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lunes, 22 de septiembre de 2025

LIBRARNOS COMPLETAMENTE DEL PURGATORIO

 

                    "Todos debemos hacer penitencia por nuestros pecados. Si no lo hacemos, tendremos largos años de sufrimiento en los horribles fuegos del Purgatorio. Este fuego es justamente el mismo fuego del Infierno.

                    Ahora, si ofrecemos nuestros sufrimientos tanto los muy pequeños como los grandes, en unión con los sufrimientos de Jesucristo, estamos haciendo la penitencia mejor y más fácil que podemos realizar. Podemos así librarnos completamente del Purgatorio, mientras que al mismo tiempo ganamos la mayor de las gracias y bendiciones".

P. Paul O’Sullivan, O.P.



              En LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO dedicamos el día Lunes a orar de manera especial por nuestros difuntos, aquellas Benditas Almas que están a la espera de alcanzar el Paraíso mientras se purifican de sus faltas terrenales en el Purgatorio.

              Mientras permanezcan en aquél estado, las Almas retenidas en el Purgatorio nada pueden hacer para ganar méritos a fin de obtener su liberación, por lo que son mendigas y demandantes de nuestras oraciones y sacrificios por Ellas. Rezar por los Difuntos es cuestión grave ya que nos obliga el Mandamiento de Nuestro Señor, "amarás al Señor por encima de todas las cosas... y al prójimo como a tí mismo".

              La gratitud de las Almas liberadas es infinita, pues de aquella Cárcel de Amor que es el Purgatorio, tan sólo se sale para ir derecho al Cielo; allí serán compañeras de los Santos y demás Bienaventurados, a los cuales se unirán para interceder por nosotros.

              Para conseguir muchos favores, según Santa Catalina de Bolonia, suele ser más poderosa la intercesión de un Alma del Purgatorio que la de los Bienaventurados del Cielo.

              Cuando se ruega a un Alma del Purgatorio suplicándole una gracia, son dos los beneficiados: el mortal, que consigue lo que ha pedido, y el alma que purgaba, pasa a ser un ciudadano más del Cielo.

              En el Purgatorio hay Almas tan santas como en el Cielo. La santidad se basa en el aumento de gracia y de ésta nacen las virtudes; muchas de esas almas acaudalaron más gracia y virtud que muchos Bienaventurados, por lo que son más gratas a los ojos de Dios.

              Dios Misericordioso desea con vehemencia la libertad de las Almas del Purgatorio, ya que son redimidas con el precio de la Sangre de Su Hijo. Seamos corredentores con Jesús, cooperando con Él en la salvación de esas almas que esperan nuestras oraciones y sacrificios para gozar eternamente de la Presencia de Dios.


PRÁCTICAS 
para alivio y liberación de las Almas del Purgatorio

          - Ofrece en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio todos los inconvenientes, molestias, contradicciones que puedas padecer a lo largo del día de hoy, así como todas las indulgencias que logres por medio de oraciones u otros actos de piedad (usar agua bendita, besar el escapulario, recitar jaculatorias...)

          - Si tienes la gracia de asistir a la Santa Misa, encomienda en ante el Altar a aquellas Almas que están en el Purgatorio por las que mayor obligación tengas: familiares, amigos, personas a las que diste un mal ejemplo...

          - No dejes de rezar el Santo Rosario hoy, pidiendo a la Virgen Nuestra Señora que se apiade de aquellas Santas Almas que ya nada pueden hacer por salir del Purgatorio, pues dependen de continuo de nuestras oraciones.



miércoles, 3 de mayo de 2023

DIJE MIL VECES JESÚS

 


              Esta Devoción consiste en invocar el Nombre de Jesús mil veces; Jesús significa "Salvador"; es éste un nombre dado por el Cielo: al Patriarca San José se lo manifestó el Ángel en sueños (ver el Evangelio de San Mateo, cap. 1, vers. 21) y también fue comunicado a la Santísima Virgen, el Arcángel San Gabriel, en el momento de la Anunciación (ver el Evangelio de San Lucas cap. 1, vers. 31-33).

               El Poder de intervención y la majestad de este Nombre es milagroso, porque está sobre todo nombre y ante el cual se arrodilla todo ser, en los cielos, en la tierra y en los infiernos.


REPETIR EL NOMBRE DE JESÚS 
NOS DARÁ UNA DELICIOSA PAZ 


               Damos las gracias a nuestros amigos efusivamente por cualquier pequeño favor que nos hacen. Pero olvidamos o abandonamos el dar gracias a Dios por Su inmenso amor hacía nosotros, por haberse hecho hombre por nosotros, por morir por nosotros, por todas las Misas que podemos oír, y las Sagradas Comuniones que podemos recibir y no recibimos, ¡Qué negra ingratitud!

               Repitiendo a menudo el Nombre de Jesús, corregimos esta grave falta y agradecemos a Dios y le damos gran gozo y gloria.

               ¿No desearías dar alegría a Dios? ¿Quieres? Entonces, querido amigo, agradece, agradece, a Dios. Él está esperando tus gracias.


 
Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original;
se permite su copia y difusión, respetando el diseño
y sin que sea empleada con fines lucrativos
(FE DE ERRATAS: al final de la estampa léase 
"repetir esta corona 20 VECES" que no 50)


               La Preciosa Sangre purifica nuestras almas y nos eleva a un alto grado de santidad. ¡Es todo tan fácil! Tenemos solamente que repetir amorosa, alegremente y con reverencia "Jesús, Jesús, Jesús".

              Si estamos tristes o deprimidos, si estamos preocupados con miedos y dudas, este Divino Nombre nos dará una deliciosa paz. Si somos débiles e indecisos nos dará nueva fuerza y energía.

               Cuando Jesús estaba en la tierra, ¿no fue a consolar y confortar a todos aquellos que eran infelices? Aún lo hace todos los días por aquellos que lo piden.

               Si estamos sufriendo por problemas de salud y tenemos dolores, si alguna enfermedad está afectando a nuestros pobres cuerpos, Él puede curamos. ¿Acaso Él no curó a los enfermos, los cojos, los ciegos, los leprosos? No nos dijo: "Venid a Mí vosotros los que estáis cansados, y abrumados que Yo os aliviaré". Muchos podrían tener buena salud si solamente pidieran a Jesús por ella.

               No obstante, consulta a los médicos, usa los remedios que te den pero por encima de todo ¡pídele a Jesús!

               El Nombre de Jesús es la más corta, la más fácil, la más poderosa de todas las plegarías. Nuestro Señor nos dice que podemos pedir al Padre en Su Nombre, por ejemplo, en el Nombre de Jesús, y recibiremos. Todas las veces que decimos ''Jesús", estamos diciendo una fervorosa oración por todo, todo lo que necesitamos.


Padre Paul O´Sullivan