martes, 16 de febrero de 2021

LA SANTA FAZ: EL ROSTRO DE NUESTRO AMOR

 



               El abogado y fotógrafo aficionado, Secondo Pía, después de haber obtenido el permiso del Rey Vittorio Emanuele para realizar las primeras fotografías de la Sábana Santa de Turín, tuvo una gran sorpresa en el cuarto de revelado: el 28 de Mayo de 1898, comprobó que en la imagen en negativo de la Sábana Santa, aparecía majestuosamente una imagen en positivo, con extraordinaria claridad y detalle. Así entendió que la imagen representada en la tela constituye un auténtico negativo.

                Unos cincuenta años antes que el fotógrafo Pía viera el Rostro de la Sábana Santa, el mismo Jesucristo se manifestó en la ciudad francesa de Tours a una sencilla carmelita descalza, Sor María de San Pedro y de la Sagrada Familia, para manifestarle Su deseo de ser reparado y consolado en Su Santa Faz. Así, el 24 de Noviembre de 1843, Nuestro Señor le advierte:

               “La Tierra está repleta de crímenes. La violación de los primeros tres Mandamientos de Dios ha molestado a Mi Padre. El Santo Nombre de Dios ha sido blasfemado, y el Santo Día del Señor profanado, saturado de cantidad de iniquidades. Estos pecados se han acumulado hasta el Trono de Dios y han provocado Su Ira, la cual estallará pronto si Su Justicia no es apaciguada. Jamás han llegado estos crímenes a tal punto”.




              En estos comunicados del Cielo, Nuestro Señor le pidió a Sor María de San Pedro hacer una Comunión de Reparación por la profanación dominical... Sor María de San Pedro escribe:

              “... Nuestro Señor me ordenó comulgar los Domingos por estas tres intenciones particulares:

             1) En espíritu de expiación por todas las tareas prohibidas que se hacen los domingos, que como día de observancia debe ser santificado.

             2) Para apaciguar la Justicia Divina que estaba a punto de descargarse a causa de la profanación de los días de guardar.

             3) Para implorar la conversión de aquellos pecadores que profanan los domingos, y para lograr la terminación del trabajo dominical prohibido”.

               El 11 de Octubre de 1845, Nuestro Señor insistió en la importancia de hacer reparación a Su Santa Faz. En ese día Nuestro Señor le dijo a Sor María de San Pedro:

               “Busco Verónicas para enjugar y venerar Mi Divina Faz, la cual tiene pocos adoradores

               La Fiesta de la Santa Faz se celebra hoy, Martes previo al Miércoles de Ceniza. Así lo pidió el Cielo y de esta manera lo confirmó el Papa Pío XII el 17 de Abril de 1958; autorizó además el Pontífice la Misa de la Santa Faz de Jesús, para todas las diócesis y órdenes religiosas que pidiesen el Indulto de Roma para celebrarla.




               En estos días se celebran fiestas de Carnaval en muchos lugares; una fiesta pagana, anticristiana, donde nunca faltan las burlas y ataques contra la Realeza de Jesús, la Inocencia misma, que será otra vez traicionado, en medio de un populacho blasfemo y que se jacta de su pecado; Jesús, volverá a ser Rey de burlas, una vez más, Su Santa Faz será escupida por aquellos que debieran besarlo... Sus virginales carnes, flageladas de nuevo sin piedad por los pecados de impureza, en medio de un falso canto a la libertad que no es más que un látigo que esclaviza al hombre y lo somete a sus más bajos instintos.

               Ahora, procura continuar a lo largo del día, en la intimidad con Jesús y duélete, no por besos traidores que seguro nunca le has querido dar, pero sí de tantos besos como debiste darle con más amor. Besa Su Santa Faz por tantos que no lo hacen y ni lo harán nunca; ámale por aquellos que no lo hacen y finalmente, promete a Jesús Nuestro Señor que seguirás consolándolo por todos los que andan apartados de Él.



domingo, 14 de febrero de 2021

TERCER DOMINGO EN HONOR DE SAN JOSÉ

   

PREPARACIÓN


               Este ejercicio piadoso en honra del Glorioso San José apenas te llevará unos minutos; procura hacerlo teniendo cerca una imagen suya, que bien puede ser la que acompaña este artículo. Luego, recogido de las preocupaciones cotidianas, intenta adentrarte en espíritu en la casa de Nazareth, y situado en medio de la Sagrada Familia, contempla la figura paternal de San José, que cuida al Niño, lo besa, lo educa, lo mima... ¿qué podrá negar Jesús Nuestro Señor al que así lo acunó en Su Santa Infancia?





