sábado, 17 de julio de 2021

EN EL 565 ANIVERSARIO DEL "ÁNGELUS"

 


               La Oración del Ángelus fue instituida en1456 por el Papa Calixto Borgia. Los turcos, después que amenazaron a Europa y, a petición del Papa, los fieles rezaron el "Ángelus" con la intención de defender el Cristianismo contra los turcos y para conseguir la Paz. 

               El "Ángelus" se recitó por primera vez al atardecer, y fue una práctica común en toda Europa en la primera mitad del siglo XIV, recomendada por el Papa Juan XXI. Parece que el "Ángelus" de la mañana empezó a decirse un poco más tarde, de nuevo rezando por la Paz. La recitación del "Ángelus" al mediodía comenzó en algún momento del siglo XIV o XV y ha sido llamada la "Toque de la Paz".

               Esta práctica de decir el "Ángelus" es una Devoción en Honor a la Encarnación, que se repite tres veces al día: por la mañana, al mediodía y por la noche, al son de la campana de la iglesia.

               Es interesante cómo el "Ángelus" se asocia históricamente con la invasión de los turcos, nuevamente en 1683, cuando sitiaron Viena. El Emperador austríaco Leopoldo escapó y pidió ayuda y rescate a Jan Sobieski, el gran general polaco, que reunió a su ejército y corrió al rescate, deteniéndose en uno de los santuarios de Nuestra Señora en Polonia para recibir una bendición.

               El 11 de Septiembre, Sobieski llegó a la colina de Kahlenberg, cerca de Viena, y al día siguiente libró una batalla con los turcos. Dirigiendo brillantemente a sus tropas, arrojó a los turcos a una trampa, pero el número de enemigos era tan grande que no pudo romper sus filas; luego, la caballería de Sobieski hizo una fingida retirada, que los turcos interpretaron como una huida. Los turcos se apresuraron hacia adelante pero fueron atacados nuevamente. Los gritos y lamentos de la gente de Sobieski aterrorizaron a los turcos, y cuando se enteraron de que el propio Sobieski, el "León del Norte", estaba en el campo de batalla, huyeron presas del pánico, porque recordaron cómo los había derrotado más de una vez en Polonia, en muchas ocasiones anteriores. La batalla continuó por un tiempo; en todo el frente, Sobieski lideró, luchó, alentó a su gente y los empujó hacia adelante. Los turcos finalmente fueron derrotados.

              Sobieski era un hombre humilde, porque en el apogeo de su mayor victoria en una carta al Papa Inocencio XI, dijo que estaba luchando por la Causa de Dios y el Honor de la Santísima Virgen María. Su mensaje de victoria al Papa fue: "Vine, vi, pero Dios y María conquistaron".

               Al día siguiente de la batalla, Sobieski entró triunfalmente en Viena. Más tarde persiguió a los turcos hasta Hungría, atacándolos y derrotándolos nuevamente. La amenaza turca a Europa ha desaparecido para siempre, o al menos hasta el siglo XXI...

               El Papa Inocencio XI, después de la Batalla de Viena, llamó a todo el Mundo Cristiano a rezar el Ángelus por la Paz. En nuestro tiempo, cuando observamos una pacífica invasión musulmana de Europa, la Católica Polonia, una vez más, continúa y opone resistencia.

               Que el 565 Aniversario del establecimiento de la Oración del Ángelus por el Papa Calixto III sea un recordatorio de la oración centenaria por la paz y la protección del mundo cristiano. Renovemos esta práctica, si hemos debilitado nuestra piedad, y recemos diariamente el Ángelus con la intención de proteger a la Iglesia en nuestro tiempo contra las numerosas amenazas en todos los frentes, tanto internos como externos, a la Fe y al mundo y a toda la existencia de la Iglesia Católica.


