sábado, 9 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 9: Día de la Generosidad



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 9: Día de la Generosidad

          "Quiero valerme de tu miseria para salvar las almas, no me niegues nada. Consuélame, recuerda que Yo no he omitido nada para demostrarte Mi Amor. Cuanto más generosa seas conmigo, más generoso seré Yo contigo."

       "Cuando el alma tiene suficiente generosidad como para darme gloria en lo que le pido, recoge un gran tesoro para sí y para las almas y aparta a muchos del camino de la perdición."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

viernes, 8 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 8: Día de Amor a la Cruz



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 8: Día de Amor a la Cruz

          "En estos días que tanto se me ofende quiero que seas Mi Cireneo, quiero que me ayudes a llevar la Cruz, la Cruz del Amor, la Cruz de Amor a las almas.Tú me consolarás y los dos sufriremos juntos. Mi Cruz descansa sobre tu miseria y Yo me reposaré en tu pequeñez."

       "Toma Mi Cruz, no tengas miedo, nunca será mayor que tus fuerzas porque está medida y pesada en la balanza del Amor. Te dejo la Cruz, sufre por las almas y por Mi Amor. Dime que por Amor tú también quieres abrazar la Cruz de Mi Voluntad."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

jueves, 7 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 7: Día de Fidelidad





Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 7: Día de Fidelidad

          "Si estás dispuesta a serme fiel te prometo que derramaré sin medida toda Mi Misericordia en ti y conocerás cuan grande es el amor que tengo a tu alma...Si eres fiel te comunicaré las riquezas de Mi Corazón."

       "Quiero que seas toda mía y me seas fiel, que me ames. A cambio de tu fidelidad me doy a ti por Esposo. No me importan tu nada y tus caídas, Mi Sangre lo borra todo. Bástate saber que te amo."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

miércoles, 6 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 6: Día de Celo por la salvación de las almas



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 6: Día de Celo por la salvación de las almas

          "Piensa todo el día en las almas. ¡Sí, tengo sed de almas! ¡Si vieras cuantas almas me afligen! Por eso busco víctimas que quieran consolarme y sufrir por Mi Amor."

       "No me canso de las almas y Mi Corazón está siempre esperando que vengan a refugiarse en Él. Soy Jesús que ama a las almas con ternura, Mi Corazón las llama sin cesar, cuida de ellas y las guarda, este Corazón se abrasa en continuo deseo de ser amado por todas las almas."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

martes, 5 de junio de 2018

LA DEVOCIÓN A LA SANTA FAZ, reflejo del Dolor y del Amor del Sagrado Corazón de Jesús




             En este mes de Junio, dedicado al Sacratísimo Corazón de Jesús, queremos rememorar una devoción también pedida desde el Cielo, en distintas épocas y a diferentes almas místicas: la Santa Faz, la devoción al Divino Rostro de Cristo, que plasmó el amor de Nuestro Señor por los hombres y reflejó -incluso en la Sábana Santa- el dolor de Su Pasión.

              De los escritos de Sor María Pierina de Micheli, entresacamos algunos fragmentos en los cuales dejó plasmadas sus experiencias místicas, como aquellas en las que Nuestro Señor le reveló a la religiosa la necesidad de la Reparación a Su Santa Faz, para lo cual el mismo Redentor indicó que se destinase a tal devoción los martes de cada semana...

          El 12 de Abril de 1920 me encontraba en Buenos Aires en la Casa Madre. Tenía una gran amargura en el corazón. Fui a la Iglesia y prorrumpí en llanto lamentándome con Jesús. Se me presentó con el Rostro ensangrentado y con una expresión de dolor tal que conmovería a cualquiera. Con una ternura que jamás olvidaré me dijo:

          “Y Yo, ¿qué he hecho?”

           Comprendí… y a partir de ese día el Divino Rostro se convirtió en mi libro de meditación, la puerta de entrada a Su Corazón…

           De tanto en tanto, en los años siguientes se me aparecía ya triste, ya ensangrentado, comunicándome Sus penas y pidiéndome reparación y sufrimientos, llamándome a inmolarme ocultamente por la salvación de las almas.


          “Quiero que Mi Rostro, que refleja las penas más íntimas, el dolor y el amor de Mi Corazón, sea más honrado. Quien me contempla, me consuela”

          En Mayo de 1938, mientras reza, se presenta sobre la tarima del altar, en un haz de luz, una bella Señora; Sor MaríaPierina explica que la Aparición "tenía en sus manos un escapulario, formado por dos franelas blancas unidas por un cordón. 

