jueves, 14 de septiembre de 2023

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

 

"Prótege, Dómine, plebem Tuam 
per Signum Sanctae Crucis, 
ab ómnibus insídiis inimicórum ómnium" 



NADA SERVIRÁ SIN EL AMOR
A LA SANTA CRUZ
por el Doctor Plinio Corrêa de Oliveira


               El Evangelio nos descubre con la mayor evidencia cuánto se compadece la Misericordia de Nuestro Divino Salvador con nuestros dolores de alma y del cuerpo. Basta considerar los asombrosos milagros de Su Omnipotencia practicados tantas veces para mitigarlos.

               Sin embargo, no imaginemos que ese combate al dolor haya sido el mayor beneficio dispensado por Él a los hombres en esta vida terrena.

               No comprendería la Misión de Cristo ante los hombres quien cerrase los ojos al hecho central, de que Él es Nuestro Redentor y que quiso padecer cruelísimos dolores para redimirnos.

               Hasta en el auge de Su Pasión, por un mero acto de Su Divina Voluntad, Nuestro Señor podría haber hecho cesar instantáneamente todos esos dolores. Desde el primer instante de Su Pasión hasta el último, Él podría haber ordenado que Sus Llagas se cicatrizasen, Su Sangre Preciosa dejase de correr, los golpes recibidos por Él dejasen de mantener cicatrices en Su Divino Cuerpo y, por fin, una victoria brillante y jubilosa cortara el paso, bruscamente, a la persecución que lo iba arrastrando hasta la muerte.

               No obstante, Él no lo quiso. Por el contrario, quiso dejarse arrastrar por la Vía Dolorosa hasta lo alto del Gólgota, quiso ver a Su Madre Santísima entregada al auge del dolor y, finalmente, quiso gritar, de manera que lo oyesen hasta el fin de los siglos, estas palabras lancinantes: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?” (Evangelio de San Mateo, cap. 27, vers. 46).

               Por estos hechos comprendemos que, al darnos la gracia de ser llamados para que cada cual padezca con Él una porción de Su Pasión, dejaba claro el papel inigualable de la Cruz en la vida de los hombres, en la Historia del mundo y en Su glorificación.

               Al invitarnos a padecer los dolores de la vida presente, no pensemos que Él haya querido dispensarnos, a cada cual, de pronunciar en el último trance Su consummatum est — “todo está consumado” (Evangelio de san Juan, cap. 19, vers. 30).

              Sin la comprensión de la Cruz, sin el amor a la Cruz, sin haber pasado cada cual por su Vía Crucis, no habremos cumplido los designios de la Providencia a nuestro respecto. Y, al morir no podremos hacer nuestra la sublime exclamación de San Pablo: “Combatí el buen combate, he concluido la carrera, he guardado la Fe. Nada me resta sino aguardar la corona de Justicia que me está reservada, y que me dará el Señor en aquel día, como justo Juez” (2 Carta de San Pablo a Timoteo, cap. 4, vers. 7-8).



               Toda y cualquier cualidad, por más eximia que sea, de nada servirá si no hubiese en todas las almas, como un cimiento, el amor a la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Con tal amor todo lo conseguiremos, aunque nos pese el fardo sagrado de la pureza y de otras virtudes, los ataques y los escarnios incesantes de los enemigos de la Fe, las traiciones de los falsos amigos.

               El gran fundamento, el máximo fundamento de la Civilización Cristiana está en que todos los hombres ejerciten generosamente el amor a la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.


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martes, 12 de septiembre de 2023

EL SANTO NOMBRE DE MARÍA

 

En los peligros, en las angustias, en las dudas, 
invoca a María. Que no se te caiga de los labios, 
que no se te quite del corazón

San Bernardo



               De igual modo que después de Navidad se celebra la Fiesta del Santo Nombre de Jesús, tras celebrar el pasado día 8 la Natividad de Nuestra Señora, la Santa Iglesia Católica honra y venera ahora el Santísimo Nombre de María, que parece significar, según la etimología egipcia, "Amada de Dios", (1) tanto por su destino como Madre del Altísimo como por sus grandes y perfectas virtudes.

               San Bernardo fue uno de los más grandes propagadores de la Devoción al Dulce Nombre de María; para él no podía la Madre de Dios tener un nombre más propio, ni que significase mejor Su excelencia, Sus grandezas y Su alta dignidad, que el Nombre de María. 

               También otros Santos, como Santa Brígida, San Bernardino de Siena, San Antonio de Padua, alababan y bendecían las glorias del Nombre de María y se constituyeron en resueltos propagadores de esta hermosa Devoción.

               La primera celebración litúrgica del Nombre de María tuvo lugar en España, en 1513, en la ciudad de Cuenca, después de que el Papa León X, concediera a la Catedral de la ciudad dedicar una Capilla con ese título. Debido a la promulgación del Misal de San Pío V en 1570, se hizo necesaria una nueva petición. Por esta razón, el Canónigo Juan del Pozo Palomino, pidió y obtuvo del Papa Sixto V, el 17 de Enero de 1587, poder seguir celebrando dicha Fiesta del Dulce Nombre de María en la Catedral, como Fiesta de la Octava de la Natividad de María y en 1588, logró que se le concediera a toda la Diócesis de Cuenca.

