lunes, 6 de junio de 2022

APÓYATE EN MI CORAZÓN

 


               Él: "Tú Me das las gracias por la Primavera con sus flores, con sus primeras mariposas, con los pájaros que cantan en los tilos. Haces bien, pues Yo Soy la Belleza. Pero las primaveras que Yo regalo a las almas, por mediación de Mi Gracia, merecen ser todavía más agradecidas. Esas primaveras, llenas de savias eternas, vienen por el precio de Mi Sangre que Yo derramé, y producen en vosotros esplendores que os son desconocidos, pero que contemplan los Ángeles y los Santos. Es el trabajo 'a dos' que hacen el Espíritu, que es Dios, y el espíritu que es, también ella, el alma: la Fuerza y la buena voluntad. Ambas son importantes ante la Justicia cuando no van juntas; pero cuando se combinan, la marcha es rápida.

               Desea con fuerza progresar. Desea la Santidad. Pídela de limosna, como una mujer pobre pide un pan. Pídele a Mi Madre, todos los días de este hermoso mes, que te introduzca más profundo en Mi Corazón. ¡Ella es tan buena! Si dudas, ¿es acaso porque piensas en todas tus miserias? ¡Pero Ella se encargará de ponerles remedio, como una mamá que arregla el peinado de su hija pequeña antes de presentarla en un salón! Ella hará eso contigo, y lo hará muy bien para presentarte a Mí. Pídele perdón de tus faltas y dedícale una confianza absoluta. Con ello Me glorificarás grandemente.

               Yo le confié a Magdalena, a Juan, y a los otros que Yo amaba, para que los tuviera como a Mí mismo cuando era Yo pequeño. Pasa todo este mes encerrada en Sus Brazos. Yo la miraba con frecuencia; mírala tú también y Ella te hará comprender tus deberes. Y, ¿a dónde podría Ella llevarte sino a Mí, que siempre te estoy esperando y que pienso siempre en ti, aun cuando tú no pienses en Mí? ¿Recuerdas que pensé en ti desde antes de que existieras.., en el Jardín... desde lo alto de la Cruz? ¡Oh, Mis bienamadas criaturas!

                Lo que hace daño es el amor cuando no es correspondido. Y Yo conozco ese daño demasiado bien. Sé Mi consuelo y Mi reposo. Ayuda al Amor. Pobre como eres, puedes ayudarle dándoselo todo. Apóyate en Mi Corazón y el peso de tu fardo Lo alegrará y Yo pasaré dentro de ti como la savia pasa en la vid, de la raíz a la rama. Tu vida será Mi Vida: sola no eres nada, Mi pobre hijita."


10 de Mayo de 1941


De los escritos de la mística Gabrielle Bossis "Él y yo", 
con el imprimatur en 1957 de Monseñor Jacques Le Cordier, 
Obispo auxiliar de París; también del Obispo de Nantes, 
Monseñor Villepellet y además del entonces Obispo Auxiliar 
y Vicario General de la Arquidiócesis de México, 
Monseñor Francisco Orozco



domingo, 5 de junio de 2022

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 5: Día de Celo por la Gloria del Padre Celestial

     

            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



Acto de contrición

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 5: Día de Celo por la Gloria 
del Padre Celestial

             "Entra en Mi Corazón y estudia el celo que le devora por la gloria de Mi Padre. Este Corazón es tuyo, busca en Él cuanto necesites, consúmete dentro de Él, ofrece al Padre Celestial este Corazón, esta Sangre divina. No vivas más que de esa Vida de Amor."

            "Acepta generosamente todos los sufrimientos que Mi Amor te envía para ofrecerlos a Mi Padre Celestial. Deja que tu alma se abrase en deseos de consolar a un Dios ultrajado y toma Mis méritos para reparar tantos pecados".


Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", 
revelaciones privadas de Sor Josefa Menéndez


A continuación rezamos la 


Puedes tocar sobre la imagen para verla en su tamaño original;
se recomienda su copia y difusión


Jaculatoria para repetir con frecuencia a lo largo del día

Corazón de Jesús, encendido en nuestro amor
inflama mi corazón con Tu Amor

(100 días de indulgencia, concedida por el Papa León XIII en 1893)



DOMINICA DE PENTECOSTÉS


               Celebramos hoy día de Pentecostés, que significa día cincuenta después de Pascua, el feliz cumplimiento de la promesa de Nuestro Señor Jesucristo de enviar el Espíritu Santo que baja sobre la Iglesia naciente, en figura de lenguas de fuego. Si en Pentecostés los judíos ofrecían agradecidos al Señor, los primeros frutos de la tierra, nosotros, más afortunados, podremos exclamar con San Agustín: "Pascua fue el principio de la gracia, Pentecostés fue su coronamiento"

               Si ellos -los judíos- recordaban la promulgación de los Mandamientos de Dios dados en el Monte Sinaí, la Ley Cristiana que los perfecciona fue hoy con valentía promulgada por el Cabeza de los Apóstoles, en virtud  de la luz y fuerza que le infundió el Espíritu Santo.

               Es tan solemne esta fiesta como la de Pascua; su celebración se remonta a la más lejana antigüedad, así en la Edad Media, se le daba relieve mediante diversas representaciones, como la típica lluvia de rosas, símbolo de los Dones del Espíritu Santo mencionados de varias maneras en los textos de la Misa de hoy.

               El color litúrgico que se ha de usar en este día es el encarnado, que simboliza la llama de amor ardiente y activo, ya que el Espíritu Santo es el amor personificado entre el Padre y el Hijo.



               En compañía de la Reina del Cielo perseveraban alegres los doce Apóstoles con los demás discípulos y fieles aguardando en el Cenáculo la promesa del Salvador, confirmada por la Madre, de que les enviaría de las alturas al Espíritu consolador, que les enseñaría y administraría todas las cosas que en su Doctrina habían oído. Estaban todos unánimes y tan conformes en la caridad, que en todos aquellos días ninguno tuvo pensamiento, afecto ni ademán contrario de los otros. María Santísima con la plenitud de sabiduría y gracia conoció el tiempo y la hora determinada por la Divina Voluntad para enviar al Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico.

               El día de Pentecostés por la mañana la Reina previno a los Apóstoles, a los demás discípulos y mujeres santas (que todas eran ciento veinte personas) para que orasen y esperasen con mayor fervor, porque muy presto serían visitados de las alturas con el Divino Espíritu. Y estando así orando todos juntos, a la hora de tercia se oyó en el aire un gran sonido de espantoso tronido, y un viento o espíritu vehemente con grande resplandor, como de relámpago y de fuego; y todo se encaminó a la casa del Cenáculo, llenándola de luz y derramándose aquel divino fuego sobre toda aquella santa congregación. Aparecieron sobre la cabeza de cada uno de los ciento veinte unas lenguas del mismo fuego en que venía el Espíritu Santo, llenándolos a todos y a cada uno de divinas influencias y dones soberanos, causando a un mismo tiempo muy diferentes y contrarios efectos en el Cenáculo y en todo Jerusalén, según la diversidad de sujetos.

               Los Apóstoles fueron también llenos y repletos del Espíritu Santo, porque recibieron admirables aumentos de la gracia justificante en grado muy levantado; y solos ellos doce fueron confirmados en esta gracia para no perderla. Respectivamente se les infundieron hábitos de los siete dones, sabiduría, entendimiento, ciencia, piedad, consejo, fortaleza y temor, todos en grado convenientísimo. En este beneficio tan grandioso y admirable, como nuevo en el mundo, quedaron los doce Apóstoles elevados y renovados para ser idóneos ministros del Nuevo Testamento y fundadores de la Iglesia evangélica en todo el mundo.

               En todos los demás discípulos, y otros fieles que recibieron el Espíritu Santo en el Cenáculo, obró el Altísimo los mismos efectos con proporción y respectivamente, salvo que no fueron confirmados en gracia como los Apóstoles; mas según la disposición de cada uno se les comunicó la gracia y dones con más o menos abundancia para el ministerio que les tocaba en la Iglesia. La misma proporción se guardó en los Apóstoles; pero San Pedro y San Juan señaladamente fueron aventajados con estos dones por los más altos oficios que tenían; el uno de gobernar la Iglesia como cabeza, y el otro de asistir y servir a María Santísimo. El texto de San Lucas dice que el Espíritu Santo llenó toda la casa donde estaba aquella feliz congregación, no sólo porque todos en ella quedaron llenos del divino Espíritu y de sus inefables dones, sino porque la misma casa fue llena de admirable luz y resplandor. Esta plenitud de maravillas y prodigios redundó Y se comunicó a otros fuera del cenáculo; porque obró también diversos y varios efectos el Espíritu Santo en los moradores y vecinos de Jerusalén.

