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sábado, 3 de enero de 2026

LA COMUNIÓN REPARADORA DE LOS PRIMEROS SÁBADOS

 


"Yo he venido a pedir la Consagración del mundo
a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora
en los Primeros Sábados de mes..."



(Palabras de Nuestra Señora en Fátima, el 13 de Julio de 1917)




                       Dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María no por un capricho humano sino por un URGENTE PEDIDO de Nuestra Señora, que nos advierte, como Madre Nuestra, del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen María desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.


                       Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucía, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes. 


                       Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro con la Virgen en tercera persona:

                       El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

                       ‘Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas.’

                       Enseguida dijo la Santísima Virgen:

                       ‘Mira, hija mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.’




                Ha transcurrido ya un siglo desde que la Virgen Santa quiso ofrecernos este camino de salvación que es la Comunión de los Primeros Sábados, pero aún son pocos los devotos que viven y comparten esta necesaria práctica de amor a Jesús y a María... por eso te invito a leer y difundir el presente artículo, a fin de que sean muchas más las almas que se acojan al refugio seguro del Purísimo Corazón.


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sábado, 6 de septiembre de 2025

TEN COMPASIÓN DEL CORAZÓN DE TU SANTÍSIMA MADRE... Primer Sábado de Mes

 


                      "Mira, hija Mía, Mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer Sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante quince minutos, meditando en los Misterios del Rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación". 

                       De esta manera se dirigía Nuestra Señora a Sor Lucía Dos Santos; acontecía la celestial revelación en la ciudad gallega de Pontevedra, era el 10 de Diciembre de 1925 -en tres meses se cumplirá el Centenario de esta Revelación- y entonces, la que había sido vidente de la Virgen en Fátima junto a sus primos Jacinta y Francisco, se preparaba ahora para ser Esposa de Cristo, como Religiosa Dorotea. 

                       Años atrás, en la aldea de Fátima, cuando Lucía y sus primos eran unos niños, habían sido bendecidos con las visitas de la Madre de Dios; en la Aparición del 13 de Junio de 1917, Nuestra Señora les mostró la terrible visión del lugar de penas eternas... "Habéis visto el Infierno -les dijo la Virgen- a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la Devoción a Mi Inmaculado Corazón." Fiel a la Voluntad de Dios, la Virgen Santa se manifiesta a una Lucía ya adulta para hacerle cumplir con el pedido que otrora le formulara en Fátima, "Para impedir la guerra vendré a pedir la Consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados..." (13 de Julio de 1917). 

                        Era el 26 de Diciembre de 1957, cuando el Postulador de la Causa de Canonización de Francisco y Jacinta, el Padre Agustín Fuentes Anguiano, obtuvo permiso para hablar con Sor Lucía; el encuentro sería en un modesto locutorio de la clausura del Monasterio de San José de Coimbra, donde Sor Lucía -después de abandonar la Congregación de las Religiosas Doroteas- se había consagrado como Carmelita Descalza desde 1948; en el transcurso de aquel encuentro, la vidente de Fátima volvería a reafirmar su Misión de propagar la Devoción al Inmaculado Corazón de María.

                       Sor Lucía explicó al Padre Fuentes que, "mis primos Francisco y Jacinta se sacrificaron porque vieron siempre a la Santísima Virgen muy triste en todas sus apariciones. Nunca se sonrió con nosotros, y esa tristeza y angustia que notábamos en la Santísima Virgen, a causa de las ofensas a Dios y de los castigos que amenazaban a los pecadores, nos llegaban al alma..." También aseguró Sor Lucía que "el Demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva, es una batalla final en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del Demonio; no hay término medio."

                       El Padre Agustín Fuentes dijo que Sor Lucía le aclaró que la Virgen "me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros."


¿Cómo practicar la Devoción 
de los Cinco Primeros Sábados del Mes?

                1) Confesarse, dentro de los ocho días anteriores, con la intención de desagraviar las ofensas al Inmaculado Corazón de María. 

               2) Recibir la Comunión en el primer Sábado del mes, en gracia de Dios, con la misma intención de consolar y reparar al Doloroso Corazón de María. La Confesión y la Comunión deben repetirse durante cinco meses consecutivos, sin interrupción, de lo contrario se debe comenzar de nuevo.

