viernes, 17 de noviembre de 2023

LA PUERTA DE LA VERDADERA VIDA. En el Centenario de Sor Josefa Menéndez

 

               Sor Josefa Menéndez fue una humilde religiosa lega, casi analfabeta y que jamás destacó en nada; a su muerte -que ahora celebramos el centenario- el mundo entero conoció las enormes gracias que el Sagrado Corazón de Jesús quiso regalar a esta sencilla mujer, que escribió, por estricta obediencia, todo cuanto el Divino Salvador quiso compartir con ella a través de hermosas e íntimas confidencias; compiladas en un libro titulado "Un Llamamiento al Amor", recibirían no sólo la aprobación de la Iglesia, sino además, la recomendación particular del entonces Cardenal Eugenio Pacelli, luego Papa Pío XII.

                Te animo pues a hacerte con un ejemplar de "UN LLAMAMIENTO AL AMOR"  y que divulgues su lectura, como eficaz apostolado de quienes desean que el Corazón de Jesús sea más conocido y amado. Puedes adquirir (toca AQUÍun resumen del mismo libro en un folleto editado en Barcelona (España), por un precio muy económico, a fin de distribuirlo fácilmente entre otras muchas almas.



               "No temas sufrir si con el sufrimiento, en algún modo, puedes aumentar Mi gloria y salvar almas. ¡Valen tanto las almas!... 

              Por un alma hay que sufrir mucho. ¿No sabes que la Cruz y Yo somos inseparables? Si me ves a Mí verás la Cruz, y cuando encuentres Mi Cruz Me encontrarás a Mí. El alma que Me ama, ama la Cruz, y el que ama la Cruz, Me ama a Mí. Nadie poseerá la Vida Eterna sin amar la Cruz y abrazarla de buena voluntad por Mi Amor. El camino de la virtud y de la Santidad se compone de abnegación y de sufrimiento; el alma que generosamente acepta y abraza la Cruz, camina guiada por la verdadera luz y sigue la senda recta y segura, sin temor de resbalar en las pendientes, porque no las hay... 

              La Cruz es la puerta de la verdadera vida y el alma que la acepta y la ama tal cual Yo se la he dado, entrará por ella en los resplandores de le vida eterna. ¿Comprendes ahora cuán preciosa es mi Cruz? No la temas... Soy Yo quien te la doy y no te dejaré sin las fuerzas necesarias para llevarla. ¿No ves cómo la llevé Yo por tu amor? Llévala tú con amor por Mí. Este Corazón es el que da vida al mundo, pero se la da desde la Cruz. Así es necesario que las almas escogidas como víctimas para ayudarme a dar luz y vida al mundo se dejen clavar en esta Cruz, con gran sumisión, a ejemplo de su Salvador y Maestro.

              La mayor recompensa que puedo dar a un alma es hacerla víctima de Mi Amor, de Mi Misericordia, porque la hago semejante a Mí que soy Víctima Divina por los pecadores. ¿Sabes cómo me puedes consolar? Amándome, sufriendo por las almas, no rehusándome nada. No me rehúses nada, recuerda que necesito almas que continúen Mi Pasión, para contener la Ira Divina. Yo te sostendré.

              Muchas almas corren a su perdición y mi Sangre es inútil para ellas; pero las almas que aman, y se inmolan y se consumen como víctimas de reparación atraen la misericordia de Dios. Esto es lo que salva al mundo. Busco almas que reparen tantas ofensas, pues mi Corazón se consume en deseos de perdonar. ¡Pobres pecadores! ¡Qué ciegos están! Yo no deseo más que perdonarlos y ellos no piensan más que en ofenderme... Yo voy tras los pecadores, como la Justicia tras los criminales; pero la Justicia los busca para castigarlos, y Yo, para perdonarlos. El mundo corre precipitadamente a abismarse en los placeres, y es tanta la multitud de los pecados que se cometen, que mi Corazón está anegado en un torrente de amargura y de tristeza.

              Ofrece todo tu ser para reparar tantas ofensas y satisfacer a la Divina Justicia. Si tu indignidad y tus pecados son grandes, ven a sumergirte en el Torrente de Sangre de Mi Corazón y deja que Ella te purifique. Después, acepta generosamente todos los sufrimientos que Mi Voluntad te envía para ofrecerlos a Mi Padre Celestial. Deja que tu alma se abrase en deseos de desagraviar a un Dios ultrajado y toma Mis Méritos para reparar tantos pecados. Dime: ¿Dónde hay un corazón que ame más que el Mío y que sea menos correspondido? ¿Qué corazón hay que se consuma en mayores deseos de perdonar? Y en pago de tanto Amor, recibo las mayores ofensas. ¡Pobres almas! Vamos a pedir perdón y reparar por ellas: ¡Oh, Padre mío, tened piedad de las almas, no las castigues como merecen, sino tened Misericordia con ellas como lo pide vuestro Hijo!".