INICIO


               Por la señal + de la Santa Cruz, etc.

               En el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén

               Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas, (se golpea el pecho 2 veces) a mí me pesa, pésame, Señor, de todo corazón haberos ofendido; yo os propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

              Os ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y, así como os lo suplico, así confío en Vuestra Divina Bondad y Misericordia infinita, me los perdonaréis, por los merecimientos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y perseverar en Vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.


OFRECIMIENTO


               Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros Siete Dolores y Gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y Su Madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo. 


DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ


          -Tercer Dolor: Cuando la Sangre del Niño Salvador fue derramada en la Circuncisión.

"Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por Nombre Jesús, como lo había llamado el Ángel antes de que fuera concebido en el seno materno" (Evangelio de San Lucas, cap. 2, vers. 21).

              -Tercera Alegría: Cuando Nuestro Señor recibió el Santísimo Nombre de Jesús.

"Dará a luz un hijo, y le pondrás por Nombre Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados" (Evangelio de San Mateo, cap. 1, vers. 21).




ORACIÓN


          Oh Bienaventurado Patriarca, Glorioso San José, escogido para ser Padre Adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el Dolor que sentisteis viendo nacer al Niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en Alegría celestial al oír el armonioso concierto de los Ángeles y al contemplar las maravillas de aquella Noche tan resplandeciente.

          Por este Dolor y aquella Alegría, alcanzadnos que después del camino de esta vida vayamos a escuchar las alabanzas de los Ángeles y a gozar de los resplandores de la Gloria Celestial.

         Ahora, reza con piedad un Padrenuestro, un Avemaría, el Ave de San José y un Gloria, para terminar diciendo

         Jaculatoria: San José, Modelo y Patrono de aquellos que aman al Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

        Y terminamos este ejercicio piadoso signándonos en el Nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.




sábado, 13 de febrero de 2021

EL PLAN DE VIDA CON LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA. Parte 1: Ofrecer todo a través de las manos de María

 



               Cuando 2020 llegaba a su fin te invité a hacer un Propósito para el año nuevo: EL PLAN DE VIDA CON LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA. Lo hice en atención a Nuestra Santa Madre, porque te aseguro que no hay mejor vida que vivir y morir por María y porque además, este 2021, se conmemora el 175 Aniversario de la Aparición Mariana en la Montaña de La Salette (Francia), la primera manifestación celestial que nos advirtió del mal rumbo que ha tomado la humanidad, precipitada en los placeres terrenos e ignorante de la Ley de Dios, que es no es más que Ley de Amor.

                EL PLAN DE VIDA que te presento está compuesto por siete puntos; todos ellos muy sencillos de realizar pero que entrañan una sincera Consagración a la que es Madre de Dios. Aún así, quiero desgranar cada práctica contenida en EL PLAN DE VIDA, para que comprendas mejor la necesidad de cumplirlo con fidelidad y sobre todo, con piedad sincera. 




               A cambio de ser fiel en todas esas obras de amor que contiene EL PLAN DE VIDA, te aseguro que a cambio, no te faltará la asistencia de la Santa Virgen en los momentos difíciles ni Su celestial ayuda cuando creas que ya no puedes hacer más. 

               Precisamente ése y no otro, debe ser el espíritu que te mueva: hacerlo todo en María, con María, por María y para María, desterrando tu propio yo y las muchas limitaciones que le adornan; obrando así, buscando solo la Gloria de Dios y el Amor de la Purísima Virgen, Ella, que jamás abandona a Sus devotos, cuidará y velará por tus intereses y sabrá premiar tu entrega y el apostolado que hagas en Su favor, especialmente, con tu ejemplo personal...