               3) Rezar el Santo Rosario, al menos cinco Misterios, con la misma intención de desagraviar al Corazón de María.

               4) Hacer compañía a la Virgen durante quince minutos, meditando los Misterios del Rosario. Esto se puede hacer leyendo un pasaje de la Sagrada Escritura alusivo a los Misterios del Santo Rosario (por ejemplo la Anunciación del Arcángel San Gabriel a la Virgen Purísima). 



viernes, 22 de agosto de 2025

EL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, SOCORRO EN LAS NECESIDADES, FORTALEZA EN LAS TENTACIONES Y REFUGIO SEGURO

 


POR QUÉ VENERAR AL CORAZÓN DE MARÍA


                  El culto al Corazón de María comenzó en la Iglesia aproximadamente en la Edad Media; al igual que ocurre con el Corazón de Jesús, los católicos veneramos en estos Divinos Corazones los afectos, virtudes y méritos de Jesús y de María, las dos personas que más nos aman y a quienes debemos entregar todo nuestro amor.

                  No pocos fueron los Santos que abrazaron esta devoción y la propagaron, como Santa Matilde, Santa Gertrudis, Santa Brígida, San Bernardino de Siena, San Francisco de Sales y San Juan Eudes, que en el siglo XVII avivó la Devoción por los Sagrados Corazones; en los tiempos modernos, sería el gran San Antonio María Claret, el Apóstol y abanderado del Corazón de María, extendiendo este Amor por el Corazón de la Virgen en sus Misiones Populares, escritos y fundaciones.


EL CORAZÓN DE MARÍA ES INMACULADO Y VIRGINAL


                  Al Corazón de María le anteponemos muchas veces el adjetivo "Inmaculado" y no por mero adorno, sino porque María Nuestra Señora fue la única entre las criaturas de este mundo, que fue preservada del pecado original que todos heredamos de Adán; a esta prerrogativa habría que añadirle la que nos enseña otro artículo de la Fe: que concibió al Hijo de Dios siendo virgen, antes, durante y después del parto. Se desprende de ello que tal excelsa criatura estuviese dotada de un Inmaculado y Virginal Corazón, que por su especial naturaleza es capaz de amar casi tanto como el de Nuestro Señor Jesucristo.

                   Al venerar el Inmaculado Corazón de María, unimos en Él todas las otras devociones que podamos tener por la Virgen, pues en Su Purísimo Corazón se encierran todos los amores y gracias que esta Buena Madre nos regala; el rezo del Santo Rosario, el uso del Escapulario, el Voto de Esclavitud Mariana... el Venerable Pío XII hablaba del Escapulario del Carmen "como signo de consagración al Inmaculado Corazón de María"...todas estas hermosas prácticas se unen de una vez para siempre en el culto al Amor de María, en la ofrenda sincera de nuestro corazón hacia el Suyo.


NUESTRO SEÑOR QUIERE QUE VENEREMOS AL CORAZÓN DE MARÍA 


                  En el transcurso de la segunda Aparición de Nuestra Señora en Fátima, la Virgen manifestó la intención de Su Hijo, "Jesús quiere establecer en el mundo la Devoción a Mi Inmaculado Corazón...". Fijémonos bien que Nuestra Santa Madre sólo trasmite el deseo imperativo de Su Divino Hijo, "Jesús quiere", Nuestro Señor no lo ruega, lo dispone, y como en Evangelio, la Purísima Madre una vez más pide "haced lo que Él os dice" (Evangelio de San Juan, cap. 2, vers. 1-11)

                   Añadió la Virgen a Lucía sobre los beneficios espirituales de quienes se hicieran devotos de Su Corazón, asegurando que aquellas almas que practicasen esta Devoción "serán queridas por Dios como flores" puestas por Ella para adornar Su Trono. La Virgen misma es pues quien desea que la amemos fijándonos en su Inmaculado Corazón, en el que según el Evangelista Lucas, meditaba las gracias que recibía constantemente del Altísimo. Amar al Corazón de María, tener una imagen suya delante, nos ha de animar a contemplarla e imitarla en Sus virtudes, especialmente en la humildad y en la pureza.