           Una franela llevaba la imagen del Divino Rostro de Jesús y escrito alrededor: Ilumina Domine Vultum Tuum super nos (Ilumina, Señor, Tu rostro sobre nosotros);

          La otra, una Hostia circundada por unos rayos y con la inscripción: Mane nobiscum Domine (Quédate con nosotros Señor)."




          Lentamente se acerca y le dice:

          “Escucha bien y refiere al Padre Confesor. Este escapulario es un arma de defensa, un escudo de fortaleza, una prueba de misericordia que Jesús quiere dar al mundo en estos tiempos de sensualidad y de odio contra Dios y la Iglesia. Los verdaderos apóstoles son pocos. Es necesario un remedio divino y este remedio es el Divino Rostro de Jesús.

          ....que lleven un escapulario como éste (*) y hagan, si es posible, una visita cada martes al Santísimo Sacramento, para reparar los ultrajes que recibió el Divino Rostro de Jesús durante Su Pasión..."

     
Notas:

            (*) El escapulario de tela con la imagen de la Santa Faz puede ser sustituido por la Medalla de la Santa Faz, siendo autorizado su uso por el Venerable Pío XII, quien bendijo y aprobó su uso así como el culto a la Santa Faz, instituyendo su Fiesta el Martes anterior al Miércoles de Ceniza, según los deseos de Nuestro Señor a Sor María Pierina de Micheli.

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 5: Día de Celo por la gloria del Padre Celestial



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 5: Día de Celo por la gloria del Padre Celestial

          "Entra en mi Corazón y estudia el celo que le devora por la gloria de Mi Padre. Este Corazón es tuyo, busca en Él cuanto necesites, consúmete dentro de Él, ofrece al Padre Celestial este corazón, esta Sangre divina. No vivas más que de esa Vida de Amor."

       "Acepta generosamente todos los sufrimientos que Mi Amor te envía para ofrecerlos a mi Padre Celestial. Deja que tu alma se abrase en deseos de consolar a un Dios ultrajado y toma Mis méritos para reparar tantos pecados."


(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

lunes, 4 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 4: Día de la Confianza



Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús



          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 4: Día de la Confianza

          "Mi Corazón halla consuelo en perdonar. No tengo mayor deseo ni más alegría que perdonar. Es tanto el consuelo que me produce un alma cuando vuelve a Mí después de una caída, que ésta resulta ganancia para ella, pues entonces la miro con más amor."

       "No te aflijas por tus caídas, nada necesito para hacer de ti una santa. Nada me importa la pequeñez y  miseria de un alma con tal de que su deseo sea darme gloria y consuelo."


(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

domingo, 3 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 3: Día de la Reparación




Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús



          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 

          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 3: Día de la Reparación

        "Vengo a descansar en ti, alma querida porque ¡Soy tan poco amado de los hombres! Busco siempre amor y no encuentro más que ingratitud. ¡Son tan pocas las almas que verdaderamente me aman!

     Lo que deseo de ti es que estés dispuesta a consolar a Mi Corazón siempre que te lo pida, pues el consuelo que me da un alma fiel compensa la amargura que me causan cien almas frías e indiferentes."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)

sábado, 2 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 2: "Día de Fe en Su Misericordia"




Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús



          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 


          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 2: Día de Fe en Su Misericordia


        "Mi Corazón es infinitamente santo y perfecto, pero como también es infinitamente sabio conoce la fragilidad y miserias humanas y esto me mueve a tener con los pobres pecadores, con las pobres almas una misericordia infinita."

     "Yo no me canso de las almas por miserables que sean. Mi Corazón está siempre esperando que vengan a refugiarse en Él."



(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)



viernes, 1 de junio de 2018

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. DÍA 1: Día del Amor





Ejercicio Piadoso del Mes del Sagrado Corazón de Jesús


          Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro. 


          En el nombre del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

          Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

          Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra Bondad y Misericordia infinita, que me los perdonareis, por los méritos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en Vuestro Santo Amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.


Día 1: Día del Amor


        "Yo Soy el Amor. Amo a las almas hasta tal punto que he dado Mi vida por ellas. Soy Dios, pero Dios de Amor. Soy Padre, pero Padre que ama, no con severidad, sino con ternura."

      "Les he dado a conocer Mi propio Corazón, esta Devoción ha sido para el mundo como una luz que ha iluminado a muchas almas."




(Palabras de Jesús al alma, tomadas de "Un Llamamiento al Amor", por Sor Josefa Menéndez)


A continuación rezamos la 



“Yo te glorifico, Padre mío, porque has tenido encubiertas estas cosas 
a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeños” 

(Evangelio de San Mateo, capítulo 11, versículo 25)