               Vive en María, búscala en tu día a día, no te canses de invocarla a través de Su Rosario y no te olvides de hablar de Ella, de defenderla cuando otros la nombren para blasfemar o reírse. Imita Sus virtudes, en especial, Su humildad y pureza... solo así podrás vivir plenamente en Dios, porque a Él solo se puede llegar a través de Su Bendita Madre. 





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viernes, 12 de febrero de 2021

LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR en las Revelaciones de Sor Josefa Menéndez

 



               "Si vieras cuántas almas me afligen! Por eso busco víctimas que quieran consolarme y sufrir por Mi Amor. Yo te he escogido a ti, sí sufrirás para ganar almas... no temas, Yo soy tu fortaleza. Cuando el peso de la Cruz te parezca superior a tus fuerzas, pide socorro a Mi Corazón...

               Contempla por un momento estos pies y estas manos ensangrentados, este Cuerpo desnudo cubierto de heridas y de Sangre, esta cabeza traspasada de espinas, empapada en sudor, llena de polvo y cubierta de Sangre. Admira en silencio, la paciencia, la conformidad con que acepto este cruel sufrimiento... 

               Mi Cuerpo destrozado por tanto tormento camina sin fuerzas, bañado en sudor y Sangre, sufriendo toda clase de injurias, sin que nadie se compadezca de Mi Dolor. Estoy acompañado de una inmensa multitud en la que no se encuentra una sola persona que se compadezca de Mí.

               La Sangre que brotaba de todos los poros de Mi Cuerpo sería inútil para un gran número de almas, muchas se perderían y muchas más no Me conocerían. Derramaría Mi Sangre por todas y Mis Méritos serían aplicables a cada una de ellas y sin embargo inútiles para tantas y tantas almas...



Toca sobre la imagen para verla en su tamaño original


              No pido más que tu corazón para esconderme en él a fin de liberarme de la amargura que me causan las almas. Sí, el mundo me ofende pero se salva por la reparación de las almas escogidas. ¡Ama! porque el Amor es Reparación y la Reparación es Amor..."


Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús
a Sor Josefa Menéndez



jueves, 11 de febrero de 2021

PEDRO JESÚS MALDONADO, SACERDOTE Y MÁRTIR DE CRISTO REY

 

             Nació en Sacramento, Chihuahua, el 8 de Junio de 1892, hijo de Apolinar Maldonado y de Micaela Lucero.

             Tenía 17 años cuando sintió la vocación y, por los consejos de sus maestros, ingresó en el Seminario Conciliar de Chihuahua. Las condiciones de pobreza por las que atraviesa el Seminario, en especial la deficiente alimentación, fueron la causa de que se desarrollara débil y enfermizo.




             En 1918 fue enviado a El Paso, Texas, para recibir las Órdenes Sagradas, pues el Señor Obispo de Chihuahua estaba enfermo. Le fue conferida la Ordenación Sacerdotal por el Obispo Don Jesús Schuler, S. J., la mañana del 25 de Enero de 1918, en la Catedral de San Patricio. Celebró su Primera Misa en la Parroquia de la Sagrada Familia, Chihuahua, el 11 de Febrero, Festividad de la Virgen de Lourdes.

             Su salud no fue muy buena ya que incluso por ese motivo tuvo que renunciar al encargo de su Parroquia de Jiménez; posteriormente, el 1° de Enero de 1924, fue nombrado Párroco de Santa Isabel, en donde permaneció hasta su muerte, en 1937.

             Encendió el entusiasmo y la piedad en sus feligreses. Se incrementaron sobremanera la Adoración Nocturna y la adoración perpetua al Santísimo Sacramento. Fomentó el amor y devoción a la Santísima Virgen María en sus diversas advocaciones.

             En 1926 se desató en México la persecución religiosa, se suspendió el culto público, se cerraron templos, Seminarios y escuelas; sin embargo, hasta 1929 no se registraron mayores conflictos debido a la sensatez de las autoridades de Chihuahua; fue hasta 1931-1932, cuando se desató una nueva persecución en Chihuahua, se persiguió y desterró a Sacerdotes, se cerraron templos, se obligó a maestros a firmar declaraciones y adhesiones impías, se prohibieron manifestaciones de protesta.