                   Nuestra Señora seguiría manifestándose en privado a Lucía Dos Santos, a veces por medio de locuciones interiores y otras como la acontecida en Pontevedra (España), cuando la joven era una simple postulante de las Hermanas Doroteas; el 10 de Diciembre de 1925, Nuestra Señora se le manifestó con Su Corazón "traspasado de espinas que los hombres ingratos me clavan..." Ciertamente la Virgen no puede dejar de dolerse cuando las almas, en lugar de refugiarse en Ella para llegar a Dios, prefieren tomar caminos de perdición.



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                   Años más tarde, Lucía abandonaría a las Hermanas Doroteas para convertirse en Carmelita Descalza; tomaría el hábito del Carmen en el Convento de Coimbra (Portugal). El 26 de Diciembre de 1957 recibió la visita del Postulador de la Causa de sus primos Francisco y Jacinta Marto, el Padre Agustín Fuentes, mexicano, en aras de recoger testimonio de la vidente que sirviese en algo a la causa de canonización de los niños. Durante dicha entrevista, Sor Lucía y el Padre Fuentes hablaron con respecto a temas diversos; en un momento determinado, la niña que un día viera a la Virgen en Fátima, muy preocupada manifestó al sacerdote que "...la Santísima Virgen me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la Devoción al Inmaculado Corazón de María; y , al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros".

                   En Fátima y luego en Pontevedra, Nuestra Santa Madre insiste en la Devoción a Su Inmaculado Corazón como remedio para los males del mundo y lo advierte como si ya no hubiese mucho tiempo para decidirnos a entregarnos a Ella; sólo basta ver la llamada reiterada de la Virgen que no se cansa de marcarnos el camino que nos llevará a la salvación eterna para decirnos desde hoy mismo, a empezar a ser devotos y propagadores del Inmaculado Corazón de María.


EL CORAZÓN DE MARÍA ES INSEPARABLE AL DE JESÚS


                  Tengamos presente que el Corazón de María se ha convertido en el Sagrario donde Jesús mismo vive y desea esparcir Su Misericordia, pero siempre será más benévolo y generoso si lo hacemos por mediación de Su Madre, si recurrimos a Su Corazón bondadoso que todo lo puede alcanzar de Su Hijo amado; el corazón de una madre siempre tiene espacio para la comprensión de nuestras debilidades, cuánto más el de la Virgen que es Nuestra Santa Madre, que nos ganó como hijos a los pies del Calvario, y que desde entonces, hasta nuestros días, no nos ha dejado ni por un instante, cuidando de sus devotos que acuden a Ella con la confianza de un hijo que se sabe escuchado.

                   Sea el Corazón de María nuestra Devoción predilecta por la Virgen; sea Su Corazón siempre venerado con el de Su Hijo Nuestro Señor y que ambos, formen nuestra mística bandera en la batalla contra los enemigos del alma.

                  Comienza esta batalla compartiendo este artículo, para mayor Gloria de Dios y de la Purísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.



sábado, 2 de agosto de 2025

TÚ, AL MENOS, PROCURA CONSOLARME. Primer Sábado de mes: desagravio al Inmaculado Corazón de María

      


                    Si dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María no es por un capricho humano sino por un urgente pedido de Nuestra Señora, que nos advierte como Madre Buena del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.

                    Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucía, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes.

                    Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro en tercera persona:

                    El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

                    ‘Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas.’

                    Enseguida dijo la Santísima Virgen:

                    ‘Mira, hija Mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.’


¿Por qué Cinco Sábados?


              Después de haber estado Sor Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los cinco Sábados de reparación: "Hija Mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

         Primer Sábado: Las blasfemias contra Su Pura e Inmaculada Concepción.

         Segundo Sábado: Las blasfemias Contra Su Virginidad.

         Tercer Sábado: Las blasfemias contra Su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

         Cuarto Sábado: Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.