Obispo Daniel L. Dolan 
Ohio (USA), 4 de Julio de 2021


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DISPOSICIONES 
para ganar las indulgencias 
concedidas al rezo del Angelus

               El Papa Benedicto XIII, el 14 de Septiembre de 1724, con el Breve Apostólico Iniunctae nobis, concedía 100 días de indulgencia por cada vez que se rezara el Angelus, y una indulgencia plenaria al mes al que lo rezase diariamente, de rodillas, por la mañana, a mediodía y por la tarde, al caer el sol. 

               El Papa Benedicto XIV, dispuso en 1742 que el Angelus se rezase de pie desde la tarde del Sábado hasta la noche del Domingo inclusive. 

               El Papa Pío VII, en 1815, añadió al Ángelus tres “Glorias al Padre...” en acción de gracias por los dones copiosamente otorgados por la Santísima Trinidad a la Virgen, particularmente por Su Gloriosa Asunción a los Cielos. 

              El Papa León XIII, el 3 de Abril de 1884, dispensó el que se rezase el Angelus de rodillas, pero aconsejando que se continuase haciendo de rodillas.





"EL PODER DE MARÍA SOBRE TODOS LOS DEMONIOS..."

 


               Dios no puso solamente una hostilidad, sino hostilidades, y no solo entre María y Lucifer, sino también entre la descendencia de la Virgen y la del demonio. Es decir, Dios puso hostilidades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y servidores de las Santísima Virgen, y los hijos y esclavos del Diablo: no pueden amarse ni entenderse unos a otros. 

               Los hijos de Belial, los esclavos de Satanás, los amigos de este mundo de pecado, han perseguido siempre, y perseguirán más que nunca de hoy en adelante, a quienes pertenezcan a la Santísima Virgen, como en otro tiempo Caín y Esaú -figuras de los réprobos- perseguían a sus hermanos Abel y Jacob, figuras de los predestinados.

               Pero la humilde María triunfará siempre sobre aquel orgulloso, y con victoria tan completa que llegará a aplastarle la cabeza, donde reside su orgullo. María descubrirá siempre su malicia de serpiente, manifestará sus tramas infernales, desvanecerá sus planes diabólicos y defenderá hasta al fin a Sus servidores, de aquellas garras mortíferas.

               El Poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los Últimos Tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a Su calcañar, o sea, a Sus humildes servidores y pobres hijos que Ella suscitará para hacerle la guerra. Serán pequeños y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos; rebajados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero, en cambio, serán ricos en gracias y carismas, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en Santidad delante de Dios; superiores a cualquier otra creatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo.


San Luis María Grignión de Montfort
Tratado de la Verdadera Devoción, nº 54



viernes, 16 de julio de 2021

EL ROSARIO Y EL ESCAPULARIO: PEDIDO EN LOURDES, FÁTIMA Y GARABANDAL

 

               El Rosario y el Escapulario, son los dos sacramentales marianos más privilegiados, más universales, más antiguos y más valiosos que nos ha regalado la Madre de Dios; el Rosario y el Escapulario son las armas espirituales que la Virgen ha privilegiado para las almas que le son más amadas.




               En Lourdes, la Virgen Inmaculada hizo su Última Aparición el 16 de Julio de 1858, Fiesta de Nuestra Señora el Monte Carmelo; en Fátima, el 13 de Octubre de 1917, la Virgen se apareció como Nuestra Señora del Monte Carmelo, portando un Escapulario en la mano derecha. Cuarenta y cuatro años más tarde, Nuestra Señora se manifestaba en la aldea San Sebastián de Garabandal, en el norte de España, con un prominente Escapulario marrón en la muñeca derecha... así, Lourdes, Fátima y Garabandal están unidas por los lazos del  Escapulario del Carmelo y por un claro Mensaje de Oración y Sacrificio... ¿acaso no éste y no otro el Espíritu del Carmelo?. Nuestra Señora, con el Escapulario en la mano, nos invita a participar de la rica espiritualidad de Su Orden predilecta: el silencio, la oración y sobre todo "vivir en obsequio de Jesucristo", como manda la Regla Carmelita.