Extraído de "Un Llamamiento al Amor", 
Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús 
a la mística española Sor Josefa Menéndez

AVISO 


Hemos cesado la actividad en redes sociales, pero 
ahora puedes recibir nuevas publicaciones por medio 
de Telegram; únete a nuestro grupo a través del siguiente enlace...





jueves, 16 de noviembre de 2023

VÍCTIMA DE JESÚS, REY INMORTAL, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 



               En los primeros días del año 1922, ya al fin de su Noviciado, le mostraron los Corazones Eucarísticos tres filas muy largas de personas que conservaban en su pecho la Sagrada Eucaristía de una a otra Comunión, o se estaban preparando a este soberano favor. 

               La primera fila la formaban almas que se preparaban para ello, la mayoría de ellas sin saberlo, todas muy bien dispuestas, fervorosas y con virtudes sólidas. 

               La segunda fila eran almas que ya conservaban la Sagrada Hostia en su pecho, y las veía el Hermano cómo algunas se adelantaban de puesto y otras retrocedían y hasta le perdían por entibiarse en el servicio de Dios. "En esta fila estaba mi alma -dice el mismo Hermano Estanisalo José- en el quinto puesto y me ha prometido el Señor que me pondrá el primero, si soy fiel a la gracia durante estos días que me quedan de Noviciado".

               Dejemos que cuente él mismo lo que le pasó por estos días: "El Demonio, envidioso y lleno de ira por las almas que le arrebataba, quiso matarle. Estando en la meditación se me apareció de una manera que daba miedo verle. Yo llamé a mi poderoso amigo San Miguel y le pedí que matara al Enemigo que venía a devorarme. San Miguel enseguida le metió como un puñal en la garganta y le dejó rendido, echándole al profundo del Infierno. Al poco rato se presenta Luzbel con multitud de demonios y me dice mi Hermanito: "Cuidad que viene Luzbel con mucha tropa, pon en guardia toda tu compañía". 

               Yo puse a mi Hermanito delante con mi Purísima Madre, y a los Ángeles que me acompañan alrededor mío y poniéndose enfrente debatieron a Luzbel y a todos sus secuaces impidiendo que me hicieran mal. 

               Luego al mando de San Miguel y junto con la maldición de la Madre y de mi Hermanito, se echan los Ángeles sobre ellos y los precipitaron en el fondo del Abismo. Terminada esta batalla me dice San Miguel: "Adora al Rey Inmortal de los siglos, humíllate delante de Él y dale gracias por la multitud de favores que se ha dignado concederte". 

               Después me llevaron a la Presencia del Padre Eterno, y Éste, a los ruegos de mi Purísima Madre, me dio la bendición y me prometió oiría siempre mis súplicas y para que en todo momento Le agrade me cambiaría mi corazón traidor, inclinado al mal, y que en su lugar pondrá el de Su Santísimo Hijo Jesús con estas palabras: "Víctima de Jesús, Rey Inmortal". 


"Hermano Estanislao José, un joven heroico desconocido"

Hno. Ginés de María Rodríguez f.s.c.


               Olimpio Fernández Cordero nació el 23 de Septiembre de 1903, por lo que este año recordamos el 120 aniversario de su natalicio; vio la vida en Bustillo de la Vega, una pedanía de la provincia de Palencia (España). Desde muy pequeño dio claras muestras de una sincera piedad y de gran temor de Dios. Cuando estaba próximo a cumplir los 18 años ingresó en el Noviciado de Los Hermanos de La Salle de Bugedo (Burgos). Tornó su nombre por el de Estanislao José; según sus coetáneos siempre se comportó como un perfecto religioso. 

               Nuestro Señor y la Virgen Purísima se manifestarían a este joven consagrado para sumergirlo en una gran realidad sobrenatural: la Presencia de María Virgen en el Santísimo Sacramento del Altar, unida mística y realmente a Su Divino Hijo, desde que lo llevó en Sus entrañas virginales, hasta que los sostuvo entre Sus brazos tras el descendimiento de la Cruz, actuando así como Sagrario, Corredentora y Víctima junto a Nuestro Señor. Por eso, porque todo hijo tiene carne y sangre de su madre, en la Santísima Humanidad de Cristo, presente en el Sagrario junto a Su Alma y Divinidad, encontraremos también a María Virgen.