               No son menos admirables, aunque más ocultos, otros efectos muy contrarios a los que he dicho que el mismo Espíritu divino obró este día en Jerusalén.

               Sucedió, pues, que con el espantoso trueno y vehemente conmoción del aire y relámpagos en que vino el Espíritu Santo, turbó y atemorizó a todos los moradores de la ciudad enemigos del Señor, respectivamente a cada uno según su maldad y perfidia. Señalóse este castigo con todos cuantos fueron actores y concurrieron en la muerte de Nuestro Salvador, particularizándose y airándose en malicia y rabia. Todos éstos cayeron en tierra por tres horas, dando en ella de cerebro.

                Y los que azotaron a Su Majestad murieron luego todos ahogados de su propia sangre, que del golpe se les movió y trasvenó hasta sofocarlos, por la que con tanta impiedad derramaron. El que dio la bofetada a Su Majestad divina, no sólo murió repentinamente, sino que fue lanzado en el infierno en alma y cuerpo. Otros de los judíos, aunque no murieron, quedaron castigados con intensos dolores y algunas enfermedades abominables, que con la sangre de Cristo de que se cargaron han pasado a sus descendientes, y aun perseveran hoy entre ellos, y los hacen inmundísimos y horribles. Este castigo fue notorio en Jerusalén, aunque los pontífices y fariseos pusieron gran diligencia en desmentirlo, como lo hicieron en la Resurrección del Salvador.


Vida de la Virgen María”, 
por la Venerable Sor María de Jesús de Ágreda


sábado, 4 de junio de 2022

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 4: Día de la Confianza

    

            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



Acto de contrición

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 4: Día de la Confianza

             "Mi Corazón halla consuelo en perdonar. No tengo mayor deseo ni más alegría que perdonar. Es tanto el consuelo que me produce un alma cuando vuelve a Mí después de una caída, que ésta resulta ganancia para ella, pues entonces la miro con más amor."

            "No te aflijas por tus caídas, nada necesito para hacer de ti una santa. Nada me importa la pequeñez y  miseria de un alma con tal de que su deseo sea darme gloria y consuelo."


Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", 
revelaciones privadas de Sor Josefa Menéndez


A continuación rezamos la 


Puedes tocar sobre la imagen para verla en su tamaño original;
se recomienda su copia y difusión


Jaculatoria para repetir con frecuencia a lo largo del día

Corazón de Jesús, encendido en nuestro amor
inflama mi corazón con Tu Amor

(100 días de indulgencia, concedida por el Papa León XIII en 1893)



¿Y tú has propagado por el mundo aquello que la Madre del Cielo te pedía? PRIMER SÁBADO DE MES

  


               Lucía Dos Santos, otrora vidente de Nuestra Señora de Fátima, era religiosa en la Congregación de las Hermanas de Santa Dorotea, en la ciudad de Pontevedra (España). El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas.

               Al mismo tiempo dijo el Niño:

               "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas".

               Enseguida dijo la Santísima Virgen:

               "Mira, hija Mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas".

               Al año siguiente, el 15 de Febrero de 1926, Sor Lucía fue agraciada con una nueva revelación; en esta ocasión se le apareció el Niño Jesús; el Divino Infante le preguntó si ya había difundido la Devoción a Su Santísima Madre. Ella le expuso las dificultades que tenía el Confesor, y que la Madre Superiora estaba dispuesta a propagarla, pero que el Confesor había dicho que ella sola nada podía. Jesús respondió:

               "Es verdad que tu Superiora sola nada puede; pero con Mi gracia lo puede todo".

               Presentó a Jesús las dificultades que tenían algunas almas de confesarse en Sábado y pidió que fuese válida la confesión de ocho días. Jesús respondió:

               "Sí, puede ser de muchos días más todavía, con tal que, cuando me reciban, estén en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".

               Sor Lucía preguntó:

               "Jesús mío, ¿y las que olviden tener esta intención?"

               Jesús respondió:

               "Pueden hacerla en otra Confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tuvieran de confesarse".