         Quinto Sábado: Los que la ultrajan directamente en Sus sagradas imágenes.





sábado, 5 de abril de 2025

PRIMER SÁBADO, día de especial reparación al Doloroso e Inmaculado Corazón

    

               Dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María, siguiendo así el URGENTE PEDIDO de Nuestra Señora, que nos advierte, como Madre Nuestra, del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen María desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.



               Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucía, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes.

               Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro en tercera persona:

               El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

               "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas."

               Enseguida dijo la Santísima Virgen:

               "Mira, hija mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas."


¿Por qué Cinco Sábados?


              Después de haber estado Sor Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los cinco sábados de reparación: 

               "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de cinco clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

         Primer Sábado: Las blasfemias contra Su Pura e Inmaculada Concepción

         Segundo Sábado: Las blasfemias Contra Su Virginidad

         Tercer Sábado: Las blasfemias contra Su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres

         Cuarto Sábado: Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada

         Quinto Sábado: Los que la ultrajan directamente en Sus sagradas imágenes.



sábado, 8 de marzo de 2025

EL AMOR DE LOS SAGRADOS CORAZONES

 

Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre 
que haga, en unión con todos los Obispos del mundo, 
la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón,
 prometiendo salvarla por este medio. 
Tan numerosas son las almas que la Justicia de Dios 
condena por los pecados cometidos contra Mí, 
que he venido a pedir reparación. 
Sacrifícate y reza por esta intención 


Nuestra Señora a Sor Lucia de Fátima, el 13 de Junio de 1929, 
en la Capilla del Convento en Tuy, Pontevedra, España



               “Para que la devoción al Sacratísimo Corazón de Jesús contribuya con mayor abundancia a todos los Cristianos, y más aún, a todo el género humano, procuren los Fieles que a esta devoción se una estrechamente el Inmaculado Corazón de la Madre de Dios… Es, pues, enteramente conveniente que el Pueblo Cristiano, que recibió de Cristo por María la Vida Divina, después de haber pagado su deuda de honor al Sacratísimo Corazón de Jesús, ofrezca también al amantísimo Corazón de su Madre Celestial los correspondientes actos de piedad, afecto, gratitud y expiación. Conforme enteramente a esta dulcísima y sapientísima disposición de la Divina Providencia es el memorable acto de consagración, con el que Nos mismo consagramos solemnemente la Santa Iglesia y el mundo entero al Corazón Inmaculado de la Bienaventurada Virgen María” 


Papa Pío XII 


FÓRMULA DE CONSAGRACIÓN 
DE LA IGLESIA Y DEL GÉNERO HUMANO 
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


               ¡Oh Reina del Santísimo Rosario, Auxilio de los Cristianos, Refugio del género humano, Vencedora de todas las batallas de Dios! Ante Vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de Vuestro maternal Corazón.

               En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a Vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, Cuerpo Místico de Vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.

               Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.

               Vos, oh Madre de Misericordia, impetradnos de Dios la Paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la Paz. Reina de la Paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la Paz por que suspiran los pueblos, la Paz en la Verdad, en la Justicia, en la Caridad de Cristo. Dadle la Paz de las armas y la Paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el Reino de Dios.

              Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la Paz y haced que brille para ellos el Sol de la Verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

              Dad la Paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen, hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos, y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el Único Verdadero Pastor.

               Obtened Paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la Vida Cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.

               Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de Vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en Él todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a Vuestro Inmaculado Corazón, para que Vuestro Amor y Patrocinio aceleren el Triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen Bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a otro de la tierra, el eterno Magníficat de Gloria, de Amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.




sábado, 1 de marzo de 2025

PRIMER SÁBADO, REPARAR AL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

  

               Dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María, siguiendo así el URGENTE PEDIDO de Nuestra Señora, que nos advierte, como Madre Nuestra, del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen María desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.




              Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucia, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes.

               Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro en tercera persona:

               El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

             "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas".

               Enseguida dijo la Santísima Virgen:

               "Mira, hija Mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos Me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y Me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, Yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas".


¿Por qué Cinco Sábados?


              Después de haber estado Sor Lucia en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los cinco sábados de reparación: "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

         Primer Sábado: Las blasfemias contra Su Pura e Inmaculada Concepción.