miércoles, 15 de noviembre de 2023

TODOS LOS DIFUNTOS DE LA ORDEN DEL CARMELO


Hoc erit tibi et cunctis 
Carmelitis privilegium, 
in hoc habitu 
moriens salvabitur



               Ayer hacíamos memoria de todos los Santos y Bienaventurados Carmelitas que ya están en el Paraíso, hoy recordamos con piedad fraternal a cuantos vistieron el Escapulario y ahora están retenidos en la Cárcel de Amor del Purgatorio. Los miembros de la Familia del Carmelo, unidos por un mismo amor a Jesucristo, Redentor del género humano y por la íntima unión con Su Amadísima Madre, Nuestra Señora, reciben consuelo y alegría de estos dos amores no sólo aquí en este mundo terrenal, sino que, inclusive tras cerrar los ojos para abrirlos en la eternidad, gozan en el Bendito Purgatorio del mismo afecto y protección.

               Si atendemos a diferentes revelaciones y a la misma piedad de Nuestra Señora por sus hijos predilectos, hemos de tener por seguro que esta Madre de Misericordia, visita habitualmente a sus hijos del Purgatorio para llevarles la alegría de Su presencia, que no sólo les alivia en sus penas, sino que en no pocas ocasiones, constituye el tramo final de la purga por los pecados cometidos en su vida terrenal.

               Recemos hoy especialmente por esas almas devotas que llevaron son santo orgullo el Escapulario, que demostraron ser hijos y esclavos fieles de la Reina y Señora del Universo, pero que debido a la debilidad humana, dejaron pendiente algunas penas que ahora saldarán en el Purgatorio.




               No dejemos de ofrecer la Santa Misa de hoy por los Difuntos Carmelitas; ojalá que el rezo tranquilo del Santo Rosario lo podamos recitar también por esas Benditas Ánimas, así como cualquier sacrificio, por pequeño que sea, que seguro será de mucho alivio en medio de sus penas. Pero sobre todo, pensemos con cariño en esas pobres Almas, en su ejemplo de entrega a Nuestra Señora mediante Su Escapulario y que seamos también nosotros fieles en su uso y, sobre todo, en nuestra consagración personal a la Reina y Madre del Carmelo.




martes, 14 de noviembre de 2023

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS SANTOS, BIENAVENTURADOS Y MÁRTIRES DE LA ORDEN DEL CARMELO

 


"Muchas veces y de diversas maneras los Santos Padres
dejaron establecido el modo como cada uno, sea cual fuere 
su estado o el género de vida religiosa que abrace, 
ha de vivir en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente 
con corazón puro y buena conciencia"  


Regla Carmelita, escrita por San Alberto de Jerusalén


               Con gran júbilo recuerda hoy la Orden del Carmen a los Santos y Bienaventurados que un día vistieron el Santo Escapulario y que ahora, tras su paso por esta vida, se encuentran en el Paraíso, formando parte de la Iglesia Triunfante.  

               Durante su vida en este mundo, se constituyeron en verdaderos carmelitas, puesto que fueron moldeados bajo la figura maternal de Nuestra Señora la Virgen María; tuvieron la dicha de haber vivido en intimidad con Ella y de Ella ser verdaderos Apóstoles y Esclavos. De Nuestra Señora aprendieron a vivir en Cristo y sólo de Su Amor; en Ella se inspiraron para entregar su vida a la Iglesia Católica y a las almas... 




               Recordamos con piedad y gratitud fraterna a los miles de Santos -aunque no estén oficialmente canonizados por la Iglesia- que ha engendrado la Orden de Nuestra Señora del Carmen en sus ocho siglos de Historia. Debemos pensar en las múltiples familias masculinas y femeninas que viven el espíritu del Carmelo y, sobre todo, la enorme muchedumbre de Cristianos que durante estos siglos han vivido agregados a la Orden por medio de la imposición del Santo Escapulario, siendo santos Terciarios o Cofrades del Carmelo. 

               Durante su vida en este mundo, se constituyeron en verdaderos carmelitas, puesto que fueron moldeados bajo la figura maternal de Nuestra Señora la Virgen María; tuvieron la dicha de haber vivido en intimidad con Ella y de Ella ser verdaderos Apóstoles y Esclavos. De Nuestra Señora aprendieron a vivir en Cristo y sólo de Su Amor; en Ella se inspiraron para entregar su vida a la Iglesia Católica y a las almas...




             Que el ejemplo de estos Santos, sirva para suscitar nuevas generaciones de santidad en estos tiempos de Apostasía generalizada; jóvenes santos de hoy, que revestidos del Bendito Escapulario del Carmen, testimonien lealtad a la Doctrina Católica de siempre, aunque esa santidad haya de ser vivida en las catacumbas.