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¿Y tú has propagado por el mundo 
aquello que la Madre del Cielo te pedía?


               Trascurridos unos días de la manifestación, la Hermana Lucía escribía lo acontecido a Mons. Manuel Pereira Lopes -más tarde Vicario General de la Diócesis de Porto, y que había sido Confesor de Lucía, durante su permanencia en el Asilo de Vilar, en la ciudad de Porto. La breve misiva de la religiosa recogía al detalle la celestial manifestación, acontecida en medio de una labor cotidiana: 

               "En el día 15 (Febrero de 1926), andaba yo muy ocupada con mis oficios y ya no me acordaba de aquello casi nada; yendo a arrojar un cubo de basura fuera de la propiedad, donde algunos meses atrás había encontrado a un niño; le pregunté si sabía el Avemaría, respondiéndome que sí; le mandé que la dijese para oírla yo; más, como no se resolvía a decirla solo, la dije yo con él tres veces; y, al fin de las tres Avemarías, le pedí que la dijese solo; pero, como él se calló parecía que no era capaz de decirla solo; le pregunté si sabía cuál era la Iglesia de Santa María; me respondió que sí; le dije que fuese allí todos los días y que dijese así: «Oh Madre mía del Cielo, dadme a vuestro Niño Jesús». Le enseñé esto y entré en casa.

               En ese día, pues, volviendo yo allí como de costumbre, encontré un niño que me pareció ser el mismo; y le pregunté entonces:

              -¿Has pedido el Niño Jesús a la Madre del Cielo? El niño se vuelve hacia mí, y dice:

               -¿Y tú has propagado por el mundo aquello que la Madre del Cielo te pedía? Diciendo esto, se transforma en un Niño resplandeciente; conociendo entonces que era Jesús, dije:

               -Jesús mío, Vos sabéis bien lo que mi confesor me dijo en la carta que os leí; me decía que era necesario que aquella visión se repitiese; que hubiese hechos para que fuese creíble; y que la Madre Superiora sola, para propagar ese hecho, nada podía.

               -Es verdad que la Madre Superiora sola nada puede, pero con Mi Gracia lo puede todo; y basta que tu Confesor te dé licencia, y que tu Superiora lo diga, para que sea creído; aún sin saberse a quién fue revelado.

               -Pero, mi Confesor decía en la carta que esta Devoción no hacía falta en el mundo, porque ya había muchas almas que Os recibían en los Primeros Sábados en honra de Nuestra Señora y de los quince Misterios del Rosario.

               -Es cierto, hija mía, que muchas almas los comienzan, pero pocas los acaban; y las que los terminan, es con el fin de recibir las gracias que a eso están prometidas; pero me agradan más las que hagan los cinco Primeros Sábados con fervor y con el fin de desagraviar el Corazón de tu Madre del Cielo, que aquellas que hagan los quince tibios e indiferentes".


¿Cómo cumplir con la Devoción 
de los Cinco Primeros Sábados?


                          El primer Sábado de cada mes, durante cinco meses seguidos, con espíritu humilde, amor de hijo e intención de consolar a la mejor de las Madres:

               -Confesarse  (Si ese mismo día no se puede cumplir, se puede hacer dentro de los 8 días antes o después, con la intención de cumplir con esta devoción).

               -Comunión reparadora.

               -Rezar el Santo Rosario.

               -Quince minutos de meditación de los Misterios del Rosario (estos 15 minutos  podrían hacerse dentro del rezo del Rosario (3 minutos de meditación en cada Misterio).


Todo ello con la INTENCIÓN de reparar 
al Doloroso e Inmaculado Corazón de María

Hay que tomar en cuenta las ofensas que 
Su Corazón Inmaculado recibe actualmente 
de aquellos que rechazan Su intervención maternal 
y desprecian Sus prerrogativas.

Se debe tener esta intención antes 
de llevar a cabo las peticiones de Nuestra Señora.



viernes, 3 de junio de 2022

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 3: Día de la Reparación

   

            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



Acto de contrición

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 3: Día de la Reparación

             "Vengo a descansar en ti, alma querida porque ¡Soy tan poco amado de los hombres! Busco siempre amor y no encuentro más que ingratitud. ¡Son tan pocas las almas que verdaderamente me aman!

