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domingo, 31 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 31: EL PODER DE SAN JOSÉ EN EL CIELO Y SU PATROCINIO SOBRE LA IGLESIA




               José fue en la tierra, el depositario del Poder de Dios Padre, y no se puede negar que hizo buen uso de ese poder; ¿cómo negarle ahora el premio? 

               José, en la tierra, cuidó de la vida del Divino Hijo, y es cierto que se desempeñó bien de esta incumbencia: ¿cómo le negará ahora el Hijo agradecido lo que le pida? 

               José, en la tierra, fue custodio fidelísimo de María: ¿le negará algo esa Señora, Dispensadora de las gracias que pasan por Ella? 

               Siendo tan grande el poder de San José, recurre a él en todas sus necesidades. 

               San José, por elección de Dios, fue constituido Cabeza y Defensor de la Sagrada Familia. ¿Quién mejor que él defenderá a la familia de Cristo, que es la Iglesia? 

               Cuidó y guardó a Jesús, Fundador de la Santa Iglesia Católica. ¿Quién podría cuidar mejor de la obra de Jesús, de la Iglesia? 

               Como hijos de la Iglesia, somos hijos de San José. Seamos pues devotos de él. 

               FRUTO: Fomentar siempre la devoción a este Gloriosísimo Santo. 

              JACULATORIA: San José, quiero ser siempre vuestro: aceptadme y amparadme. 

              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.





sábado, 30 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN, JOSÉ DÍA 30: LA ASUNCIÓN DE SAN JOSÉ




               La Asunción de San José no es una verdad de fe proclamada por la Iglesia, pero la misma es sentida por sus devotos que creen piadosamente que para que Nuestra Señora fuera glorificada en todo, el día de Su Asunción al Cielo, era necesario que su otra en parte, la carne de su carne, esto es San José, su Esposo Castísimo, que se unió profundamente a Ella, por el sacramento del Matrimonio fue glorificado de igual manera a su Esposa. No podía su cuerpo Inmaculado estar en el Cielo y su otra parte en la tierra. 

               San José era todo unido a Nuestra Señora y Nuestra Señora era toda unida a San José, como ambos estaban unidos a Jesús. Los dos se convirtieron en una sola cosa, una sola carne, inseparables. Todo lo que pertenecía a la Santísima Virgen debía estar glorificado en el Cielo, porque todo lo que era de Ella se elevó por completo y definitivamente, incluso San José. 

                Esta es la gran Gloria y poder que la Santísima Trinidad dio a San José en el Cielo, coronado por los méritos de su amor, virtudes, humildad y obediencia a la Voluntad de Dios. 

                Así como su Esposa Santísima, ocurre también con él. Porque la Gloria de la Esposa es también la gloria del Esposo. Todo esto fue decretado por Dios, para la plena realización del Misterio Salvífico de Cristo en el mundo. 

                INVOCACIÓN: Oh San José, ayudadme a hacer más conocidas vuestras glorias y vuestro inmenso amor. Que toda la humanidad reconozca cuanto sois grandioso en el Cielo, como también, el poder de vuestra intercesión. Amén

                ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.





viernes, 29 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 29: LA MUERTE DE SAN JOSÉ




               San José muere en la casa de Jesús, y muere en los brazos de Jesús y de María. ¡Qué muerte feliz!

              San José muere en los brazos de su Juez, a quien da el nombre de hijo. ¡Qué confianza en la muerte!

             San José se despide por poco tiempo, y sabe que va a estar siempre con Jesús y con María. ¡Qué muerte deseable!

              FRUTO: La muerte es el espejo de la vida; vive como San José, para que sea igual tu muerte.

              JACULATORIA: Felicísimo Patriarca, asistido por Jesús y por María en vuestra muerte, asísteme en mi último trance.

              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





jueves, 28 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 28: SAN JOSÉ, SIERVO FIEL




              San José mereció ser constituido sobre la Sagrada Familia porque fue fiel en el servicio de Dios.