EL ESPÍRITU DEL CARMELO,
FLOR DE SANTIDAD


               Dios siempre me mira, como me ama sin interrupción, como está viviendo continuamente dentro de mi alma, aún cuando yo esté distraído. 

               ¡Oh Dios mío, que nunca me aleje yo de Ti!. Pero sólo desarrollará Dios en mí toda la eficacia amorosísima de Su mirada y de Su Presencia si yo le busco a Él y se la pido con deseo y ansia de amor, si pongo mi vida y mi corazón en encontrar y grabar en mi alma esos amorosos ojos de mi Dios. Quiero no apartar la mirada de mi alma de Sus ojos de Infinita Hermosura. 

               Dios mío, yo no sé ni puedo grabarte en mí, en lo íntimo mío, como deseo; graba Tu bendita y atrayente mirada en mi alma e ilumíname. Tu mirada siempre me ilumine y haga florecer en mí la flor de la santidad, el fruto codiciado de la Vida Eterna, que es participación de Tu misma Vida y esperanza de la posesión de la dicha perfecta.


Padre Valentín de San José, Carmelita Descalzo 
en el Desierto de San José de las Batuecas







lunes, 13 de noviembre de 2023

ÚLTIMA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN EN GARABANDAL




               Relato de la última Aparición de Nuestra Santa Madre en Garabandal, el 13 de Noviembre de 1965, con la que fue favorecida Conchita González, que contaba entonces 16 años de edad y que había sido la principal vidente de la Virgen en las Manifestaciones que se desarrollaron en la pequeña aldea de la Provincia de Santander, desde Junio de 1961 hasta Noviembre de 1965.


"El Sábado ve a Los Pinos y allí me verás 
y me traes muchos objetos religiosos y Yo 
todos los besaré, para que tú los repartas 
y Mi Hijo por mediación de ellos haga prodigios" 


               "El Sábado, día 13 de Noviembre, tenía anunciado por la Virgen, en una locución que recibí en la Iglesia, que la vería en Los Pinos: especial Aparición para besar objetos religiosos y repartirlos después, ya que tienen gran importancia. Yo estaba con grandes deseos de que llegase ese día, para volver a ver a quien ha sembrado en mí la felicidad de Dios: a la Virgen con el Niño Jesús en Sus brazos. Estaba lloviendo, pero a mí no me importó. Subí a Los Pinos y llevaba conmigo muchos Rosarios que hacía poco me los habían regalado para repartirlos, y yo, como me había dicho la Virgen en la locución, los llevé para que los besara.  

               Subiendo sola a Los Pinos iba diciéndome, como muy arrepentida de mis defectos, que yo no caería más en ellos, porque me daba apuro presentarme delante de la Madre de Dios sin quitarlos. Cuando llegué a Los Pinos empecé a sacar los Rosarios que llevaba y estándolos sacando, oí una voz muy dulce, la de la Virgen, que se distingue entre todas, y me llamaba por mi nombre. Yo le he contestado: "¿qué . . .?" Y en ese momento la he visto, con el Niño Jesús en brazos. Venía vestida como siempre y muy sonriente. Yo le he dicho: —"Ya he venido a traerte los Rosarios para que los beses". Y Ella me ha dicho: —"Ya lo veo".



Conchita González, la principal vidente de Garabandal
durante un éxtasis en Los Pinos, en la zona alta del pueblo.
Allí vería por última vez a Nuestra Santa Madre...


               Después me ha dicho: —"¿Te acuerdas de lo que te dije el día de tu Santo, de que sufrirías mucho en la Tierra?... Pues te lo vuelvo a decir. Ten confianza en Nosotros y lo ofrecerás con gusto a Nuestros Corazones, por el bien de tus hermanos, porque así estarás más unida a Nosotros". 

               Yo le he dicho: —"Qué indigna soy, oh Madre nuestra, de tantas Gracias recibidas por Vos y todavía venir hoy a mí para sobrellevar la pequeña cruz que ahora tengo". Ella me ha dicho: —"Conchita, no sólo vengo por ti, sino que vengo por todos Mis hijos, con el deseo de acercarlos a Nuestros Corazones". Y me ha pedido: —"Dame, para que pueda besar todo lo que traes". Y se lo he dado todo. 

               Llevaba conmigo una Cruz y la ha besado y después me ha dicho: —"Pásala por las manos del Niño Jesús". Y yo lo he hecho y Él no ha dicho nada. Yo le he dicho: —"Esta Cruz la llevaré conmigo al convento", pero no me ha dicho nada. 