               Contemplando la última Aparición de Nuestra Señora en la Cova da Iría de Fátima, el 13 de Octubre de 1917, vemos que mientras la gran multitud de espectadores asistía al Milagro del Sol, se desarrollaron ante los ojos de los pastorcitos diversas escenas: en la primera, al lado de San José y sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos, la Virgen apareció como Nuestra Señora del Rosario; San José bendijo a la multitud tres veces y el Divino Niño hizo lo propio. En la segunda escena, junto a Nuestro Señor, que se mostraba ensangrentado a los jóvenes videntes; Jesús iba camino del Calvario y junto a Él, surgió Nuestra Señora de los Dolores. Finalmente, en la tercera escena, cuando ya casi terminaba el Milagro del Sol, apareció la Virgen María, gloriosa, coronada como Reina del Cielo y de la Tierra, vestida con el Santo Hábito del Carmen y portando en su mano el Escapulario. 

               Esta última Aparición fue un místico homenaje al Santísimo Rosario en su tres partes: los Misterios de Gozo, los de Dolor y los de Gloria, representados en las sucesivas escenas que se proyectaron en el alma de los niños videntes.

               Pasados los años, Sor Lucía Dos Santos, siendo ya Religiosa Carmelita Descalza, se reunió en Septiembre de 1949 con los  Padres Carmelitas Donald O’Callaghan, Luis Gonzaga de Oliveira y Albert Ward, interesados en conocer los detalles de la última Aparición de Nuestra Señora. ¿Por qué la Virgen -preguntaron los Sacerdotes a la Religiosa- apareció con el Escapulario en esta última visión?”. Es que Nuestra Señora quiere que todos usen el Escapulario” -respondió la vidente. 

               Al preguntarle luego sobre si ella creía que el Escapulario era parte del Mensaje de Fátima, Sor Lucía respondió que “el Escapulario y el Rosario son inseparables” ya que “el Escapulario es un signo de Consagración a Nuestra Señora”. 

               Sor Lucía aseguró también a los Padres Carmelitas que la entrevistaban que la Madre de Dios no le dijo nada en particular sobre el Escapulario, pero sí le dijo que “vendría como Nuestra Señora del Carmelo, y su interpretación era que la Devoción del Escapulario agradaba a la Virgen y que Ella deseaba que se propagara”. 

               La Religiosa también dio detalles a los Padres Carmelitas acerca de la forma en que Nuestra Señora se le había manifestado el 13 de Octubre; a raíz de aquellos apuntes y bocetos, encargaron una hermosa talla al afamado escultor portugués José Ferrerira. El escultor plasmó a Nuestra Señora sosteniendo el Escapulario en Su mano derecha. La presencia del Divino Niño Jesús en esta visión también es significativa: parece estar algo ansioso, esperando recibir en Sus pequeños brazos a todos los que visten el Escapulario.



NUESTRA SEÑORA Y MADRE LA VIRGEN DEL CARMEN

  



               El Escapulario de Nuestra Señora del Carmen es una dádiva de la protección y del maternal cariño de la Reina del Cielo hacia los hombres. Su historia está estrechamente ligada a la Orden del Carmen, que se remonta según una antigua Tradición a los Santos Profetas Elías, Eliseo y a sus discípulos, que se establecieron en el Monte Carmelo, en Palestina.

                De acuerdo con esa misma Tradición, ellos ya veneraban a Aquella que vendría a ser la Madre del Redentor, simbolizada por la nubecita que apareció cuando San Elías pedía el fin de la prolongada sequía que los asolaba (Reyes 18, 41-45), y de la cual cayó una lluvia bendita que reverdeció la tierra.

                Estos ermitaños se sucedieron a través de las generaciones hasta la Edad Media, y cuando los musulmanes conquistaron Tierra Santa, tuvieron que huir hacia Europa. Allí enfrentaron grandes dificultades corriendo riesgo de extinción.

                Fue entonces que un carmelita inglés, San Simón Stock, hombre penitente y de mucha santidad, fue electo Superior General de la Orden. Angustiado con la situación en que se encontraban, comenzó a suplicar incesantemente a la Virgen para que los protegiese.