             En 1934, el Padre Maldonado fue preso y desterrado a El Paso, Texas, en donde no permaneció mucho tiempo y en poco tiempo regresó a Santa Isabel. De allí se dirigió al rancho “El Pino”, en donde permaneció un año, hasta que en 1936 decidió quedarse en un poblado cerca de Santa Isabel, “La Boquilla del Río”, donde una heroica familia cristiana convirtió su casa en oratorio, en que casi públicamente celebraba los actos de culto.

             La Semana Santa de 1936 la celebró con especial solemnidad. El Viernes Santo realizó los oficios divinos. Terminando el Sermón del pésame, una persona lo llamó para que fuera a confesar a unos enfermos en un lugar peligroso de la parroquia. Al regreso fueron sorprendidos a balazos, que les llovían por todos lados.

             El 10 de Febrero de 1937, Miércoles de Ceniza, se dedicó a confesar e imponer ceniza, cuando se presentaron un grupo de hombres armados y alcoholizados, que iban a aprehender al Padre, y aunque los pobladores quisieron ocultarlo, finalmente fue arrestado. Echaron al Padre andando por delante de los caballos, descalzo; y seguido por algunas personas, tomaron el camino a Santa Isabel. El Padre comenzó a rezar el rosario y todos contestaban, menos los esbirros, que en ocasiones trataban de echarle el caballo encima. Así recorrió casi tres kilómetros, hasta llegar a Santa Isabel.

            Llegaron a la Presidencia y solo el Padre Maldonado pasó la puerta de entrada; el Presidente Municipal lo tomó de los cabellos y le propinó un golpe. Al llegar al segundo piso, Andrés Rivera, cacique de los políticos de la región, lo recibió con un tremendo disparo en la frente, quebrándole el cráneo en círculo y saltándole casi el ojo izquierdo. De allí, los esbirros, siguieron golpeando al indefenso Sacerdote con las culatas de los rifles, arrastrándole por la escalera hasta el segundo piso. Allí quedo tirado, inconsciente, bañado en su sangre inocente y, apretando el rosario sobre su pecho, permaneció hasta el momento de su muerte. Los malhechores se dispersaron.

             Aún con vida fue socorrido por unas mujeres que lo llevaron a Chihuahua al Hospital Civil, en donde recibió la absolución, la Santa Unción y la Bendición Papal in articulo mortis. En la madrugada del día siguiente murió. El cadáver fue llevado a la casa episcopal y ataviado con todas las vestiduras sacerdotales; en un sencillo ataúd fue colocado en la capilla ardiente que se improvisó en la sala Cementerio de Dolores, para después ser llevado al Cementerio de Dolores, en el mausoleo de la familia Enríquez. Se hizo el diseño de un sencillo monumento, y en él la inscripción; “TÚ ERES SACERDOTE”.       

             El sangriento asesinato del Padre Maldonado provocó la molestia de la población, que pese a las amenazas, se movilizó en una manifestación pidiendo el respeto y la libertad de culto.




EL LLAMADO DE LOURDES: POBREZA, ORACIÓN Y PENITENCIA

 

Pobreza, Oración y Penitencia, 

en el sentido pleno de conversión, 

son las tres palabras clave con las que se concluye 

el lado práctico del Mensaje de Lourdes 


               En 1846, Nuestra Señora se aparecía en la montaña francesa de La Salette; allí comunicaba un Secreto a dos jóvenes pastores, Maximino y Melanie; a esta sencilla muchacha advierte: Esto que Yo te voy a decir no será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858. Llegado el año fijado por la Virgen Santa, Melanie Calvat lucha por imprimir el Secreto según los pedidos de la Madre de Dios, pero solo encontrará reticencias e impedimentos hasta que consiguió publicarlo en 1879. No obstante, la Virgen sí cumplió con la fecha y en 1858 se manifestaba de nuevo en Francia, esta vez en la humilde Lourdes.