               Después de besarlos me ha dicho: —"Mi Hijo, por medio de este beso que Yo he dado aquí, hará prodigios. Repártelos a los demás"... —"Claro, yo así lo haré". Después de esto me ha pedido le diga las peticiones para los demás, que me habían encomendado.




                —"Será la última vez que Me veas aquí, pero estaré siempre contigo y con todos Mis hijos". Después añadió: —"Conchita, ¿por qué no vas a menudo a visitar a Mi Hijo al Santísimo?, ¿por qué te dejas llevar por la pereza, no yendo a visitarle cuando os está esperando de día y de noche?

                Como ya he escrito estaba lloviendo mucho y la Virgen y el Niño Jesús no se mojaban nada. Yo, cuando los estaba viendo no me daba cuenta de que llovía, pero cuando dejé de verlos estaba mojada. Yo le he dicho: —"¡Ay qué feliz soy cuando os veo! ¿Por qué no me llevas contigo ahora?" Y me ha contestado: —"Acuérdate de lo que te dije el día de tu Santo... al presentarte delante de Dios tienes que mostrarle tus manos llenas de obras hechas por ti en favor de tus hermanos y para Gloria de Dios". Se ha pasado ese feliz rato que he pasado con mi Mamá del Cielo y mi mejor Amiga.


Tomado del "Diario de Conchita"



sábado, 11 de noviembre de 2023

LA LLAMA DE AMOR DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA y las Benditas Almas del Purgatorio (Parte III)

 

Toma esta Llama, es la Llama de Amor de Mi Corazón. 
¡Enciende con ella el tuyo y pásala a otros!. 
Con esta Llama llena de Gracia que de Mi Corazón 
les doy a ustedes, enciendan todos los corazones 
en todo el país, pasándola de corazón a corazón. 
Éste será el milagro que convirtiéndose en un incendio, 
con su fulgor cegará a Satanás. Éste es el Fuego de Amor 
que alcancé del Padre Celestial por los Méritos 
de las Llagas de Mi Hijo Santísimo...

Nuestra Santa Madre a Isabel Kindelmann, 
el 13 de Abril de 1962



               Santísima Virgen: "Mi Llama de Amor, que deseo derramar de Mi Corazón sobre ustedes en una medida cada vez mayor, se extiende también sobre las Ánimas del Purgatorio. Fíjate bien en Mis Palabras, escribe lo que digo y entrégalas a las personas a quienes corresponden: "Aquellas familias que guardan los días Jueves o Viernes la Hora Santa de reparación en familia, si en la familia muere alguien, después de un único día de ayuno estricto (1), observado por un miembro de la familia, el difunto de la familia se libra del Purgatorio". (Se sobreentiende si falleció en gracia de Dios).  


               NOTA: Guardar "ayuno estricto" no es sinónimo de pasar hambre; podemos entonces comer pan y beber agua.



viernes, 10 de noviembre de 2023

TRES COSAS ESPECIALES. En el Centenario de Sor Josefa Menéndez

 

               Sor Josefa Menéndez fue una humilde religiosa lega, casi analfabeta y que jamás destacó en nada; a su muerte -que ahora celebramos el centenario- el mundo entero conoció las enormes gracias que el Sagrado Corazón de Jesús quiso regalar a esta sencilla mujer, que escribió, por estricta obediencia, todo cuanto el Divino Salvador quiso compartir con ella a través de hermosas e íntimas confidencias; compiladas en un libro titulado "Un Llamamiento al Amor", recibirían no sólo la aprobación de la Iglesia, sino además, la recomendación particular del entonces Cardenal Eugenio Pacelli, luego Papa Pío XII.

                Te animo pues a hacerte con un ejemplar de "UN LLAMAMIENTO AL AMOR"  y que divulgues su lectura, como eficaz apostolado de quienes desean que el Corazón de Jesús sea más conocido y amado. Puedes adquirir (toca AQUÍun resumen del mismo libro en un folleto editado en Barcelona (España), por un precio muy económico, a fin de distribuirlo fácilmente entre otras muchas almas.



               "Quiero conquistar los corazones por la fuerza de Mi amor. Quiero que las almas se dejen penetrar por la verdadera luz. Quiero que los niños, esos corazones inocentes, que no me conocen y crecen en el hielo de la indiferencia, ignorando lo que vale su alma... Sí, quiero que esas almitas que son Mis delicias, encuentren un asilo donde les enseñen a conocerme y donde crezcan en el temor de Mi ley y en el amor de Mi Corazón.

             Mi deseo es el que seáis el combustible de este fuego que quiero derramar sobre la tierra, porque de nada sirve encender la llama si no hay con qué alimentarla. Por eso quiero formar una cadena de almas encendidas en el Amor, en ese Amor que se confía y lo espera todo de Mi Corazón, a fin de que, inflamadas ellas, lo comuniquen al mundo entero. 