                El 16 de Julio de 1251, mientras rezaba fervorosamente en su convento de Cambridge (Inglaterra), se le apareció Nuestra Señora revestida del hábito carmelita, portando en sus brazos al Niño Jesús y extendiéndole un Escapulario le dijo estas palabras:

               Recibe, hijo Mío este Escapulario, como el signo de una estrecha Alianza Conmigo. Te lo doy como hábito de tu Orden, será para ti y para todos los Carmelitas un excelente Privilegio y quien lo lleve no conocerá el fuego eterno. Es la señal de la salvación en los peligros y de la feliz posesión de la vida que no tendrá fin...

               En 1314, la Madre de Dios se apareció nuevamente, esta vez al Papa Juan XXII, confirmando Su especial protección a los que usasen el Escapulario, y prometiendo además que los libraría del Purgatorio el primer Sábado después de la muerte.

               Esto llevó a Pontífices, monarcas, religiosos de otras Órdenes y personas de todas las condiciones a querer participar de este Privilegio, recibiendo el Escapulario como un símbolo de devoción a María Santísima y de salvaguarda contra los enemigos del alma y del cuerpo.


EL ESCAPULARIO DEL CARMEN
ES UN SACRAMENTAL


                Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial. Por medio del uso del Escapulario, podemos alcanzar méritos, indulgencias y también PROTECCIÓN frente a los enemigos del alma y del cuerpo. 

                El Escapulario, como el resto de los Sacramentales, NO ES UN AMULETO, sino que precisa que usemos de él con Fe sincera y según estipula la Iglesia, siempre con un propósito claro de llevar una Vida Cristiana ejemplar.



EL ESCAPULARIO Y LA CONSAGRACIÓN
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


                "...Todos los Carmelitas por tanto, así los que militan en los claustros de la primera y segunda Orden como los afiliados a la Tercera Orden regular o secular y los asociados a las Cofradías que forman por un esencial vínculo de amor una misma familia de la Santísima Madre, reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad; vean en la forma sencilla de su hechura un compendio de modestia candor; vean sobre todo en esa librea que visten día y de noche, significada con, simbolismo elocuente la oración con la cual invocan el auxilio divino; reconozcan, por fin en ella, su consagración al Corazón Sacratísimo de la Virgen Inmaculada, por Nos recientemente recomendada.  

               Además esta Madre piadosísima no dejará ciertamente de interceder ante Dios según la Tradicional Promesa del llamado Privilegio Sabatino para que aquellos de Sus hijos que hayan de expiar sus faltas en el Purgatorio, consigan cuanto antes el eterno descanso de la Patria. 

               En tanto como auspicio de divina protección y auxilio y en prenda de nuestra particular predilección impartimos a vosotros, amados hijos y a toda la Orden de los Carmelitas con grande afecto en el Señor, la Bendición Apostólica.


Papa Pío XII, 11 de Febrero de 1950




EL PRIVILEGIO SABATINO
DEL SANTO ESCAPULARIO


"Yo, su Madre de Gracia, bajaré el Sábado después 
de su muerte y a cuantos - religiosos, terciarios 
y cofrades - hallaré en el Purgatorio los liberaré 
y los llevaré al Monte Santo de Vida Eterna".


               Consiste en que la Santísima Virgen liberará del Purgatorio cuanto antes, especialmente el Sábado después de su muerte, a quienes hayan muerto vestidos con el Escapulario y durante su vida hayan guardado castidad según su estado y rezado todos los días el Oficio Parvo; este se puede sustituir por la Liturgia de las Horas, por la abstinencia de carne los Miércoles y Sábados, o que un Sacerdote, con facultad para ello, lo conmute por otra obra piadosa, como el rezo diario del Santo Rosario). 

               Si uno peca contra la castidad o deja un día de hacer la obra prescrita, podrá recuperar el Privilegio al confesarse y cumplir la penitencia (de manera semejante a como se recuperan los méritos perdidos por el pecado mortal, como enseña la Doctrina Católica).