         Segundo Sábado: Las blasfemias Contra Su Virginidad.

         Tercer Sábado: Las blasfemias contra Su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

         Cuarto Sábado: Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.

         Quinto Sábado: Los que la ultrajan directamente en Sus sagradas imágenes.


¿Cómo practicar la Devoción 
de los Cinco Primeros Sábados del Mes?


               1) Confesarse, dentro de los ocho días anteriores, con la intención de desagraviar las ofensas al Inmaculado Corazón de María. 

               2) Recibir la Comunión en el primer Sábado del mes, en gracia de Dios, con la misma intención de consolar y reparar al Doloroso Corazón de María. La Confesión y la Comunión deben repetirse durante cinco meses consecutivos, sin interrupción, de lo contrario se debe comenzar de nuevo.

               3) Rezar el Santo Rosario, al menos cinco Misterios, con la misma intención de desagraviar al Corazón de María.

               4) Hacer compañía a la Virgen durante quince minutos, meditando los Misterios del Rosario. Esto se puede hacer leyendo un pasaje de la Sagrada Escritura alusivo a los Misterios del Santo Rosario (por ejemplo la Anunciación del Arcángel San Gabriel a la Virgen Purísima). 


Todo ello debemos hacerlo con la clara INTENCIÓN 
de reparar al Doloroso e Inmaculado Corazón de María.
Hay que tomar en cuenta las ofensas que Su Corazón Inmaculado 
recibe actualmente de aquellos que rechazan Su intervención maternal 
y desprecian Sus prerrogativas. Se debe tener esta intención 
antes de llevar a cabo las peticiones de Nuestra Señora.




sábado, 22 de febrero de 2025

LA PROVIDENCIA ESTABLECERÁ EL REINO DE MARÍA

 


               El gran movimiento mundial de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús, que ya en el siglo XVII había sido relanzado por San Juan Eudes como el culto gemelo al Corazón de Nuestra Señora, en el siglo XX tenía un complemento precioso en el movimiento de Consagración al Inmaculado Corazón de María. 

               El Mensaje de Fátima tuvo una gran influencia en este movimiento, encomendado por la Virgen a los tres pastores portugueses: Lucía, Jacinta y Francisco. Las apariciones marianas fueron preparadas por las del Ángel de Portugal, que tuvieron lugar en el verano de 1916. Primero les dijo a los tres niños: “Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras súplicas”; en la segunda Aparición agregó: “Los Sagrados Corazones de Jesús y María tienen designios de misericordia sobre vosotros”. En la tercera manifestación del Ángel, les enseñó una oración que recordaba la unión de los dos Corazones y la necesidad de dirigirse a ellos: “... y por los méritos infinitos del Sacratísimo Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores”. La vidente Jacinta, poco antes de morir le dijo a su prima Lucia: “Te mantendrás viva, para decir que Dios quiere establecer la Devoción al Inmaculado Corazón de María en el mundo; el Corazón de Jesús quiere que, a Su lado, también se venere el Corazón de María”.

               Si Jesús le dijo a Santa Margarita María que establecería el Reino de Su Sagrado Corazón, la Virgen confirma a los pequeños pastores de Fátima, en la Aparición del 13 de Julio de 1917, que “Al final, Mi Inmaculado Corazón triunfará”, es decir, antes del Final de los Tiempos, la Providencia establecerá el Reino de María en el mundo convertido.



sábado, 6 de abril de 2024

JESÚS QUIERE ESTABLECER EN EL MUNDO LA DEVOCIÓN A MI INMACULADO CORAZÓN. PRIMER SÁBADO DE MES

 

Tríptico explicativo de la Devoción de los Primeros Sábados, 
consagrados a desagraviar al Doloroso e Inmaculado 
Corazón de María, según el pedido que Nuestra Señora 
le hiciera a Sor Lucia Dos Santos, vidente de Fátima




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se recomienda imprimirlas y/o difundirlas virtualmente.










martes, 26 de marzo de 2024

BERTA PETIT, propagadora de la Devoción al Doloroso e Inmaculado Corazón de María

 



               Berta Francisca María Petit fue una gran Mística, Alma Víctima por los Sacerdotes. Nació en Enghien, región de Valonia (Bélgica) el 23 de Enero de 1870. Sus Mensajes y Profecías, que anuncian sobre todo el Gran Reinado del Corazón Inmaculado de María, han tenido la aprobación de algunos Obispos belgas, entre otros el gran Cardenal Mercier.

