se descubran los pensamientos de muchos corazones" (Evangelio de San Lucas, cap. 2, vers. 34-35).

               Cuarto Gozo: La predicción de la Salvación y la gloriosa resurrección de innumerables almas"Porque han visto mis ojos tu salvación, la que preparaste ante todos los pueblos; luz para iluminar a las naciones" (Evangelio de San Lucas, cap. 2, vers. 30-31)


ORACIÓN


                Oh Santo fidelísimo, que tuviste parte en los Misterios de nuestra Redención, Glorioso San José; aunque la Profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María te causó dolor mortal, sin embargo te llenó también de alegría, anunciándote al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.

               Por este Dolor y por este Gozo consíguenos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.

              Ahora, reza con piedad un Padrenuestro, un Avemaría, el Ave de San José y un Gloria.




              Jaculatoria: San José, Modelo y Patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

             Y terminamos signándonos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.





sábado, 18 de febrero de 2023

ANGELICAL SALUTACIÓN a Nuestra Señora del Carmen. Sabatina

 


ORACIÓN SABATINA A NUESTRA SEÑORA


               Virgen del Carmen, llevamos sobre nuestro pecho Vuestro Santo Escapulario, signo de nuestra consagración a Vuestro Corazón Inmaculado. Madre querida, somos Vuestros hijos, unos hijos de Vuestra entera pertenencia.

               Nuestra consagración, Señora, nos exige una entrega sin reservas a Vuestra Sagrada persona, una dedicación generosa a Vuestro servicio, una fidelidad inquebrantable a Vuestro amor y una solicita imitación de Vuestras virtudes. Queremos vivir, conforme al viejo ideal carmelitano: en Vos, con Vos, por Vos y para Vos. 

               Gracias a Vuestro Bendito Escapulario, Virgen del Carmelo, somos miembros de Vuestro cuerpo místico del Carmelo y participamos de la consagración comunitaria de la Orden a Vos, que Sois su cabeza. Nuestra consagración se une pues, a la Orden de toda la Familia Carmelitana y acrecienta así su valor y eficacia. 

               Santa María, Abogada y Mediadora de los hombres, no podríamos vivir nuestra consagración con olvido de quienes son Vuestros hijos y nuestros hermanos. Por eso, nos atrevemos a consagraros la Iglesia y el mundo, nuestras familias y nuestra amada Patria.

               Os consagramos especialmente los que sufren en el alma o en el cuerpo: los pecadores, los tentados, los perseguidos, los marginados, los presos, los desterrados, los enfermos, los hambrientos…. Madre y Reina del Carmelo, por nuestra consagración somos del todo Vuestros ahora en el tiempo; que los sigamos siendo también un día en la Eternidad. Así sea.



Ntra. Sra. del Carmen y Benditas Ánimas del Purgatorio
(Huelva, Andalucía, España. Obra del escultor Don Ramón Cuenca Santo)



ANGELICAL SALUTACIÓN
a Nuestra Señora del Carmen
por medio de los Coros Angélicos


              . Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Ángeles, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado Vuestro Bendito Escapulario.

   Dios te salve, María, llena eres de gracia etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Arcángeles, y los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo Vuestro. 

   Dios te salve, María, etc.

                Madre mía, Madre de mi corazón y Reina de mi amor, os doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me habéis infundido la esperanza de que os veré en el Cielo.

   Dios te salve, María, etc.

                . Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las Dominaciones, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Tronos, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario me protegéis contra todos los peligros. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen, bendita seáis; los Serafines, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Bendito Escapulario Sois salud de mi alma. 

   Dios te salve, María, etc.

               Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los Querubines, los Santos y los Justos os llenen de alabanzas, porque con Vuestro Escapulario Sois la paz y la alegría de mi alma. 

   Dios te salve, María, etc.




jueves, 16 de febrero de 2023

DEL SAGRARIO VIENE EL REMEDIO PARA TODOS LOS MALES

 


              Alejandrina Da Costa pasaba muchas noches visitando místicamente los Sagrarios de su entorno. En cada Santa Misa se ofrecía junto con Jesús al Eterno Padre como víctima por los pecadores,  y según sus intenciones. En la soledad de su dormitorio, donde convalecía paralítica, rezaba: "Jesús, Tú estás prisionero en el Sagrario y yo en mi lecho por Tu Voluntad. Nos haremos compañía". Agraciada con diversos dones sobrenaturales eran frecuentes las locuciones interiores que recibía, así como diversas manifestaciones celestiales. En Febrero de 1949 Nuestro Señor le revelaría:

              Que la devoción a los Sagrarios sea bien predicada y propagada, porque por días y días las almas no Me visitan, no Me aman, no reparan... No creen que Yo vivo allí. Quiero que en las almas se encienda la devoción hacia estas Prisiones de Amor... Son muchos los que, aún entrando en las iglesias, ni siquiera Me saludan y no se detienen un momento a adorarme.