INDULGENCIAS QUE PODEMOS GANAR 
VISTIENDO EL BENDITO ESCAPULARIO


          A)  Indulgencias Plenarias

    1. El día que se viste el Escapulario y el que es inscrito en la Tercera Orden o Cofradía.

    2. En estas Fiestas:

    a) Virgen del Carmen (16 de Julio)

    b) San Simón Stock (16 de Mayo)

    c) San Elías Profeta (20 de Julio)

    d) Santa Teresa de Jesús (15 de Octubre) 

    e) Santa Teresa del Niño Jesús (3 de Octubre)

    f) San Juan de la Cruz (24 de Noviembre)

    g) Todos los Santos Carmelitas (14 de Noviembre)

    h) Todos los Fieles Difuntos de la Orden del Carmen (15 de Noviembre)

    B)  Indulgencias Plenaria el día del Carmen.- El día del Carmen, 16 de Julio, o en la fecha que exactamente se celebre, tiene concebida una indulgencia plenaria.

              C)  Indulgencia Parcial

        Se gana indulgencia parcial por usar piadosamente el Santo Escapulario: por besarlo o santiguarnos con él. Y no sólo al Escapulario Tradicional, el de tela, sino también a la Medalla-Escapulario.



jueves, 15 de julio de 2021

TRADICIONAL NOVENA en Honor de Nuestra Reina y Madre la SANTÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO. DÍA 9

  

          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagamos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:

Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...



DÍA NOVENO

               ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! que extendiendo Tu amor hacia los Carmelitas, aún después de la muerte, como piadosísima Madre de los que visten Tu Santo Escapulario consuelas sus almas, cuando están en el Purgatorio, y con Tus ruegos consigues salgan cuanto antes de aquellas penas, para ir a gozar de Dios, Nuestro Señor, en la Gloria. Te ruego, Señora, me alcances de Su divina Majestad cumpla yo con las obligaciones de cristiano y la Devoción del Santo Escapulario, de modo que logre este singularísimo favor. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena



ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.




Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




¿QUÉ HACE CRISTO POR SUS SACERDOTES?, por Monseñor José Rodríguez

 

               Lo que ha hecho el Amado Jesús, no solo escogiéndolos, mimándolos, entresacándolos, cuidándolos y cultivándolos en el Seminario, protegiéndolos como a las niñas de sus ojos, sino que después, cuando ya revestidos de la dignidad sacerdotal, nos lanzamos a la brega continua del día y de la noche, en los campos y en la sierra, en las ciudades y en el Apostolado, las palabras calientes del Evangelio se levantan ante nuestros ojos como una antorcha de consuelo. ¿Que el Sacerdote está solo?. 



               Ya lo dijo Nuestro Señor, "no os dejaré huérfanos, estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". ¿Que el mundo persigue y no comprende al Sacerdote?, ¿que la sociedad los acribilla?, ¿que la humanidad los abandona?, ¿que el mundo se enracima como una serpiente en torno a la vida del Sacerdote, en torno a su apostolado y ministerio?. Salta la página del Evangelio, y se oyen las palabras de Cristo "Ego vinci mundo", "Yo vencí al mundo". ¿Que la gente le da la espalda al Sacerdote?, ¿que nadie les escucha?, ¿que el mundo se encierra en sus casas?, ¿que se atan en rondón las almas en las cadenas del pecado?, "El que a vosotros oye a Mí me oye, el que a vosotros desprecia, a Mí me desprecia". 

               Y ahí tenemos a Cristo, el Sumo y Eterno Sacerdote, convertido en el paladín y en el cruzado, en el defensor y en el abogado, en el auxilio continuo del Sacerdote en cualquier parte de la tierra que está. Porque Él es el Supremo, Último, Eterno Sacerdote. El Sacerdocio de los demás le participa, se le comunica, le desciende, le sustituye, le sucede.