              Sirvió San José a Jesús y a María, con el entendimiento, con el corazón, con las fuerzas y trabajos corporales: fue fidelísimo Siervo de Dios.

              San José trabajaba por Jesús y por María, como quien no se pertenecía a sí, sino a ellos, de los cuales se juzgaba verdadero esclavo. ¡Qué humildad y qué fidelidad!

               FRUTO: Acuérdate de la palabra de Cristo: es imposible servir a Dios y al mundo conjuntamente.

              JACULATORIA: San José, siervo fiel, alcanza la fidelidad en el servicio divino.

              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable providencia te dignaste escoger a San José por esposo de tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo, aquel que veneramos en la tierra como protector. Vos que vivís y reináis por todos los siglos de los siglos. Amén.





miércoles, 27 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 27: SAN JOSÉ, VARÓN JUSTO




              El Evangelio dice que San José es el mismo varón Justo. Ciertamente: fue Justo en todo y justo siempre. Fue varón Justo, porque tuvo todas las virtudes en supremo grado.

              Fue Justo para Dios, sirviéndole con fidelidad; justo para los hombres y justo para consigo mismo.

              FRUTO: Imitemos a San José en guardar la caridad en los pensamientos, en las palabras y en las obras.

              JACULATORIA: José, apodado Justo por el mismo Espíritu Santo, enséñame la Justicia y la Santidad.

              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives  y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





martes, 26 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA26: EL AMOR DE JESÚS Y MARÍA A SAN JOSÉ




               Jesús que no negó a San José el título de Padre, no le negó el amor de Hijo. ¡Qué amor inmenso el amor de Jesús hacia Su Padre San José! 

               La Santísima Virgen María, verdadera esposa de San José, amó a su esposo como puede amar a la más fiel de las esposas y cómo sabe amar a la Madre de Dios.

               Si Jesús y María amaban a San José con gratitud por los beneficios recibidos, como lo amaría Dios agradecido?

               FRUTO: No cuides para nada del amor del mundo; Dios está contigo, sé pues contrario al mundo.

               INVOCACIÓN: Hazme tu amigo, Glorioso San José, para que yo pueda ser amigo de Jesús y María. Amén

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.






lunes, 25 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 25: EL AMOR DE JOSÉ POR JESÚS Y MARÍA



              No podía San José amar más que a Jesús ya María, porque a Ellos sólo conocía.

              San José amó fervorosamente a Jesús y a María, porque sólo con Jesús y María se trataba.

               San José amó a Jesús y a María con todo el amor posible, porque los amaba natural y sobrenaturalmente, como a su Hijo y como su Esposa, como a Dios y como a la Madre de Dios.

               FRUTO: Acuérdate que es tiempo perdido lo que no sea amar a Dios.

               JACULATORIA: Amantísimo San José, enséñame a amar a Jesús y María como los amas tú.

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.





domingo, 24 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 24: EL TRABAJO DE SAN JOSÉ SOSTUVO A JESÚS Y A MARÍA




               El milagro continuo que sabemos realizó de San José, fue el de trabajar bien para sostener a su Familia.

               San José trabajaba por Jesús y por María, y así nunca le parecía pesado el trabajo. Ah! Si hiciéramos todo por Jesús ...

               Trabajaba San José siempre contento con su humilde suerte; nunca ha querido cambiar de condición. Si Dios nos quiere pobres, ¿para qué desear cambiar de condición?

               FRUTO: Aprovechar el tiempo trabajando en cumplir nuestras obligaciones, por la conciencia.

               JACULATORIA: Señor San José, enséñame a conocer el precio del tiempo y el valor de la gracia.

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





sábado, 23 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 23: LA VIDA DOMÉSTICA




              Jesús, hallado en el templo, volvió a la casa de Nazaret y continuó hasta los treinta años a obedecer a José y a María.