               No penséis que voy a hablaros de otra cosa que de la Cruz. Por Ella he salvado a los hombres, por Ella quiero atraerlos ahora a la Verdad de la Fe y al Camino del Amor. Os manifestaré Mis deseos: He salvado al mundo desde la Cruz, o sea, por medio del sufrimiento. Ya sabéis que el pecado es una ofensa infinita; por eso os pido que ofrezcáis vuestros trabajos y sufrimientos, unidos a los méritos infinitos de Mi Corazón.

             Inculcad a las almas, con quienes estéis en contacto, el Amor y la Confianza... Empapadlas en Amor, en Confianza, en la Bondad y Misericordia de Mi Corazón. Y cuando tengáis ocasión de darme a conocer decidles que no me teman porque Soy Dios de Amor.

               Tres cosas especiales os pido:

         1ª El Ejercicio de la Hora Santa; por él se hace a Dios Padre reparación infinita, en unión y por medio de Jesucristo Su Divino Hijo.

        2ª La Devoción de los Cinco Padrenuestros a Mis Llagas, pues por Ellas ha recibido el mundo la salvación.

        3ª En fin, la unión constante, o sea, el ofrecimiento cotidiano de los méritos de Mi Corazón, porque así lograréis que vuestras acciones tengan valor infinito. Valerse continuamente de Mi Sangre, de Mi Vida, de Mi Corazón; confiar incesantemente y sin temor en Mi Corazón; he aquí un secreto desconocido para muchas almas... Quiero lo conozcáis y que sepáis aprovecharlo".


Extraído de "Un Llamamiento al Amor", 
Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús 
a la mística española Sor Josefa Menéndez

AVISO 


Hemos cesado la actividad en redes sociales, pero 
ahora puedes recibir nuevas publicaciones por medio 
de Telegram; únete a nuestro grupo a través del siguiente enlace...





jueves, 9 de noviembre de 2023

TE LLAMARÁS CUSTODIA MÍA, de las Revelaciones al Hno. Estanislao José

 

               Olimpio Fernández Cordero nació el 23 de Septiembre de 1903, por lo que este año recordamos el 120 aniversario de su natalicio; vio la vida en Bustillo de la Vega, una pedanía de la provincia de Palencia (España). Desde muy pequeño dio claras muestras de una sincera piedad y de gran temor de Dios. Cuando estaba próximo a cumplir los 18 años ingresó en el Noviciado de Los Hermanos de La Salle de Bugedo (Burgos). Tornó su nombre por el de Estanislao José; según sus coetáneos siempre se comportó como un perfecto religioso. 

               Nuestro Señor y la Virgen Purísima se manifestarían a este joven consagrado para sumergirlo en una gran realidad sobrenatural: la Presencia de María Virgen en el Santísimo Sacramento del Altar, unida mística y realmente a Su Divino Hijo, desde que lo llevó en Sus entrañas virginales, hasta que los sostuvo entre Sus brazos tras el descendimiento de la Cruz, actuando así como Sagrario, Corredentora y Víctima junto a Nuestro Señor. Por eso, porque todo hijo tiene carne y sangre de su madre, en la Santísima Humanidad de Cristo, presente en el Sagrario junto a Su Alma y Divinidad, encontraremos también a María Virgen.



               El favor eucarístico que hasta ahora era una realidad que sentía en su alma, pero que no le veía, en Navidad quiso Jesús perfeccionarle este gran privilegio. 

               En la Misa de medianoche el Hermano Estanislao José felicitó al Niño y a la Madre y recibió contestación. Jesús le dijo: "Hoy te concedo el celestial depósito de Mi Corazón Eucarístico, poniéndose en ti en una custodia desde la cual tú harás que Yo bendiga a todo el mundo. Hasta ahora es cierto que Me has tenido, pero permaneciendo oculto; hoy Me pongo en ti de manera vivible y en adelante te llamaré Custodia de Jesús. Mira cómo Me quedo en tu pecho, mira cómo Me meto aquí…

               "Y yo veía -narraba Estanislao José- una custodia pequeña que me metían en el pecho y se colocaba en ella la Hostia santa que yo llevaba, y me volvió a decir: "Aquí Me quedaré por tu amor durante toda tu vida. Te llamarás Custodia Mía; celebra este día con el regocijo que puedas, pues se te ha concedido un favor muy grande, tienes en tu pecho de día y de noche y en todo momento al que es Señor de todo el Universo. Sí, hermano mío, mira cómo Estoy en ti. Te poseo todo entero y no te dejaré y no Estoy solo, pues ya sabes que no puedo estar sin Mi Santísima Madre, que está aquí espiritualmente y Ella te librará de todo peligro. Además te acompañará un Ángel particular que verás continuamente adorando la Divina Eucaristía… Mira qué compañía tienes…

               "Y veo al Ángel San Diógenes -asegura el Hermano Estanislao José- adorando rendido la Sagrada Hostia puesta en la custodia de mi pecho..."