               Y todavía el mismo Cristo cuando escogió dentro de los hombres, no importa de dónde, ni cuándo, ni cómo; cuando sacó dentro de la sociedad, al pie le arrancó aquel padre y aquella madre, aquellos trozos de sus entrañas para hacerlo Sacerdote; entonces llega un día, en que el mismo Cristo se encierra en los Sagrarios, se esconde en la Corte Celestial, y hay unas manos que son las manos de Jesús, unos labios que son los de Cristo, una cabeza que es la de Cristo, un cuerpo que es el de Cristo: ése es el Sacerdote.




              Monseñor José Rodríguez y Rodríguez, nació en Juncalillo, Gáldar (isla de Gran Canaria) el 7 de Mayo de 1912. Fue ordenado Sacerdote por el Obispo Antonio Pildain, el 20 de Febrero de 1938. Obtuvo las Licenciaturas en Filosofía, Sagrada Teología y Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Comillas; ejerció como Profesor de Derecho, Teología y Doctrina Social. Fundador de Cáritas Diocesana en 1957 e impulsor de numerosas obras sociales; el Gobierno Español le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia; en su tierra natal fue distinguido con el título de Hijo Predilecto de Gran Canaria. Falleció en Las Palmas de Gran Canaria, el 7 de Enero de 2008.


miércoles, 14 de julio de 2021

TRADICIONAL NOVENA en Honor de Nuestra Reina y Madre la SANTÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO. DÍA 8

 

          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagamos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:


Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...



DÍA OCTAVO

               ¡Oh! Virgen del Carmen, María Santísima, que ejerces Tu especial protección en la hora de la muerte para con los que devotamente visten Tu Santo Escapulario, a fin de que logren por medio de la verdadera penitencia salir de esta vida en gracia de Dios y librarse de las penas del infierno. Te ruego, Señora, me asistas, ampares y consueles en la hora de mi muerte, y me alcances verdadera penitencia, perfecta contrición de todos mis pecados, encendido amor de Dios y ardiente deseo de verle y gozarle, para que mi alma no se pierda ni condene, sino que vaya segura a la Felicidad Eterna de la Gloria. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...


Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo




LA APOSTASÍA ACTUAL: EL PAPA NO PUEDE ENSEÑAR UNA NUEVA DOCTRINA, DE LO CONTRARIO NO ES PAPA


“Pedro, apacienta Mis corderos, 
apacienta Mis ovejas” 

(Evangelio de San Juan, cap, 21, vers. 16-17)


               El Concilio de Trento enseña que los Dogmas son reglas INFALIBLES de Fe, destinadas a TODOS los Fieles, para distinguir la Verdad del error y a los Católicos de los herejes. En Teología, el término común para esta infalibilidad es INDEFECTIBILIDAD: durante dos mil años, desde la época de los Apóstoles hasta el día de hoy, la Iglesia Católica ha enseñado constantemente la Verdadera Fe y Moral de Jesucristo y su Iglesia a los Fieles Católicos, y lo ha hecho sin la menor desviación, es decir, sin el menor defecto. Esta indefectibilidad no es un accidente de la Historia, sino una propiedad esencial de la Iglesia.

             


               Por tanto, todos los Fieles, desde los simples bautizados, Religiosos, Clérigos, Obispos y hasta el mismo Papa, han de profesar la Fe Católica en su Integridad, sin fisuras ni consenso alguno; apartarse del Dogma es negar la Enseñanza de Cristo y constituye una separación de facto de Su Cuerpo Místico que es la Iglesia Católica, única y verdadera. 

EL PAPA Y LA IGLESIA 

              “Ubi Petrus ibi Ecclesia” (Donde está Pedro allí está la Iglesia) San Ambrosio, Doctor de la Iglesia.

               "En cuanto al axioma "donde está el Papa está la Iglesia" vale cuando el Papa se comporta como Papa y Jefe de la Iglesia; en caso contrario, ni la Iglesia está en él, ni él en la Iglesia." (Cayetano, II-II, 39, 1, en cita del Padre Charles Journet, en su obra L ' Eglise du Verbe Incarné, vol. II, pp. 839-840).