               Pero el fervor mariano de los españoles y en particular, del religioso trinitario Beato Simón de Rojas (2) , obtuvo de Roma el 31 de Mayo de 1622, el permiso para celebrar el Dulce Nombre de María en todas las casas y capillas de la Orden de los Trinitarios de Castilla, así como en la Diócesis de Toledo. 

               Meses más tarde, el 5 de Enero de 1623, su  Católica Majestad el Rey Felipe IV logró la extensión de la Fiesta a todas las provincias españolas, de tal modo que pudiesen rezar el Oficio del Dulce Nombre de María, todos los Sábados (menos en Cuaresma y Adviento).

               En 1671, el Papa Clemente X autorizó la celebración del Dulce Nombre de María en todos los dominios españoles.

               Algunos años después, en 1683, el Papa Inocencio XI formó una gran coalición cristiana con el Emperador Leopoldo I, el Rey Juan III Sobieki de Polonia y tropas húngaras para repeler a los mahometanos que amenazaban con invadir Europa. Los ejércitos cristianos conseguirán vencer a los turcos a las puertas de Viena en 1683 y reconquistar Budapest tres años más tarde, con lo que Hungría se verá libre de la presión turca. Como recuerdo por la victoria en Viena, el Papa Inocencio XI proclamó la Festividad del Dulce Nombre de María el 12 de Septiembre de ese mismo año, extendiendo su celebración a toda la Iglesia Universal.


EL NOMBRE DE MARÍA
en las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia

               "Cuando los Ángeles oyen este nombre, se regocijan en su conciencia y dan gracias a Dios por la grandísima gracia que obró en Mí y Conmigo, porque ellos ven la humanidad de Mi Hijo glorificada en Su Divinidad. Al oír Mi Nombre, los Ángeles buenos se acercan inmediatamente a las almas de los justos, a quienes han sido dados como guardianes, y se regocijan en sus progresos. Los demonios todos se espantan y temen Mi Nombre... al sonido del Nombre de María, sueltan inmediatamente a la presa que tengan en sus zarpas; dejan al alma, asustados, al oír Mi Nombre, pero vuelven de nuevo rápidos como una flecha a menos que vean que después se ha producido una enmienda. Y el demonio se mantiene lejos de él a menos que vuelva a consentir en pecar mortalmente". 


EL NOMBRE DE MARÍA
según San Antonio de Padua

               "Este Nombre es una torre inexpugnable. El pecador que se refugie junto a Ella será salvado. Nombre dulce, Nombre que reconforta al pecador, Nombre de beata esperanza. Señora, Tu Nombre es suspiro del alma. Tu Nombre es perfume de unción. El Nombre de María es alegría en el corazón, miel en la boca, melodía para los oídos". 



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EL NOMBRE DE MARÍA
según San Bernardino de Siena

               "...cuando en la tarde suena el Ave María haced que desde entonces en adelante os arrodilléis, quitándoos la capucha por amor a Ella, rogándole, por último, que nos conceda aquello de que tenemos necesidad. Y digo que le hagáis esta reverencia tanto si estuvierais fuera de casa como si estuvierais en casa. Y lo digo tanto a vosotras mujeres como a los hombres; haced que este Nombre de María lo tengáis en reverencia y devoción... 

               Y para que sepas cómo Ella no es ingrata cuando tú la saludas, aunque no le ruegues, Ella se vuelve hacia ti, recibiendo tus palabras con el mismo afecto que las dices; y si tú le ruegas con reverencia y fe ¿qué crees que Ella hace? Astitit Regina a destris tuis. "Está la Reina, Madre de Dios, a tu derecha y ruega por ti."  


EL NOMBRE DE MARÍA
según San Alfonso María de Ligorio

               "Muy dulce es para sus devotos, durante la vida, el Santísimo Nombre de María, por las gracias supremas que les obtiene... Pero más consolador les resultará en la hora de la muerte, por la suave y santa muerte que les otorgará. 

               El Padre Sergio Caputo, jesuita, exhortaba a todos los que asistieran a un moribundo, que pronunciasen con frecuencia el Nombre de María, dando como razón que este Nombre de vida y esperanza, sólo con pronunciarlo en la hora de la muerte, basta para dispersar a los enemigos y para confortar al enfermo en todas sus angustias". 


NOTAS


               1) Según la etimología hebrea, María deriva de Míriam, formada por los vocablos hebreos mir, "luz", y yam, "mar", traducido entonces como "luz del mar", o como la citaron algunos Santos Padres, "estella maris", "estrella del mar".

               2) El Beato Simón de Rojas nació en Valladolid en 1552. Ingresa en la Orden Trinitaria cuando apenas tiene 14 años, en 1566, en el Convento de la Santísima Trinidad (Trinidad Calzada) de Valladolid. Sería ordenado Sacerdote en 1577;  en 1601 el Rey Felipe III lo escogió como consejero personal y en 1621 se convertiría en el Confesor de la Reina Isabel de Borbón, esposa de Felipe IV. El 21 de noviembre de 1611 fundó la Real Congregación de Esclavos del Dulce Nombre de María. Murió el 29 de Septiembre de 1624. Fue beatificado por Clemente XIII, el 19 de Mayo de 1766.