              Jesús crecía cada día en sabiduría y gracia, y, a su ejemplo, crecía también San José en las virtudes domésticas.

               San José se santificó en su oficio humilde, y María progresaba divinamente en la virtud, cumpliendo con toda exactitud lo que debía hacer en casa.

               FRUTO: Ama la vida de casa y cumple bien los deberes de familia

               JACULATORIA: San José, siervo y criado de Jesús, me hace encontrar a Jesús en mis obligaciones domésticas.

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





viernes, 22 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 22: EL ENCUENTRO CON JESÚS EN EL TEMPLO





               Sin embargo, en el templo, después de tres días de cruentas penas, ve San José a Jesús, sano, salvo, honrado. ¡Que alegría!

               ¡Encuentra a Jesús enseñando como Maestro Divino, y aquellos venerables maestros en Israel admirándolo!

                María, en esa ocasión, da a San José el nombre de padre de Jesús y Jesús no protesta. ¡Qué honor y qué satisfacción!

               FRUTO: En todas las dificultades, recurrimos a la oración.

              JACULATORIA: Cuando ya no sabemos a dónde dirigir nuestros ojos, siempre tendremos nuestra mirada en ti, nuestro Buen Padre, como único refugio y amparo.

              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





jueves, 21 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 21: JESÚS PERDIDO EN EL TEMPLO




          Yendo a cumplir un deber religioso, pierden José y María a Jesús...momento terrible!

         Tres días enteros sin Jesús, en personas para las cuales Jesús es la vida y la respiración, era el dolor más espantoso que se podía imaginar!

         Pensar lo que podía ser de Jesús, lo que podía sufrir un niño abandonado, era dolor inexplicable. ¡Pensar si sería por su culpa, o negligencia, era cruel tormento!

          FRUTO: Desprenderse de las cosas creadas y cuidar sólo en no perder a Jesús.

          JACULATORIA: Dame a Jesús, mi Santo, y eso me basta.

          ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.






miércoles, 20 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 20: LA SAGRADA FAMILIA




               En Nazaret, vive San José siempre en compañía de Jesús y María, y no se aparta de Ellos y Ellos, a su vez, no se apartan de San José. 

               En esta Casa Santa, José se dedica exclusivamente a servir a Jesús y a María, por Ellos trabaja, para Ellos gana el pan. ¡Qué felicidad ser el siervo de Dios y de Su Madre! 

               En Nazaret, Jesús y María sirven a San José; los únicos empleados en esa casa, donde San José era el Patrón, eran Jesús y María. ¡Bienaventurado Siervo San José! 

               FRUTO: Trabaja en conservar la unión y la amistad con las personas de la casa. 

               JACULATORIA: Jesús, José y María, dadme caridad y unión con las personas de la familia. 

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





martes, 19 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 19: SAN JOSÉ EN NAZARETH




               En Nazareth, Jesús y María tienen casa, están en la propia tierra, tienen algunas comodidades. ¡Qué alegría para San José que amaba tanto a Jesús y María!

                La casa donde viven es la misma donde Dios hizo el gran Miterio de la Encarnación. ¡Qué recuerdos tan vacilantes!

               En esa casa podrá San José dedicarse con tranquilidad a tratar de sus queridos Jesús y María.

               FRUTO: Aprovechar los momentos de paz de la conciencia para progresar en la virtud.

               JACULATORIA: ¡Oh providentísimo Guardián de Jesús, conservad en mi corazón la tranquilidad del espíritu.

               ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable providencia te dignaste escoger a San José por esposo de tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo, aquel que veneramos en la tierra como protector. Vos que vivís y reináis por todos los siglos de los siglos. Amén.





NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ, PATRÓN DE LA IGLESIA UNIVERSAL




               San José es realmente Padre y Señor, que protege y acompaña en su camino terreno a quienes le veneran, como protegió y acompañó a Jesús mientras crecía y se hacía hombre, hasta Su ingreso en el Cielo.