              "El que no es Cristiano no puede de ninguna manera ser Papa... La razón de esto es que nadie puede ser cabeza de lo que no es miembro. Ahora bien, el que no es Cristiano no es miembro de la Iglesia, y el que se manifieste hereje no es un Cristiano, como claramente lo enseñan San Cipriano, San Atanasio, San Agustín, San Jerónimo, entre otros; por lo tanto, el hereje manifiesto no puede ser Papa" (San Roberto BelarminoDe Romano Pontifice, II, 30

¿SON CISMÁTICOS quienes no se someten a un falso Papa?

            Dios, que permitió la Pasión y la Muerte de Su Divino Hijo, permite también, para castigo nuestro, esas herejías, esos cismas, esas tragedias en Su Iglesia, que, a la postre, hacen brillar el poder y la infinita sabiduría, con que el Señor saca bienes de los mismos males y lleva adelante Sus inescrutables designios a pesar de las mismas perversiones de los hombres.

            El cisma, según el Derecho Canónico y la Historia de la Iglesia, consiste en la separación de la Iglesia Católica de alguno o algunos de sus miembros, por el hecho de negar la "debida" obediencia al Romano Pontífice, cabeza visible de la Iglesia y romper, de esta suerte, el vínculo de unión de la misma, que es la sobredicha sujeción al Vicario de Cristo. Dos cosas presupone un verdadero cisma: la primera que el Romano Pontífice sea un verdadero y legítimo Papa, pues es evidente que a un Papa espurio, que no representa la Persona y Autoridad de Cristo, no se le puede deber la obediencia y sujeción. La segunda es que el mandato de ese Papa legítimo no sea contrario a la Doctrina recibida, ni se oponga a la Voluntad Santísima de Dios, que nos consta ciertamente por otros caminos.



LA PAPOLATRÍA o culto desmesurado al Papa

               Ni faltan tampoco, por desgracia, los que, con una absurda papolatría, con una obediencia mal entendida, que, en realidad, es traición y es entreguismo, están contribuyendo a la obra satánica de la perdición de innumerables almas, que, sin conocimiento de causa, se han sumado incondicionalmente a la destrucción acelerada de la Iglesia.

               Recuerden, sin embargo, estos demoledores, que tanto se escandalizan de nuestra lucha, que ni Papas, ni Concilios, ni Obispos o sacerdotes pueden exigir nuestra obediencia cuando ellos, en sus mandatos, se apartan de la Verdad Revelada, contrariando las Enseñanzas Dogmáticas ya definidas por el Magisterio vivo, auténtico e infalible de la Iglesia, institucionalizada por el mismo Hijo de Dios o de la Doctrina, que, sin haber sido dogmáticamente definida por el Magisterio, semper et ubique tenuit Ecclesia, siempre y en todas partes ha sido profesada por la Iglesia de Occidente y de Oriente como Verdad revelada por Dios, como Doctrina Católica.

LA IGLESIA ESTÁ CON PEDRO, con los legítimos Pastores Católicos

              Pero, dirá alguno: LA IGLESIA ESTÁ DONDE ESTÁ PEDRO, DONDE ESTÁN LOS LEGÍTIMOS PASTORES. Así es, verdad; pero, hagamos énfasis en el epíteto: donde están los legítimos pastores, no los intrusos, no los traidores. La Iglesia está donde está PEDRO afirmando: "Tú eres el Cristo, Tú eres el Hijo de Dios vivo"; no donde está Pedro negando con imprecaciones conocer a su Maestro, ni donde está Pedro tratando de disuadir a Jesucristo a cumplir el mandato de Su Eterno Padre de morir por nosotros en la Cruz. En esta ocasión el mismo Cristo dijo a Pedro: "Retírate, Satanás".