               Tantas veces como invoquemos el Nombre de Jesús y de María podremos ganar una indulgencia de 300 días, según Decreto del Papa San Pío X, del 10 de Octubre de 1904.



viernes, 8 de septiembre de 2023

LA NATIVIDAD DE MARÍA NUESTRA SANTA MADRE

  

"El día de la Natividad de la Madre de Dios 
es Festividad de alegría universal, 
pues a través de Ella 
se renovó todo el género humano, 
y la aflicción de la madre Eva 
se convirtió en alegría"


San Juan Damasceno





ORIGEN DE LA NATIVIDAD
 DE MARÍA NUESTRA SEÑORA
de las primeras Festividades de la Iglesia Católica


               La Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a celebrar oficialmente con el Papa San Sergio (finales del siglo VII) al establecer que se celebraran en Roma cuatro Fiestas en Honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.

          Se desconoce el lugar donde nació la Virgen María. Algunos dicen que nació en Nazaret, pero otros opinan que nació en Jerusalén, en el barrio vecino a la piscina de Bethesda. Ahí, ahora, hay una cripta, en la Iglesia de Santa Ana que se venera como el lugar en el que nació la Madre de Dios.


          Si el nacimiento de la madre en una familia, señala una fecha de fiesta y regocijo, día de júbilo es también el presente para toda la Familia Católica, que tiene por Madre a la que es también Madre de Dios, la Santísima Virgen María.

          Y es que el nacimiento de la Purísima Virgen María tiene para el mundo entero una alta significación y trascendencia; al nacer Ella, despunta la aurora de la liberación del linaje humano, perdido por Eva, pero que será restaurado con ventaja por esta segunda Eva, que es verdadera Madre de los Vivientes, nacida libre del pecado original de nuestros primeros padres.


LA VIRGEN MARÍA NO FUE
 UNA MUJER CORRIENTE
pues fue elegida desde siempre 
para ser Madre del Redentor


          Aquella Niña era hermosa. Sus facciones proporcionadas y su cuerpo bello. Si Jesús Nuestro Señor, según canta el salmista, “fue el más hermoso de los hijos de los hombres” (1), ¿por qué no admitir lo mismo en favor de su Madre? De la extraordinaria belleza de Jesús es lógico deducir la extraordinaria belleza de María.

          María Santísima es inseparable de Su Hijo Jesús en el Plan Divino; en efecto, así como Cristo Nuestro Señor preside toda la Obra de la Creación, así preside en ella la Soberana Virgen María, porque habiendo sido escogida desde toda la Eternidad para darnos al Salvador, Ella con Su Hijo fue lo que Dios tuvo primero en vista al crear el mundo.

          Si Dios no ha negado a la Santísima Virgen gracia alguna de las que ha concedido a las criaturas, no puede negarse que María tuvo uso de razón y libre albedrío desde el instante de Su Concepción. Dotada de tal facultad adquirió inmediatamente el conocimiento de Dios, y por tanto, con un simple deseo de Su albedrío se lanzó con todo el afecto de Su Corazón Purísimo hacia Él, cumpliendo un acto perfectísimo de amor. De este modo, mediante Su acción personal, se dispuso a Su propia santificación.





          El Evangelio nos habla de este uso de razón en San Juan Bautista. Y si a él se lo dio, ¿le negaría Dios algo que le era debido a Su dignidad? ¿Permitiría que Su Madre fuese inconsciente de lo que el Altísimo obra en Ella?

         Si la Santísima Virgen tuvo el uso de razón y la libertad desde el momento de Su Concepción, es lógico que tuviera ciencia y, lo que es todavía mejor, que en ocasiones tuviera Visión Beatífica.

          Hay muchas opiniones sobre esta Visión Beatífica, pero coinciden los teólogos en que le fue concedida varias veces: al nacer, en la Encarnación, y en la Resurrección de Jesús.

          En cuanto a la ciencia infusa per se, le fue dada de una manera habitual y permanente. Así se explica que desde que nació y durante toda Su Infancia tuvo uso de razón acerca de las cosas divinas; que Su Alma desde Su creación no interrumpiese Sus actos de amor de Dios, y que aún durante el sueño tuviese altísima contemplación.

          También tuvo la Virgen María la gracia de la ciencia infusa per accidens, que es perfeccionamiento de la anterior, ya que la tuvo Adán desde su nacimiento y habitualmente. Recibió, infusas, desde Su Concepción, las virtudes morales naturales, las cuales necesitan para su perfeccionamiento de las virtudes intelectuales naturales.

          De la ciencia adquirida dicen los teólogos que, teniendo uso de razón desde el momento de su concepción pasiva, sus facultades sensibles se pondrían al unísono con las facultades intelectuales y desde que nació empezó a adquirir ciencia con su propio trabajo.


LA VIRGEN MARÍA JAMÁS 
COMETIÓ PECADO ALGUNO
ni hubo en Ella ningún error,
pues fue y es la criatura más amada de Dios


          Desde Su Concepción hasta la de Su Hijo no cometió tampoco pecado mortal ni venial, siendo así confirmada en el bien y en la gracia.

          La Santísima Virgen no tuvo imperfección voluntaria desde Su nacimiento, ya que ésta tiene parentesco con el pecado venial, y jamás lo cometió.

          Fue exenta del pecado original desde el primer instante de Su Concepción y recibió, por consiguiente, la gracia santificante, que actuó en Su Alma y la preparó para la Divina Maternidad.