               San José murió poco antes de comenzar Jesús Su vida pública, pues no vemos que aparezca, por ejemplo, en las bodas de Caná -hubiera sido, de no ser así lógica su asistencia-, ni en tantas otras narraciones de milagros y hechos de Jesús, y, sobre todo, cuando Él muere en la Cruz ¡jamás habría abandonado San José a Jesús en ese trance si hubiera vivido!. Que San José ya había muerto, nos lo confirma el hecho de que Jesús recomienda los cuidados de Su propia Madre a San Juan, dando a entender que ya no existía José, pues si no, es obvio que la hubiera confiado a Su Castísimo Esposo.

               La Tradición sitúa la muerte de San José entre los 50 ó 55 años, asistido por Jesús y María. Jesús mismo le animaría a esperar la felicidad eterna, prometida a los que aman al Señor. La muerte de San José fue la más apacible y tranquila que pueda gozar el justo, es por eso que la Piedad Católica lo ha considerado Patrón de la Buena Muerte.

               Algunos teólogos son de la opinión que el cuerpo de San José, unido a su alma, se encuentra también glorioso en el Cielo, compartiendo con Jesús y María la Eterna Bienaventuranza. Se considera que la plena glorificación del Patriarca San José tuvo lugar probablemente después de la Resurrección de Jesús. Uno de los fundamentos en que se basa esta doctrina, moralmente unánime desde el siglo XVI, es el dato que aporta el Evangelista San Mateo de los sucesos que ocurrieron a la Muerte del Señor "...muchos cuerpos de los santos, que habían muerto, resucitaron." (1) Doctores de la Iglesia y teólogos piensan que Jesús, al escoger una escolta de resucitados para afirmar Su propia Resurrección y dar más realce a Su Triunfo sobre la muerte, incluiría en primer lugar a Su padre adoptivo.

               ¡Cómo sería el nuevo encuentro de Jesús y San José! "El Glorioso Patriarca -afirma San Francisco de Sales- tiene en el Cielo un crédito grandísimo con Aquél que tanto le favoreció, conduciéndole al Cielo en cuerpo y alma (...) ¿Cómo iba a negarle esta gracia a quien toda la vida obedeció? Yo creo que José, viendo a Jesús, le diría: Señor mío, acuérdate de que cuando bajaste del Cielo a la tierra te recibí en mi familia y en mi casa, y cuando apareciste sobre el mundo Te estreché con ternura entre mis brazos. Ahora tómame en los Tuyos y, como Te alimenté y Te conduje durante Tu vida mortal, cuida Tú de conducirme a la Vida Eterna."

               La excelsitud y el grado de Gloria que recibió el Santo Patriarca José, proporcionalmente a su misión y a los done otorgados, ha de colocarse, después de Santísima Virgen, en el más alto lugar. (2)




               El Patrocinio de San José, por ser Universal, se extiende a la Iglesia Triunfante (en el Cielo), la Purgante (las Almas retenidas en el Purgatorio) y la Militante, que es aquella que formamos los bautizados que aún permanecemos en este mundo. San José fue el Custodio legítimo y natural, cabeza y defensor de la Sagrada Familia, por eso, si está unido para siempre con su Hijo y su Esposa, es lógico también que proteja ahora y defienda con su celeste patrocinio a la Iglesia nacida en el Santo Hogar de Nazareth. 


DECRETO DEL PATRONAZGO DE SAN JOSÉ

               "Del mismo modo que Dios designó al Patriarca José, hijo de Jacob, gobernador de todo Egipto para asegurar al pueblo el trigo necesario (3) así, cuando se cumplió el tiempo en que el Eterno había de enviar a la tierra a Su Hijo único para rescatar al mundo, escogió a otro José del que el primero era figura. Lo estableció Señor y Príncipe de Su casa y de Sus bienes; le confió Sus más grandes Tesoros.