               "Me dijo también Jesús: "Ya ves qué compañía tienes y quién vela por ti. Piensa cómo debes corresponder a esta gracia que Mi Amor y el de Mi Madre se dignan concederte. Sentirás en ti la presencia de Nuestra Madre, casi como la Mía; muchas veces Ella misma te hablará en persona".

               Y añade el religioso "También la Madre y Virgen me habló así: "Hijo Mío, todo eres Mío y Yo te he llevado a Mi Hijo. Tú eres la flor de Mi Corazón, la joya de Mi Corona, la palomita de Mi Amor, no te separes jamás de Mí, hijito Mío. ¡Cuánto te amo! Yo te escogí, Yo te llevé a Mi Santísimo Hijo; Yo hice que se quedara contigo, Yo te he hecho amar entrañablemente a Jesús y que te des todo a Él. Ahora tú tienes que corresponder, siendo el apóstol de Mis grandezas. Ya sabes que en Mi Corazón está el Depósito de todas las gracias, siempre abierto a tus peticiones y a las de Mis hijos fieles. Enseña a todos que es imposible amar verdaderamente a Mi Hijo sin antes amarme a Mí".

               Hemos visto cómo los Corazones Eucarísticos han elevado a nuestro héroe progresivamente hasta convertirlo en Sagrario humano, después en Copón Vivo y por fin en Custodia viviente: sentir a Jesús, oírle, verle constantemente… Y al Ángel adorador San Diógenes, que le sirvió de émulo toda su vida, pues llegó a decirle con santa envidia: "¿Pero no te cansas de adorar?" Y el Ángel le contestó: "¡Tonto, si es mi felicidad, si estoy adorando y gozando en la Eucaristía la esencia misma de Dios!". 

               Pasmaos protestantes y almas tibias de Católicos mediocres que, creéis a Lutero, hereje empedernido que decía que en la Eucaristía no está Jesús fuera de la Misa. Jesús dijo: "Esto es Mi Cuerpo". En otro lugar: "Estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". Y vosotros, no creéis al mismo Cristo que dice: "¡¡Esto es Mi Cuerpo!!". ¿Quién tendrá razón? Ciegos, guía de ciegos. De paso diré que el Hermano Estanislao José dejó escrito varias veces, "que vio a Lutero en el infierno; y en una ocasión habló con él".


"Hermano Estanislao José, un joven heroico desconocido"

Hno. Ginés de María Rodríguez f.s.c.



miércoles, 8 de noviembre de 2023

ABOGADO Y CONSUELO DE LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

 


               Hoy Miércoles, siguiendo LA SEMANA DEL BUEN CRISTIANO, consagremos nuestras oraciones, buenas obras y sacrificios en honor de Nuestro Padre y Señor San José. La Santa Iglesia busca en San José el mismo apoyo, la fortaleza, la defensa y la paz que supo proporcionar a la Sagrada Familia de Nazaret, que fue como el germen en que ya se encontraba contenida toda la Iglesia.

               El Patrocinio de San José se extiende a la Iglesia Universal: la Triunfante, en el Paraíso, donde piadosamente se cree que San José se encuentra en cuerpo y alma; también es Patrón de la Iglesia Militante -aquí en este mundo- como lo reconociera el Papa Pío IX en 1870; pero Dios, quiso también encargar a San José, el Patrocinio sobre las Benditas Ánimas del Purgatorio, especialmente sobre aquéllas que más devotas le fueron en vida mortal, y que ahora en la Cárcel del Purgatorio, son las más beneficiadas del Santo Patriarca.

               San José es realmente Padre y Señor, que protege y acompaña en su camino terreno a quienes le veneran, como protegió y acompañó a Nuestro Señor mientras crecía y se hacía hombre, hasta su entrada en el Cielo, de igual manera que veló por su Santísima Esposa, a quien se entregó como virginal esposo y fidelísimo ayudante en la educación del Divino Niño.



Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original

                "José, de sangre real, unido en matrimonio a la más grande y Santa de las mujeres, considerado el Padre del Hijo de Dios, pasó su vida trabajando, y ganó con la fatiga del artesano el necesario sostén para su Familia. Es, entonces, cierto que la condición de los más humildes no tiene en sí nada de vergonzoso, y el trabajo del obrero no sólo no es deshonroso, sino que, si lleva unida a sí la virtud, puede ser singularmente ennoblecido. José, contento con sus pocas posesiones, pasó las pruebas que acompañan a una fortuna tan escasa, con magnanimidad, imitando a su Hijo, quien habiendo tomado la forma de siervo, siendo el Señor de la Vida, se sometió a sí mismo por su propia libre voluntad al despojo y la pérdida de todo..." (Papa León XIII, Encíclica "Quamquam Pluries", 15 de Agosto de 1889)



martes, 7 de noviembre de 2023

EL ÁNGEL CUSTODIO NOS ACOMPAÑA EN EL PURGATORIO

 

"...y fue llevado por los Ángeles 
al seno de Abraham..."


(Evangelio de San Lucas, cap.16, vers. 19)




               La Mística Ana Catalina Emmerick fue agraciada desde niña con diferentes dones místicos, entre otros con el conocido como "Don de Ánimas", que es la comunicación especial con las Almas que se encuentran en el Purgatorio y que normalmente suplican oraciones y limosnas a quienes tienen esta facultad sobrenatural de poder escucharlas en el mundo terrenal. Esta gracia es dada por Dios mismo y nada tiene que ver con la invocación de los muertos o espiritismo, condenado por la Iglesia, sino que se trata de un favor celestial, como testimonio de la existencia de aquél lugar de tormentos y purificación que es el Bendito Purgatorio.

                Pero no sería este el único don que la religiosa agustina recibiría del Cielo; también gozó de la compañía de su Ángel Custodio: fue para Ana Catalina durante toda su vida un amigo fiel e inseparable; un compañero que nunca la dejaba sola, que la protegía y ayudaba en todas sus necesidades. Era como un hermano mayor, que la cuidaba y enseñaba a vivir bien y amar cada día más a Jesús. Oraba con ella y le ayudaba en las tareas humildes del hogar, cuando hacía sus labores de costura, cuando cuidaba las vacas, y sobre todo, la protegía de los ataques del demonio. Era su amigo, su protector, su guía y consejero. Gracias a su Ángel, Ana Catalina crecería en belleza interior, en un ejercicio continuo donde regulaba sus sentimientos, sus pensamientos, sus palabras, y mantenía su espíritu siempre fervoroso, como cuando la llevaba en éxtasis al Bendito Purgatorio, como declararía la misma religiosa:

                 "Estaba yo con mi Ángel en el Purgatorio y veía la gran aflicción de aquellas Almas, porque no podían valerse por sí mismas, y notaba cuán poco las socorren los hombres de nuestro tiempo. Indecible es su necesidad.

                 Comprendiendo esto, vine a hallarme separada de mi guía por una montaña y experimenté tan vivo anhelo y afán de volver a su lado que casi perdí el conocimiento. Le veía a través de la montaña, pero no podía ir hacia él. Entonces, me dijo el Ángel: 

                 "Ese mismo deseo que tú sientes, lo sienten esas Almas para que se les socorra"… A la vista de aquellos lugares, lloraba yo de rodillas y clamaba a Dios con los brazos abiertos hasta que Él se compadecía.

                  El Ángel me exhortaba a ofrecer todas mis privaciones y mortificaciones por las Almas Benditas, las cuales no pueden valerse por sí mismas y son cruelmente olvidadas y abandonadas por los hombres.

                 Yo enviaba muchas veces a mi Ángel Custodio al Ángel de aquellos a quienes veía padecer, para que él los moviese a ofrecer sus dolores por las Almas Benditas. Lo que hacemos por Ellas, oraciones u obras buenas, al punto se convierte en consuelo y alivio para Ellas ¡Se alegran tanto! ¡Son tan agradecidas!

                Cuando yo ofrezco por Ellas mis trabajos, ellas ruegan por mí. Lléname de espanto el horrible abandono y el desperdicio que se hace de las gracias de la Iglesia, que en tal abundancia son ofrecidas a los hombres y que estos tan poco aprecian, mientras las pobres Almas las anhelan y desfallecen a causa del deseo que tienen de Ellas.

               La mayor parte de los hombres están allí expiando la indiferencia con que juzgaron sus pecados habituales. Y no olvidemos que en el Purgatorio están los Ángeles Custodios, acompañando a las Almas hasta el momento definitivo de su liberación. En el momento del Juicio Particular después de morir, en el mismo lugar de su muerte —nos dice Ana Catalina—,  allí veo a Jesús, a María, al Santo Patrono de cada uno y a su Ángel Custodio".