          Ni los Ángeles ni los Santos recibieron en su concepción más gracias. Jamás amó Dios a nadie como a Ella, y como Él da tanta Bondad como Amor tiene a una persona, a María Santísima le dio más que a ninguna.

          La Virgen María recibió, desde Su Concepción, más gracia que la gracia final que recibiera cualquier Ángel o cualquier Santo.

          Recibió en su primera santificación todas las virtudes infusas y dones del Espíritu Santo: la Fe, la Esperanza y la Caridad, así lo enseña el Concilio Tridentino, y lo mismo sucede con las “virtudes morales”.



NOTAS ACLARATORIAS


  (1) Salmo 45, vers. 2   "Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios; por tanto Dios te ha bendecido para siempre".





jueves, 7 de septiembre de 2023

QUIERO REINAR EN TODOS LOS CORAZONES, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 


               Se acerca la Fiesta de la Asunción de la Madre en Cuerpo y Alma a los Cielos y sintió que querían prepararle con anticipación a ese gran favor. Días antes de esta Fiesta escribió: "Mi Madre me ha dicho: Quiero que seas la flor de Mi Corazón. Te he escogido para que seas alma reparadora, y por eso tienes que sufrir como sufrió Jesús y sufrió San Estanislao, tu Patrono. Déjame obrar en ti, escucha el plan de vida que has de llevar: orar, sufrir, amar y reparar. Todo ello se te hará dulce y fácil si Me eres fiel. Y yo le respondí: Madre mía, si yo soy indigno de ser hijo Tuyo; de que hagas esas cosas conmigo. Sois la Madre de un Dios Eterno, y yo soy un pecador; dejadme Madre mía, pues yo soy nada y sólo merecía que me echasen en el Infierno por una eternidad. De nuevo la Virgen me habla: Hijo Mío, sé fiel a la gracia, no pongas obstáculos; tú date todo a Mí y Yo me daré a ti. Ora, hijo mío, ora que el que no ora se condena. 

               Otro día, durante la meditación estaba empapado en Dios, miro al Sagrario y veo a la Madre radiante de luz, sobre todo al lado del Corazón de donde salían llamas que se esparcían por todo el Sagrario; salían las llamas de la Sagrada Hostia que estaba en el Corazón de la Virgen. Esto lo vi dos días seguidos".

               En otras anotaciones, el Hermano Estanislao José escribió: "El día de la Asunción durante la meditación de la mañana, me presentó la Divina Madre un cáliz muy grande lleno de Sangre de Jesús y me mandó que me arrojase en él. Yo no me atrevía, o no sabía cómo hacerlo. Entonces Ella me tomó del brazo y me metió en el cáliz donde quedé limpio y purificado de modo tan maravilloso que noté se me quitaba la concupiscencia y quedaba confirmado en gracia. Sentí tales efectos que no encuentro palabras para decirlo".

               Los últimos días de Agosto (de 1921) empezamos la Novena preparatoria a la Fiesta del Nacimiento de la Virgen Santísima. Al presentar el Sacerdote la Sagrada Forma y decir: "Éste es el Cordero de Dios…" me dijo el Señor: "Como estoy aquí, quiero estar en tu corazón". El día 1 de Septiembre me dijo Jesús: "Quiero fijar en ti Mi morada, pero tienes que darte todo a Mí por medio de Mi amadísima Madre". Yo le respondí: "Pero, Jesús mío, ¿Sois Vos quien me habla? Tengo miedo que me engañe el Demonio, pues me persigue ferozmente. "No temas", me dijo, "Soy Yo, y te hago saber que cuando Me recibas en la Comunión y tienes tu corazón unido al Mío, el Demonio no puede ni acercarse a ti, ni hacerte daño alguno". 

               Y entre las anotaciones íntimas también dejó escrito: "El día 3, Jesús me dijo: "Quiero quedarme en tu pecho como Estoy en el Sagrario, prepárate a la Festividad del Nacimiento de Mi Bendita Madre y como señal de que Me quedo contigo, te dará una humildad profunda; todavía te vendrán pensamientos de orgullo, porque Yo lo consentiré, pero nunca los aceptarás voluntariamente, antes disgustado, los rechazarás con prontitud. También te daré gran pureza, nunca tendrás fuertes asaltos contra la santa virtud". 

               El día 8 de Septiembre (de 1921), la Natividad de la Madre, por la mañana después de haber adorado a Jesús, me puse a felicitar a mi amadísima Madre por ser el día de Su Nacimiento y después de haberla felicitado como un hijo hace con su madre, me dijo Ella: "También Yo te felicito, hijo Mío, por el gran favor que Mi Hijo te va a conceder hoy. Sé fiel y te socorreremos siempre". En la sagrada Comunión mi Jesús me dijo: "Desde hoy Me quedo en ti como Estoy en el Sagrario, como Estoy en el Copón. Yo me encargaré de socorrerte en tus necesidades; te daré pureza y humildad, pero tú has de ser fiel. Quiero reinar en todos los corazones; pide mucho para hacernos reinar". 