              En efecto, José tomó como esposa a María, la Virgen Inmaculada, de la que había de nacer, por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, quien pasó ante los ojos de todos como hijo de José y le fue sumiso en todo. Aquel que tantos Profetas y Reyes deseaban ver (4) José no sólo lo vio sino que conversaba con Él, lo abrazaba con ternura paternal y lo cubría de besos; con un cuidado y solicitud sin igual alimentaba a Aquél que se haría para los fieles Pan de Vida Eterna.

                A causa de esta dignidad sublime que Dios confiere a Su servidor fiel y solícito, la Iglesia siempre ha honrado y exaltado a José con un culto excepcional, aunque inferior al de la Madre de Dios. Siempre, en horas críticas, la Iglesia ha implorado su ayuda... Por esto, declaramos solemnemente a San José Patrón de la Iglesia Católica."


Papa Pío IX 

Decreto “Urbi et Orbi” del 8 de Diciembre l870



NOTAS ACLARATORIAS

     1- Evangelio de San Mateo, cap. 27, vers. 52 .

     2- La Santa Iglesia Católica tributa a San José el singular culto de "protodulía", esto es, perteneciente al primer Santo, después de la Virgen María, a la que le corresponde el culto de "hiperdulía", muy por encima del culto con el que veneramos a los Ángeles y a los Santos.

     3- Libro del Génesis, cap. 41,vers. 40.

     4- Evangelio de San Lucas, cap. 10, vers. 24




lunes, 18 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 18: EL DOLOR DE SAN JOSÉ EN LA VUELTA DEL EGIPTO




              San José se entera de que Arquelao gobierna en lugar de Herodes. Tranquilizado por el Ángel, José emprende el viaje a Nazaret. Como debe haber sufrido San José, viendo el dolor de su Esposa y del Hijo de Dios, tan pequeño aún, en estos años de destierro.

              ¿Qué dolor viendo la malicia de los hombres y la rabia que aún conservan hoy muchos contra Jesús.

             FRUTO: Recordar en las adversidades la Presencia de Dios.

             INVOCACIÓN: Defended, oh San José, a Jesús en nosotros, contra los ataques de nuestros enemigos. Amén

             ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.





domingo, 17 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ, DÍA 17: EL REGRESO DE EGIPTO



               El Ángel apareció a José otra vez, mandándole, en nombre de Dios, que volviese a su tierra. ¡Qué solícita es siempre la Providencia divina con los suyos!
               ¡Qué alegría la de San José, al dejar el exilio y volver a su tierra! ¡Qué satisfacción por volver a Tierra Santa, a la ciudad de Jerusalén, al pueblo de Dios!
               FRUTO: En las adversidades recurrir siempre a Dios.
              INVOCACIÓN: Defended, Santo bendito, a Jesús en nosotros, contra las tentaciones de Satanás. Amén.
              ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de Tu Madre Santísima; concédenos te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú, que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.




sábado, 16 de marzo de 2019

MARZO, MES DE SAN JOSÉ DÍA 16: PERMANENCIA EN EGIPTO




           San José llega a Egipto y ve caer los ídolos falsamente adorados en aquella región. Dios es conocido, es lo que basta a San José que, con María, sufre el exilio de la Tierra Santa, y del Templo de Jerusalén, porque ésta era la Voluntad de Dios.

          Dios está en todas partes y en todo lugar Él puede ser adorado, cuando así lo dispone Su Divina Majestad.

          En Egipto escuchó por primera vez que Jesús lo llamaba con el nombre de padre. ¡Qué alegría inmensa para su corazón!

          FRUTO: Desterrar del corazón las aflicciones terrenas, para guardarlo sólo para Dios.

          INVOCACIÓN: San José, permitid que como Jesús, os llame de Padre. Amén.

          ORACIÓN: Oh Dios, que por inefable Providencia te dignaste escoger a San José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos, te pedimos, que merezcamos tener por intercesor en el Cielo, a aquél que veneramos en la tierra como Protector. Tú. que vives y Reinas por los siglos de los siglos. Amén.