               Desde su más tierna infancia, el Divino Maestro colmó a Berta de favores. A la edad de cuatro años tuvo la primera manifestación de la Santísima Virgen María, y poco después en la Capilla de las religiosas de la Unión del Sagrado Corazón vio abrirse el Tabernáculo y al Niño Jesús venir hacia ella, y haciendo una cruz en su frente le dijo:


           "Tú has de sufrir siempre, pero Yo estaré contigo"


               Siendo joven visitó la ciudad de Venecia, acompañada de su madre, en un viaje por Italia, y en la sacristía de la Catedral de San Marcos encontraron al entonces Cardenal Sarto (luego San Pío X), quien mirando a Berta con atención y signándola en la frente, le dijo estas palabras: "Oiga usted bien la Voz de Dios, hija mía, que Él tiene especiales designios sobre usted".


               Durante cada Santa Misa, Berta rezaba por el celebrante: "Jesús mío, haz que Tu Sacerdote no Te dé aflicciones". Sentía especial impulso de rezar por la Santidad Sacerdotal


               Cuando tenía diecisiete años, sus padres perdieron todo su patrimonio por una fianza; el 8 de Diciembre de 1888, su Director Espiritual dijo a Berta que su vocación no era la vida de religiosa de clausura, sino permanecer en casa y cuidar a sus padres. De mala gana la joven aceptó el sacrificio; pero le pidió a la Virgen ser Mediadora para que, en el lugar de su vocación religiosa, Jesús llamara un Sacerdote diligente y Santo. “¡Usted será atendida!”, —le confirmó el Director Espiritual.


               Lo que ella no podía prever, ocurrió 16 días después: un joven jurista de 22 años, el Dr. Louis Decorsant, estaba rezando delante de una estatua de la Madre Dolorosa. Al improviso e inesperadamente, él tuvo la certeza que su vocación no era la de casarse con la joven que amaba y ejercer la profesión de escribano. Comprendió claramente que Dios lo llamaba al Sacerdocio. Esta llamada fue tan clara e insistente que él no titubeó ni siquiera por un instante en dejarlo todo. Después de los estudios en Roma, donde había completado su Doctorado, fue ordenado Sacerdote en 1893. 




ALMA VÍCTIMA POR LOS SACERDOTES

               Ese mismo año, en Navidad, Berta se ofreció a Dios como Alma Víctima por las almas de los Sacerdotes. Al mismo tiempo, el joven Sacerdote, de 27 años, celebraba la Santa Misa de Medianoche en un suburbio de París. Este hecho tiene su importancia porque a la misma hora, Berta, participando en la Santa Misa de Medianoche en otra Parroquia, prometió solemnemente al Señor: “Jesús, quisiera ser un holocausto para los Sacerdotes, para todos los Sacerdotes, pero en particular para el Sacerdote de mi vida”.

               Cuando fue expuesto el Santísimo, la joven vio al improviso una gran Cruz con Jesús y a Sus pies, la Virgen María y el Discípulo San Juan. Berta escuchó las siguientes palabras:


          "Tu sacrificio fue aceptado, tu súplica atendida. He aquí tu Sacerdote… Un día lo conocerás"


               Vio que los rasgos del rostro de San Juan habían asumido aquellos, de un Sacerdote para ella desconocido. Se trataba del Reverendo Decorsant, pero la Divina Providencia dispuso que no se conociesen hasta 1908, es decir quince años después, y Berta reconoció su rostro.


               No perdió tiempo en revelar al Padre Decorsant su Vida Espiritual y su Misión para la Consagración al Corazón Inmaculado y Doloroso de María. Él, por su parte, comprendió que esta alma preciosa le había sido confiada por Dios. Aceptó un lugar en Bélgica y se convirtió para Berta Petit en un santo Director Espiritual y en un apoyo incansable para la realización de su misión. 