               Yo le pregunté cual era lo que más le agradaba para cumplirlo con amor, y me contestó: "Quiero que seas muy obediente a tus superiores, como si Yo te mandara; cumple exactamente el deber por Mi Amor y no te preocupes de lo demás, Yo te haré humilde, puro y piadoso; sé caritativo con todos y corresponde a las gracias que Yo te concederé".



miércoles, 6 de septiembre de 2023

SÚPLICA CONFIADA A NUESTRO PADRE Y SEÑOR SAN JOSÉ

 


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               "La Virgen Santísima, por ser la Madre de Jesucristo, es la Madre de todos los Cristianos, a los que engendró en el Calvario entre los tormentos del Redentor, y también porque Jesucristo es el Primogénito de los Cristianos, que son Sus hermanos por Adopción y Redención.

               De aquí que el Bienaventurado Patriarca San José, tenga confiada así, por una razón singular, toda la multitud de los Cristianos de que la Iglesia consta, a saber, esta Familia innumerable extendida por toda la Tierra sobre la cual goza como de una autoridad paterna, en cuanto Esposo de María y Padre de Jesucristo.

               Conviene, por consiguiente, que el Bienaventurado José, que en otro tiempo cuidó santamente de la Familia de Nazaret en sus necesidades, así ahora defienda y proteja con su celeste Patrocinio a la Iglesia de Cristo".


Papa León XIII, Encíclica “Quamquam pluries, 
15 de Agosto de 1889



lunes, 4 de septiembre de 2023

CORONA DE LA LLAMA DE AMOR DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

 

                "Desde que el Verbo de Dios se hizo Carne, no he emprendido Yo un Movimiento más grande que este de la Llama de Amor de Mi Corazón, que salta hacia ustedes. Hasta ahora no ha habido nada que tanto ciegue a Satanás. Y de ustedes depende que no la rechacen, porque eso traería consigo una gran ruina".
 
(Nuestra Santa Madre a Isabel Kindelmann, el 1 de Agosto de 1962)




               Para rezar esta Corona nos valdremos de un rosario común, de cinco decenas; solamente se sustituirán las oraciones tradicionales por otras, entresacadas de las Revelaciones a la mística Isabel Kindelmann.


INICIO

               Por la Señal + de la Santa Cruz, de Nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

     GUIA: Señor, abre mis labios. 

     TODOS: Y mi boca proclamará Tus alabanzas. 


ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

     G- ¡Ven, Espíritu Santo!, llena los corazones de Tus Fieles y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu, Señor y serán creados.

     T- Y renovarás la faz de la tierra.

     G- Oh Dios, que has instruido los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu y gocemos siempre de Sus divinos consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor. 

     T- Amén.

EN HONOR A LAS LLAGAS 
nos santiguamos cinco veces

TODOS 

     1.- En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amén. Yo adoro las llagas de Tu Sagrada Cabeza con dolor profundo y verdadero; permite que todos mis pensamientos en este día sean actos de amor por Ti…. 

     2.- En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Yo adoro la llaga de Tu Sagrado Hombro con dolor profundo y verdadero; permite que todas las dificultades,  penas y enfermedades en este día sean actos de amor por Ti. 

     3.- En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Yo adoro las llagas de Tus Sagradas Manos, con dolor profundo y verdadero; permite que todo trabajo de mis manos en este día sea un acto de amor por ti…. 

     4.- En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amén. Yo adoro las llagas de Tus Sagrados Pies, con dolor profundo y verdadero; permite que cada paso que dé en este día sea un acto de amor por Ti…. 

     5.- En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo Amén. Yo adoro la llaga de Tu Sagrado Costado con dolor profundo y verdadero; permite que todos mis pensamientos en este día sean actos de amor por Ti…. 


ORACIÓN A SAN JOSÉ

               San José, Nuestro Padre y Señor, así como Tú procuraste abrigo para la Virgen María en Belén, ayúdanos también a encontrar un refugio para la Llama de Amor del Inmaculado Corazón en el corazón de los hombres. Amén. 



USANDO DEL ROSARIO

          En las cuentas grandes, las del Padrenuestro diremos

     G- Madre de Dios, derrama sobre la humanidad entera las Gracias eficaces de Tu Llama de Amor, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén. 

          En las cuentas pequeñas, las del Avemaría, se repite diez veces: 

     G- ¡Madre Nuestra, sálvanos!. 

     T- Por la Llama de Amor de Tu Inmaculado Corazón

          Al final de cada Decena, en lugar del Gloria, se dice: 

     G- Corazón Doloroso e Inmaculado de María

     T- Ruega por nosotros, que recurrimos a Ti


AL TERMINAR las cinco decenas rezamos

               Oh Corazón lnmaculado de María, lleno de Bondad, muéstranos Tu Amor ; que la Llama de Amor de Tu Corazón, oh María, descienda sobre toda la humanidad. Nosotros Te amamos con todo nuestro ser. Pon en nuestro corazón el amor verdadero, para que así tengamos un deseo continuo de Ti. Oh María, de Corazón dulce y humilde, acuérdate de nosotros, cuando estemos en pecado. Por medio de Tu Corazón Inmaculado y Materno, concédenos ser sanados de toda enfermedad espiritual y física. Haz que siempre podamos ver la Bondad de Tu Corazón Maternal, y podamos convertirnos, por Tu Llama de Amor. Amén.