              ¿Acaso puede estar la Iglesia con los que han traicionado su misión divina, haciendo el juego a los enemigos del nombre cristiano y conduciendo gradualmente al rebaño a la Apostasía, renegando de una manera más o menos clara, más o menos disimulada, del catolicismo tradicional, para acomodar la Obra de Cristo al mundo moderno impío y materialista; para entablar el "diálogo ecuménico" con los mayores enemigos de la Iglesia y del mismo Jesucristo?" Padre Joaquín Sáenz y Arriaga



martes, 13 de julio de 2021

TRADICIONAL NOVENA en Honor de Nuestra Reina y Madre la SANTÍSIMA VIRGEN DEL MONTE CARMELO. DÍA 7

  

          Esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año o en nueve días consecutivos, o en nueve sábados seguidos, escogiendo este día por estar dedicado a Nuestra Señora.

          Hagamos la Novena en un templo o capilla, o bien desde casa, delante de alguna imagen de Nuestra Señora del Carmen. Hagamos una INTENCIÓN PARTICULAR por la cual ofrecer esta Novena.

          Ofrezcamos a la Majestad de Dios, en Reverencia de María Santísima, cada día alguna especial obra de virtud, como una limosna, ayuno, asistir a la Santa Misa, etc.

           Puestos de rodillas, conscientes de la Presencia de Dios y Su Bendita Madre, empezaremos:



            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

                En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

                Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque Os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

                Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en Vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonaréis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.




ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

               Oh Virgen María, Madre de Dios y Madre también de los pecadores, y especial Protectora de los que visten Tu sagrado Escapulario; por lo que Su Divina Majestad te engrandeció, escogiéndote para verdadera Madre Suya, te suplico me alcances de Tu querido Hijo el perdón de mis pecados, la enmienda de mi vida, la salvación de mi alma, el remedio de mis necesidades, el consuelo de mis aflicciones y la gracia especial que pido en esta Novena, si conviene para Su mayor Honra y Gloria, y bien de mi alma: que yo, Señora, para conseguirlo me valgo de Vuestra intercesión poderosa, y quisiera tener el espíritu de todos los Ángeles, Santos y Justos a fin de poder alabarte dignamente; y uniendo mis voces con sus afectos, te saludo:

Llevadnos con Vos, Virgen Inmaculada;
correremos tras el olor de Vuestros perfumes

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Llevadnos, Virgen Sagrada María 
a la cima del Carmelo,
que es Cristo, Vida del Cielo

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...

Interceded ante el Señor, Reina del Cielo,
para que cuantos murieron revestidos
con Vuestro Escapulario, 
vayan cuanto antes al Monte Santo de la Gloria

Dios te salve, María, llena eres de gracia, etc...



DÍA SÉPTIMO

               ¡Oh Virgen del Carmen, María Santísima! que en Tu Santo Escapulario diste a los que devotamente lo visten, un firmísimo escudo para defenderse de todos los peligros de este mundo y de las asechanzas del demonio, acreditando esta verdad con tantos y tan singulares milagros. Te ruego, Señora, que seas mi defensa poderosa en esta vida mortal, para que en todas las tribulaciones y peligros encuentre la seguridad, y en las tentaciones salga con victoria, logrando siempre Tu especial asistencia para conseguirlo. Así, Señora, te lo suplico humildemente, diciendo:


Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, etc...



Pedir ahora la gracia particular 
que se desea conseguir en esta Novena



ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

               Virgen Santísima del Carmen; yo deseo que todos sin excepción se cobijen bajo la sombra protectora de Tu Santo Escapulario, que todos estén unidos a Ti, Madre mía, por los estrechos y amorosos lazos de esta Tu querida Insignia. ¡Oh Hermosura del Carmelo! Míranos postrados reverentes ante Tu sagrada imagen, y concédenos benigna Tu amorosa protección. 

                Te encomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, Nuestra Madre, así como las de mi Nación y las de todo el mundo, las mías propias y las de mis parientes y amigos. Mira con ojos de compasión a tantos pobres pecadores, herejes y cismáticos, cómo ofenden a Tu Divino Hijo y a tantos infieles como gimen en las tinieblas del paganismo. Que todos se conviertan y te amen, Madre mía, como yo deseo amarte ahora y por toda la eternidad. Así sea.


Pues eres nuestro consuelo y Medianera con Dios, 
ruega, Señora, por nos, Virgen del Monte Carmelo