              Lejos del Cielo, lejos de Jesús son todos los que están lejos del Sagrario... ¡Oh, si el Sagrario fuese bien comprendido! El Sagrario es la Vida, es el Amor, es la Alegría, es la Paz. El Sagrario es el lugar de dolor, de ofensas, de sufrimiento. El Sagrario es despreciado; Jesús del Sagrario no es comprendido...

              Yo querría muchos guardias fieles, postrados ante los Sagrarios, para no dejar que ocurran tantos y tantos crímenes... Que Me pidan todo cuanto quieran estando ante Mi Presencia, delante del Sagrario. Es de allí que viene el remedio para todos los males.

             Poco antes de morir, Alejandrina pidió que la enterraran mirando hacia el Tabernáculo de la Iglesia, diciendo: "En la vida siempre deseé estar unida a Jesús en el Santísimo Sacramento y mirar hacia el Tabernáculo cuantas veces me fuera posible. Después de mi muerte quiero seguir contemplándole, teniendo por siempre mi mirada fija en Nuestro Señor Eucarístico".





miércoles, 15 de febrero de 2023

¿HAS PROPAGADO POR EL MUNDO AQUELLO QUE LA MADRE DEL CIELO TE PEDÍA?

 


               Tal día como hoy, el 15 de Febrero de 1926, el Niño Jesús se aparecía a Sor Lucía, una de las videntes de Fátima, en el Convento de las Hermanas Doroteas de Pontevedra (España), en el que había ingresado en 1921. Apenas unas semanas antes, el 10 de Diciembre de 1925, la Virgen se apareció también a la joven religiosa pidiéndole que extendiera la Devoción de los Cinco Primeros Sábados de mes.

               Dicha Aparición de 1926 en Pontevedra no se entiende sin explicar que Sor Lucía, desde hacía unos meses, se encontraba con un niño en las cercanías del Convento. Y entonces, el 15 de Febrero, Sor Lucía volvió a encontrarse con el pequeño y le preguntó si se había aprendido las oraciones que en otras ocasiones le había ido enseñando.

               “¿Y tú has propagado por el mundo aquello que la Madre del Cielo te pedía?”, le contestó el niño. En aquel instante supo que se trataba del Niño Jesús.



Lugar exacto donde el Divino Niño Jesús se apareció a Sor Lucía Dos Santos, 
el 15 de Febrero de 1926. La imagen fue regalo del Presidente John F. Kennedy


               El Niño pidió a Sor Lucía que hiciera lo que su Madre le había pedido en Su Aparición: extender la Devoción de los Cinco Primeros Sábados de mes. Esta petición se hizo porque muchas personas comenzaban esta devoción, pero pocas la terminaban.

               Al igual que la aparición anterior de la Virgen semanas antes, de nuevo Sor Lucía habló con su confesor en Pontevedra sobre esta nueva revelación. Para cerciorarse, el Sacerdote le hizo varias preguntas, entre ellas, por qué debían ser Cinco Sábados.

               Sor Lucía pidió una respuesta al Señor y Éste le contestó que “la Devoción de los Cinco Sábados se debe a que hay cinco tipos de ofensas contra el Inmaculado Corazón de María”.

          -Contra Su Inmaculada Concepción.

          -Contra Su Virginidad Perpetua.

          -Contra Su Divina Maternidad al rechazar reconocerla como Madre de todos los hombres.

          -Las ofensas de aquellos que tratan de sembrar públicamente en los corazones de los niños indiferencia o incluso odio a la Virgen.

          -Las ofensas de quienes la ultrajan en Sus santas imágenes.



martes, 14 de febrero de 2023

Promesas a los Devotos de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo. 6ª Gracia: Imprimiré Mis divinas facciones en sus almas

 



               Todos se reían de Vos, Señor mío, todos os herían, os ultrajaban. Vuestro divino Rostro, otrora radiante de hermosura, está ahora enteramente desfigurado. Sólo expresa el dolor, en su forma más aguda, más lacerante.

               A los ojos de esa turbamulta, ¿qué papel haría quien os consolase, quien tomase vuestro partido, quien se declarase vuestro? Atraería sobre sí mucho del odio, del desprecio, de la humillación que sobre Vos se lanzaba como impetuoso torrente, desde lo íntimo de aquellos corazones empedernidos, y, más aún, desde todas las calles, plazas y callejuelas de la ciudad deicida.

               La Verónica vio esto. Pero ella no tuvo miedo. Se aproximó de Vos. Os consoló. Y, ¡oh divina recompensa!, vuestro Rostro divino quedó para siempre estampado en el lienzo con que ella quiso enjugarlo.

               Dios mío, quiera mi corazón consolaros siempre. Y especialmente cuando todos se avergüenzan de Vos, dadme fuerzas para consolaros, proclamando en alto y con fuerza a mi Divino Rey.

               Como recompensa, no quiero otra sino tener vuestro Rostro estampado en mi corazón.


Doctor Plinio Corrêa de Oliveira, 1943


Únete a las oraciones de cuantas almas que hoy Martes,
elevan plegarias de reparación y súplica a la Santa Faz;
si tienes unos minutos, recógete en silencio y reza las


(toca sobre el título para acceder a las Letanías)