ORACIÓN FINAL

               Que nuestros pies vayan juntos, que nuestras manos recojan unidas, que nuestros corazones latan al unísono, que nuestro interior sienta lo mismo, que el pensamiento de nuestras mentes sea uno, que nuestros oídos escuchen juntos el silencio, que nuestras miradas se compenetren profundamente fundiéndose la una en la otra, que nuestros labios supliquen juntos al Eterno Padre para alcanzar Misericordia.


               Y terminamos signándonos en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 



domingo, 3 de septiembre de 2023

SAN PÍO X, el Papa de la Eucaristía

  



INFANCIA Y SACERDOCIO

               Giuseppe Melchiorre Sarto, quien luego sería el Papa Pío X nació el 2 de Junio de 1835 en Riese, provincia de Treviso, en Venecia. Sus padres fueron Giovanni Battista Sarto y Margarita Sanson. Su padre fue un cartero y murió en 1852, pero su madre vivió para ver a su hijo llegar a Cardenal. Luego de terminar sus estudios elementales, recibió clases privadas de Latín por parte del Arcipreste de su pueblo, Don Tito Fusarini, después de lo cual estudió durante cuatro años en Castelfranco Veneto, caminando de ida y vuelta diariamente.

               En 1850 recibió la tonsura de manos del Obispo de Treviso y obtuvo una beca de la Diócesis de Treviso para estudiar en el Seminario de Padua, donde terminó sus estudios filosóficos, teológicos y de los clásicos con honores. Fue ordenado Sacerdote en 1858, y durante nueve años fue Capellán de Tómbolo, teniendo que asumir muchas de las funciones del Párroco, puesto que éste ya era anciano e inválido. 



               Buscó perfeccionar su conocimiento de la Teología a través de un estudio asiduo de Santo Tomás y el Derecho Canónico; al mismo tiempo estableció una escuela nocturna para la educación de los adultos, y siendo él mismo un ferviente predicador, constantemente era invitado a ejercer este ministerio en otros pueblos.


OBISPO DE MANTUA 

               En 1867 fue nombrado Arcipreste de Salzano, un importante municipio de la Diócesis de Treviso, en donde restauró la iglesia y ayudó a la ampliación y mantenimiento del hospital con sus propios medios, en congruencia con su habitual generosidad hacia los pobres; especialmente se distinguió por su abnegación durante una epidemia de cólera que afectó a la región. Mostró una gran solicitud por la instrucción religiosa de los adultos. En 1875 creó un reglamento para la catedral de Treviso; ocupó varios cargos, entre ellos, el de director espiritual y rector del seminario, examinador del clero y vicario general; más aún, hizo posible que los estudiantes de escuelas públicas recibieran instrucción religiosa. En 1878, a la muerte del Obispo Zanelli, fue elegido Vicario Capitular. El 10 de Noviembre de 1884 fue nombrado Obispo de Mantua, en ese entonces una sede muy problemática, y fue consagrado el 20 de Noviembre de ese mismo año.




               Su principal preocupación en su nuevo cargo fue la formación del clero en el Seminario, donde, por varios años, enseñó Teología Dogmática y, durante un año, Teología Moral. Deseaba seguir el método y la teología de Santo Tomás, y a muchos de los estudiantes más pobres les regaló copias de la “Summa Theologica”; a la vez, cultivó el Canto Gregoriano en compañía de los seminaristas. La administración temporal de la sede le impuso grandes sacrificios. En 1887 celebró un sínodo diocesano. Mediante su asistencia en el confesonario, dio ejemplo de celo pastoral.


PATRIARCA DE VENECIA

             En el Consistorio Secreto celebrado en Junio de 1893, León XIII lo creó Cardenal, con el título de San Bernardo de las Termas; y en el Consistorio Público, tres días más tarde, fue preconizado Patriarca de Venecia, conservando mientras tanto el título de Administrador Apostólico de Mantua. El Cardenal Sarto fue obligado a esperar dieciocho meses, antes de tomar posesión de su nueva Diócesis, debido a que el gobierno italiano se negaba a otorgar el exequatur, reclamando que el derecho de nominación había sido ejercido por el Emperador de Austria. Este asunto fue tratado con amargura en periódicos y panfletos; el Gobierno, a manera de represalia, rehusó extender el exequatur a los otros obispos que fueron nombrados durante este tiempo, por lo que el número de sedes vacantes creció a treinta.

               Finalmente, el Ministro Crispi, habiendo regresado al poder, y la Santa Sede, habiendo elevado la misión de Eritrea a la categoría de Prefectura Apostólica en atención a los Capuchinos Italianos, motivaron al Gobierno a retractarse de su posición original. Esta oposición no fue causada por ninguna objeción contra la persona de Sarto. En Venecia el Cardenal encontró un estado de cosas mucho mejor que el que había hallado en Mantua.

               También allí puso gran atención en el Seminario, donde logró establecer la facultad de derecho canónico. En 1898 celebró el sínodo diocesano. Promovió el uso del Canto Gregoriano y fue gran benefactor del gran compositor Lorenzo Perosi; favoreció el trabajo social, especialmente los bancos en las Parroquias rurales; se dio cuenta de los peligros que entrañaban ciertas doctrinas y conductas de algunos Cristiano-Demócratas y se opuso enérgicamente a ellas. El Congreso Eucarístico Internacional de 1897, en el Centenario de San Gerardo Sagredo (1900), la Bendición de la primera piedra del nuevo campanario de San Marcos y la Capilla conmemorativa en el Monte Grappa (1901) fueron eventos que dejaron una profunda impresión en él y en su gente.