ALIMENTADA DE LA SAGRADA EUCARISTÍA

               Desde los treinta y ocho años (1908)  hasta los setenta y tres no se alimentó más que con un café negro, que expulsaba una hora después. Solamente la Sagrada Comunión la sostenía; el 25 de Diciembre de 1909, durante la Santa Misa de Navidad, Nuestro Señor le revelaba:


          "Tu verdadero Alimento Soy Yo... e
nseña a las almas a amar el Corazón de Mi Madre traspasado por el mismo dolor que traspasó el Mío"



Estampa devocional, diseñada para ser impresa a dos caras junto a la que aparece más abajo


VISIÓN DE LOS SAGRADOS CORAZONES

               El 7 de Febrero de 1910, 
Berta es bendecida con una Visión: admira los Corazones de Jesús y María enlazados; en la parte superior, la Paloma que simboliza al Espíritu Santo y de nuevo escucha la Voz de Jesús:


          "Piensa en el Corazón de Mi Madre como piensas en el Mío, vive en Su Corazón como quieres vivir en el Mío (…) Ese Amor será para ti y para el mundo Fuente de Gracias y traerá grandes bendiciones. Entrégate a Mi Amor. El deseo de Mi Corazón te será confiado".


               Para la Pascua de 1911, Berta está en Roma. Otra vez se le aparecen los Corazones de Jesús y María, con el Espíritu Santo en la parte superior, y Jesús le comunica:


          "El Corazón de Mi Madre tiene derecho al Título de ‘Doloroso’, y quiero que se anteponga al de ‘Inmaculado’, porque lo tiene bien merecido. La Iglesia reconoció en Mi Madre, lo que Yo Mismo Le di. Ahora es necesario, y Yo lo quiero, que se reconozca y se comprenda también el derecho que Mi Madre tiene a un Título de Justicia, que merece por la identificación a todos Mis Dolores, por Sus sufrimientos y sacrificios, y por Su inmolación en el Calvario aceptada en plena correspondencia a Mi Gracia y soportada por la salvación de la humanidad.


          Es sobre todo, en esta Corredención, donde Mi Madre fue grande y por eso pido que la invocación: "CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS", tal como Yo lo he dictado, sea aprobada y difundida en toda la Iglesia, como dirigida a Mi Corazón, y sea recitada por cada uno de Mis Sacerdotes después del Sacrificio de la Misa. Ya he conseguido la Gracia y todavía obtendrá más aun. Esto que quiero, es consecuencia de lo que hice en el Calvario; dando a Mi Madre a Juan como hijo, ¿no le confié la maternidad dolorosa del mundo entero?

          Que los pueblos se vuelvan al Corazón Dolorido de Mi Madre. Que un mismo grito se levante de todos los corazones: "DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS".

         Esta devoción al Doloroso e Inmaculado Corazón, reanimará la Fe y la Esperanza en los corazones destrozados, y en las familias destruidas ayudará a reparar las ruinas, endulzará los dolores, será nueva fuerza para Mi Iglesia, llevando a las almas, no sólo la confianza en Mi Corazón, sino también en el Corazón Dolorido de Mi Madre.

          Grande es Mi Madre, pero especialmente Su Corazón Martirizado y traspasado por la misma herida que el Mío.

          Haz amar al Corazón de Mi Madre traspasado por Dolores que despedazan el Mío. Es preciso pensar en Su Corazón, como piensas en el Mío… Vivir en ese Corazón, como quieres vivir en el Mío, darte a ese Corazón, como te das al Mío.

          He manifestado los deseos de Mi Corazón respecto al de Mi Madre. Hazlo amar. Este amor, será para ti y para el mundo una Fuente de Gracias y atraerá grandes Bendiciones. Abandónate a Mi Amor".


SU MISIÓN EN LA TIERRA

              A Berta, en distintas ocasiones, le fue revelado que su misión en la Tierra consistiría en conseguir la Consagración Mundial al Corazón Doloroso e Inmaculado de María. Estos deseos fueron comunicados al entonces Papa Pío X. El Cardenal Mercier, de Malinas, aprobó la invocación "DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS" en 1911, y la indulgenció.