           Lo que deseo de ti es que estés dispuesta a consolar a Mi Corazón siempre que te lo pida, pues el consuelo que me da un alma fiel compensa la amargura que me causan cien almas frías e indiferentes"


Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", 
revelaciones privadas de Sor Josefa Menéndez


A continuación rezamos la 


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se recomienda su copia y difusión


Jaculatoria para repetir con frecuencia a lo largo del día

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

(300 días de indulgencia, concedida por el Papa San Pío X en 1906)



LA PROMESA DE LOS PRIMEROS VIERNES

  

               Cristo Nuestro Señor escogió a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Divina Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad de el alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento" (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)



Condiciones para ganar esta gracia


              1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros Viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (sin estar en pecado mortal). Se recomienda acercarse a la Confesión, a fin de estar en total estado de gracia, y todo ello, siempre con la piadosa intención de reparar los ultrajes de desamor hacia el Sagrado Corazón de Jesús.

              2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús; hacerlo especialmente por aquellos que debieran hacerlo y no lo hacen. Pedir a Jesús la gracia de alcanzar la perseverancia final.

              3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento del Altar; por eso, al terminar la Santa Misa, o ya recogido en tu casa, procura situarte como si estuvieras ante el Sagrario y acompaña a Jesús en la soledad del Tabernáculo.



jueves, 2 de junio de 2022

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 2: Día de fe en Su Misericordia

  

            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



Acto de contrición

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 2: Día de fe en Su Misericordia

             "Mi Corazón es infinitamente Santo y Perfecto, pero como también es infinitamente Sabio, conoce la fragilidad y miserias humanas y esto me mueve a tener con los pobres pecadores, con las pobres almas una Misericordia infinita."

            "Yo no me canso de las almas por miserables que sean. Mi Corazón está siempre esperando que vengan a refugiarse en Él."


Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", 
revelaciones privadas de Sor Josefa Menéndez


A continuación rezamos la 


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Jaculatoria para repetir con frecuencia a lo largo del día

Oh Jesús, Rey de Amor,
yo confío en Tu Bondad misericordiosa

(Revelada a la Madre Yvonne Aimée de Malestroit el 
17 de Agosto de 1922; aprobada por el Papa Pío XI en 1933)



ALMAS-HOSTIAS

 



               ¿Verdad que, si amor con amor se paga, el amor mayor de Cristo debe pagarse con el amor mayor del Cristiano? Es decir, con amor hasta el sacrificio y por toda la vida. Si el amor que me tiene mi Jesús es amor de Hostia, yo debo ser para Jesús hostia de amor...

              Buscad por el mundo a ver si encontráis un corazón más generoso, más desinteresado, más exquisitamente fino que el Corazón aquel de nuestro Sagrario… ¿No os parece que esa ocupación tan poco conocida y agradecida del Corazón de Jesús pide en retorno de vosotros ansias de verlo y de sorprenderlo e ingeniosidades de amor para agradecerlo?.  

               Por eso yo pido a las almas eucarísticas no sólo compañía de presencia corporal, sino algo que valga más, que llegue más adentro, que acompañe más íntimamente… Ese más que os vengo pidiendo hace tiempo, en una forma u otra, es la compañía de la imitación y de la compasión. ¿Cómo? Haciendo de vuestra alma lo que Jesús se hace cada día en el Pan del Sacrificio: una Hostia. ¡Almas-Hostias!.



miércoles, 1 de junio de 2022

JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. Día 1: Día del Amor

  

            Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

            En el Nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.



Acto de contrición

            Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

            Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los Méritos de vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 1: Día del Amor

             "Yo Soy el Amor. Amo a las almas hasta tal punto que he dado Mi vida por ellas. Soy Dios, pero Dios de Amor. Soy Padre, pero Padre que ama, no con severidad, sino con ternura."

            "Les he dado a conocer Mi propio Corazón, esta Devoción ha sido para el mundo como una luz que ha iluminado a muchas almas."


Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", 
revelaciones privadas de Sor Josefa Menéndez


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Jaculatoria para repetir con frecuencia a lo largo del día

Jesús manso y humilde de Corazón, 
haz mi corazón semejante al Tuyo

(300 días de indulgencia cada vez que se repita con la mente 
o con los labios; concedida por el Papa San Pío X en 1905)