LA CRUZ DEL PONTIFICADO

               A la muerte del Papa León XIII, los Cardenales se reunieron en Cónclave y, después de varias votaciones, Giuseppe Sarto fue elegido el 4 de Agosto, al obtener 55 de 60 votos posibles. Su coronación tuvo lugar el siguiente Domingo, 9 de Agosto de 1903.

              Sus esfuerzos se dirigieron a promover la Piedad entre los Fieles, y a fomentar la recepción frecuente de la Sagrada Comunión, y, si era posible, hacerla diariamente, dispensando a los enfermos de la obligación de ayunar para poder recibir la Sagrada Comunión dos veces al mes, o incluso más. Finalmente, mediante el Decreto “Quam Singulari” (15 de Agosto de 1910), recomendó que la Primera Comunión en los niños no se demorara demasiado tiempo después de que alcanzaran la edad de la discreción. Por eso se le conoce con el sobrenombre de "el Papa de la Eucaristía".

               El 22 de Noviembre de 1903, promulgó un Motu Proprio sobre música sacra en las iglesias, y, al mismo tiempo, ordenó que el auténtico Canto Gregoriano se utilizara en todas partes, mientras dispuso que los libros de cantos se imprimieran con el tipo de fuente del Vaticano bajo la supervisión de una comisión especial. En la Encíclica “Acerbo nimis” (15 de Abril de 1905), planteó la necesidad de que la instrucción catequética no se limitara a los niños, sino que también fuera dirigida hacia los adultos, dando para ello reglas detalladas, especialmente en lo referente a escuelas adecuadas para la impartición de la instrucción religiosa a los estudiantes de escuelas públicas, y aun de Universidades. Promovió la publicación de un nuevo Catecismo para la Diócesis de Roma.

               Pero por sobre todas las cosas, la principal preocupación del Papa era la pureza de la Fe Católica. Por esta razón, en 1907, publicó el Decreto “Lamentabili” (llamado también el Syllabus de Pío X), en el que sesenta y cinco proposiciones modernistas fueron condenadas. La mayor parte de estas se referían a las Sagradas Escrituras, su inspiración y la Doctrina de Jesús y los Apóstoles, mientras otras se relacionaban con el Dogma, los Sacramentos, la Primacía del Obispo de Roma. Inmediatamente después de eso, el 8 de Septiembre de 1907, apareció la famosa Encíclica “Pascendi”, que exponía y condenaba el sistema filosófico del Modernismo.

              Una necesidad sentida durante mucho fue la de codificar la Ley Canónica, y con la intención de llevarla a cabo, el 19 de Marzo de 1904, Pío X creó una congregación especial de Cardenales; así las más eminentes autoridades en derecho canónico de todo el mundo, colaboraron en la formación del nuevo Código, que sería terminado en el Pontificado de su sucesor, Benedicto XV. En 1910 promulgó el Motu Proprio "Sacrorum Antistitum", conocido como "Juramento Antimodernista", que debía ser pronunciado por cualquiera que quisiera conservar o acceder a un oficio eclesiástico, incluida la docencia en teología.


MUERTE Y CANONIZACIÓN 

               Profundamente afectado por el estallido de la Gran Guerra -que el había intentado por todos los medios evitar-, y debilitado por una crisis bronquial, su corazón cedió tras rápida enfermedad cuando contaba 79 años.

               Cuando el Padre Pío de Pietrelcina se enteró de la muerte de San Pío X, empezó a llorar como un niño diciendo: “Esta guerra se ha llevado a la víctima más inocente, más pura y más santa: el Papa”, pues corrían rumores que el Santo Padre había ofrecido su vida para salvar a sus hijos del flagelo de la Guerra Mundial.




               El 3 de Junio de 1951 el Romano Pontífice Pío XII inscribía al Papa de la Eucaristía entre los Bienaventurados de la Iglesia; casi tres años después, el 29 de Mayo de 1954, Pío X era elevado a la Gloria de los Altares por el mismo Papa. Ese día, Pío XII recordaría la eterna condena al Modernismo: “Cualquier teoría, como el Modernismo, que separa la Fe y la Ciencia, en su fuente y en su objeto, oponiéndose una a la otra, produce en estas dos áreas vitales de un cisma, que es tan perniciosa “que un poco es más que la muerte”. (…) Con mirada vigilante Pío X observó la llegada de esta calamidad espiritual del mundo moderno, esta amarga desilusión que afectaba sobre todo a las clases cultas. Se dio cuenta de cómo una fe tan evidente, es decir, una fe no fundada sobre la revelación de Dios, sino que estén arraigadas en un terreno puramente humano, atraería a muchos al ateísmo. Así mismo, reconoció el destino fatal de una ciencia, que contrario a la naturaleza y en la limitación voluntaria, interceptó el camino a la verdad absoluta y el Bien, dejando al hombre, privado de Dios y se enfrentan a la oscuridad invisible en la que se encuentra en todo ser vestirte, sólo la actitud de la angustia o la arrogancia”.

               


sábado, 2 de septiembre de 2023

PRIMER SÁBADO: reparación al Inmaculado Corazón de María

  


               Dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María, siguiendo así el URGENTE PEDIDO de Nuestra Señora, que nos advierte, como Madre Nuestra, del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen María desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.

              Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucía, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes.

               Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro en tercera persona:

               El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

             "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas".

               Enseguida dijo la Santísima Virgen:

               "Mira, hija mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas".


¿Por qué Cinco Sábados?


              Después de haber estado Sor Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los cinco sábados de reparación: "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

         Primer Sábado: Las blasfemias contra Su Pura e Inmaculada Concepción.

         Segundo Sábado: Las blasfemias Contra Su Virginidad.

         Tercer Sábado: Las blasfemias contra Su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

         Cuarto Sábado: Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.

         Quinto Sábado: Los que la ultrajan directamente en Sus sagradas imágenes.



¿Cómo practicar la Devoción 
de los Cinco Primeros Sábados del Mes?


               1) Confesarse, dentro de los ocho días anteriores, con la intención de desagraviar las ofensas al Inmaculado Corazón de María. 

               2) Recibir la Comunión en el primer Sábado del mes, en gracia de Dios, con la misma intención de consolar y reparar al Doloroso Corazón de María. La Confesión y la Comunión deben repetirse durante cinco meses consecutivos, sin interrupción, de lo contrario se debe comenzar de nuevo.

               3) Rezar el Santo Rosario, al menos cinco Misterios, con la misma intención de desagraviar al Corazón de María.

               4) Hacer compañía a la Virgen durante quince minutos, meditando los Misterios del Rosario. Esto se puede hacer leyendo un pasaje de la Sagrada Escritura alusivo a los Misterios del Santo Rosario (por ejemplo la Anunciación del Arcángel San Gabriel a la Virgen Purísima). 


Todo ello debemos hacerlo con la clara INTENCIÓN 
de reparar al Doloroso e Inmaculado Corazón de María
Hay que tomar en cuenta las ofensas que Su Corazón Inmaculado 
recibe actualmente de aquellos que rechazan 
Su intervención maternal y desprecian Sus prerrogativas.
Se debe tener esta intención antes de llevar a cabo las peticiones de Nuestra Señora.



viernes, 1 de septiembre de 2023

PRIMER VIERNES: especial unión con el Sacratísimo Corazón de Jesús

 


               Santa Margarita María Alacoque fue una sencilla monja de clausura; virgen consagrada en la Orden de la Visitación de Santa María, en la ciudad francesa de Paray-le-Monial (Borgoña). Dotada de diversos dones místicos, se convertiría en la principal confidente del Sagrado Corazón de Jesús, que a través de la pequeñez de la religiosa, quería darse a conocer como la Devoción al Amor mismo de Dios, la prenda necesaria para los Últimos Tiempos, aquellos en los que se enfriaría el amor de los hombres.

               La mística visitandina recibiría mil y un ataques por parte del Maligno y tampoco le faltaron las incomprensiones de aquellos que más debieron apoyarla en su tarea de difundir la Devoción al Sagrado Corazón. 

               En medio de las dificultades, Nuestro Señor le hizo un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento". (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)

               La Divina Providencia dispondría que al pedido de los Primeros Viernes, Santa Margarita uniese su particular tormento físico y espiritual; así, sufriría todos los Primeros Viernes de mes, hasta su muerte, la experiencia mística de la Llaga del Costado de Jesús. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Señor para manifestarle lo que quería de ella y para descubrirle los Secretos de su Corazón.

               El Sagrado Corazón de Jesús, que nada ha escatimado por conquistar nuestro amor, hasta el punto no sólo de dar Su Vida en el Calvario, sino que además renueva ese Sacrificio a diario en los altares por manos de Sus Sacerdotes, se presta a ser encerrado en el Sagrario, esperando paciente la limosna de nuestra visita... y el anhelo de recibirlo en la Sagrada Comunión.

               Ese Divino Corazón es nuevamente traicionado: ayer por Judas, hoy por aquellos que más debieran amarlo y que sólo le ofrecen las migajas de sus afectos. No quieras contar tú entre los tibios que así se comportan, de los que aman a ratos, pero que no se entregan del todo a las exigencias de una Vida Cristiana.


 Condiciones 
para cumplir con los Primeros Viernes


              1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros Viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (sin estar en pecado mortal). Se recomienda acercarse a la Confesión, a fin de estar en total estado de gracia, y todo ello, siempre con la piadosa intención de reparar los ultrajes de desamor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.

              2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús; hacerlo especialmente por aquellos que debieran hacerlo y no lo hacen. Pedir a Jesús la gracia de alcanzar la perseverancia final.

              3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento del Altar; por eso, al terminar la Santa Misa, o ya recogido en tu casa, procura situarte como si estuvieras ante el Sagrario y acompaña a Jesús en la soledad del Tabernáculo.           



Indulgencias que podemos ganar
con la Devoción de los Primeros Viernes
(aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio)


               El 7 de Septiembre de 1897, la Sagrada Congregación de las Indulgencias concedió UNA INDULGENCIA PLENARIA por CADA PRIMER VIERNES que se observe la práctica según las condiciones que anteriormente hemos citado. Si no logramos alcanzar la Plenaria, la Misericordia de Dios permitirá que consigamos algunas indulgencias parciales; en uno u otro caso, son aplicables a las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente a aquellas que más devotas son del Sagrado Corazón.