               Un día, Nuestro Señor le comunicó que esta súplica al Doloroso e Inmaculado de María 
"Se propagará, mientras esperamos la exaltación de la Santa Iglesia y la renovación del mundo, que se lograrán por la Consagración del Mundo y de toda la humanidad al Dolorido de Inmaculado Corazón de María".


LAS GUERRAS MUNDIALES Y EL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN

               Berta asistió al Congreso Eucarístico de 1912 en Viena, presidido por el Emperador de Austria-Hungría . El 12 de Septiembre, inmediatamente después de recibir la Sagrada Comunión, recibió una profecía de que el heredero del Emperador sería asesinado, como realmente sucedió cuando el Archiduque Francisco Fernando de Austria fue asesinado el 28 de Junio de 1914, en el conocido como "atentado de Sarajevo": "Un asesinato doble matará al sucesor del viejo soberano de Austria, fiel a su Fe. Éste será el primero de los hechos dolorosos, pero útiles según Mis Designios, que precederán al castigo".

               Después de estallar la Primera Guerra Mundial, Berta pudo viajar a Suiza el 18 de Julio de 1914, pero al no poder regresar a Bélgica, permaneció en Suiza hasta el fin de la contienda. El 20 de Septiembre del mismo año, Nuestra Santa Madre le revela: "Con voluntad resuelta quiere Mi Hijo ver a las almas recurrir a Mi Doloroso Corazón ; Yo espero este movimiento de las almas con el Corazón lleno de ternura, no pidiendo otra cosa sino poder trasmitir al Corazón de Mi Hijo todo cuanto se confíe al Mío y así obtener para todos Gracias de Salvación". Años después, el 24 de Octubre de 1921, la Virgen Nuestra Señora confió a Berta Petit la siguiente revelación: "Tú has comprendido los Dolores que soporto en Mi Corazón, los sufrimientos que afronta todo Mi Ser por la salvación del mundo. Yo misma Me he llamado Inmaculada Concepción. A ti Me revelo, como la Madre del Corazón Dolorido. Esta Devoción, que desea Mi Hijo, Me gusta más que otra alguna y por ella se concederán en todas partes, Gracias de Misericordia y de Salvación"



Estampa devocional, diseñada para ser impresa a dos caras junto a la que aparece más arriba


               Su Director Espiritual, el Reverendo Decorsant pudo pasar un mensaje, a través del Cardenal Mercier, al recién elegido Papa Benedicto XV, quien en Mayo de 1915 envió una carta a todos los Obispos del mundo con una recomendación para buscar la intercesión del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. El Cardenal Bourne, de Westminster, se interesó especialmente en las revelaciones de Berta y dirigió varios actos de Consagración al Doloroso e Inmaculado Corazón de María en Inglaterra entre 1917 y 1919.

ÚLTIMOS AÑOS Y MUERTE          

               En 1919, Berta pudo por fin regresar a Bélgica; en el mismo año recibió varias Profecías acerca de futuros conflictos con naciones cada vez más divididas. En 1927, Berta se mudó a Uccle (Bruselas) cuando se hizo evidente que su residencia anterior a la guerra no podía ser restaurada. Entre 1919 y 1942, Berta tuvo revelaciones acerca de países tentados por el orgullo y el poder; Italia y Alemania fueron mencionadas por su nombre... El 29 de Diciembre de 1930 recibiría la gracia de los Sagrados Estigmas, que en atención a la gran humildad de Berta, Nuestro Señor no permitió que fuesen visibles.

               En una nueva profecía recibida el 24 de Enero de 1940, advirtió que Bélgica sería invadida con sorprendente rapidez, lo que sucedió el 10 de Mayo del mismo año.

               En 1943, Berta se volvió cada vez más frágil y se le administró el Sacramento de la Extremaunción el Domingo 21 de Marzo. Murió alrededor de las 6 de la tarde del Viernes 26 de Marzo, y durante tres días los peregrinos acudieron a su lecho de muerte para rezar cerca de su cuerpo. Fue enterrada en el cementerio de Louvignies, Henao (Bélgica).