                Jueves, 11 de Febrero de 1858, once de la mañana. Los Soubirous tomaron un pobre desayuno a las nueve. Bernadette, de catorce años pero con cuerpo de niña de menor edad, hilaba la estopa con su hermana Toinette, de once años. Su padre, François Soubirous, enfermo, estaba acostado. Los dos más pequeños jugaban en un rincón. La madre, Louise, se atareaba en la preparación de un pobre puchero con los ingredientes que tenía. —Dios mío —exclamó Bernadette—, ya no queda leña. —¿Y la que fuimos a buscar ayer? —protestó Toinette. El día anterior, Toinette había salido con su madre a las cuatro de la mañana a recoger leña. Había pasado tanto frío con los pies descalzos dentro de los zuecos, que Louise tuvo que envolvérselos con su delantal mientras ella preparaba la gavilla. Sí, pero ya se habían comido el haz... la leña les dio los seis céntimos de pan de la jornada anterior. Había que salir otra vez. 




               Al poco rato, tres pares de zuecos golpearon los adoquines de la calle des Petits Fossés, giraron a la derecha por la calle de Baous, cruzaron la puerta del mismo nombre, cuya bóveda resonaba. Y de pronto ya estaban en el campo. Las niñas torcieron a la derecha delante del cementerio y rodearon el llamado «prado del paraíso» recogiendo algunas ramitas. El cesto iba de mano en mano: de Jeanne a Toinette y de Toinette a Bernadette. Volvieron a bajar hacia el torrente. No fue necesario ir tan lejos. A doscientos metros de allí estaba la lengua puntiaguda de arena donde se unían el Gave y el canal.

               Se trataba de una formación rocosa de veintisiete metros de alto, nudosa, abultada por protuberancias, surcada por grietas y anfractuosidades de distintos tamaños, coronada de una avara maleza. Por todo adorno tenía un penacho de hiedra hacia la cima, y en un nicho a unos tres metros y medio del suelo, justo enfrente, un rosal salvaje cuyas ramas caían hasta el suelo. El lugar llevaba el adecuado nombre de Masse-vieille (vieja roca) o Massabielle, como todavía se pronuncia. La vieja roca parecía sostenida por un enorme arco rocoso entre cuatro y cinco metros de ancho, que cubría una gruta alargada de ocho metros de anchura. El pie izquierdo estaba apuntalado en el agua del Gave y se elevaba, con suavidad y oblicuamente, hasta una altura de tres o cuatro metros. El lado derecho caía en vertical. En el interior de la gruta, tan profunda como ancha, el suelo lleno de arena y morrena formaba un plano inclinado que confluía en la bóveda, al fondo. Sobre esta pendiente el torrente había depositado la madera y los huesos.


PRIMERA APARICIÓN: UNA MARAVILLOSA NIÑA BLANCA

               En medio del paisaje inmóvil, en una especie de nicho que formaba una mancha oscura en la parte derecha de la roca, a tres metros por encima del suelo, se agitaba una mata de espinos. Una suave luz iluminó progresivamente aquel agujero en sombra. Y dentro de la luz, una sonrisa; era una maravillosa niña blanca. Separó los brazos al tiempo que se inclinaba en un gesto de recibimiento que parecía decir: «Acercaos...» Bernadette, paralizada por la sorpresa, pasmada, no se atrevió a moverse. ¿Era el miedo? Quizá, ¡pero era tan dulce! No sentía el menor deseo de escapar. No, se quedaría para siempre ahí, contemplando. Algo, sin embargo, luchaba en su interior. No estaba acostumbrada a escucharse, a alimentar fantasías agradables. Reaccionó diciéndose: «¡Vamos!, me estoy engañando.» Se frotó enérgicamente los ojos varias veces. La fricción de las palmas de sus manos borró el paisaje, sumergiéndola en la oscuridad. Los dos globos aplastados, reducidos a su consistencia material, le procuraron una innegable sensación de realidad. 

               Volvió a abrir los ojos. La niña blanca seguía ahí, con su sonrisa. Con un gesto habitual, casi instintivo, se llevó la mano derecha al bolsillo del delantal, encontró el rosario, el tranquilizador rosario de las noches de asma. Levantó el brazo mecánicamente para hacer la señal de la Cruz con el crucifijo. ¡Sorpresa! el brazo se detuvo a medio camino; la mano cayó. ¡Da igual! Querer es poder... Pero no, el brazo le colgaba invenciblemente flojo y sin energía, aunque no dejaba de notar el tacto de la cruz de madera entre los dedos. De golpe, el sobrecogimiento se convirtió en miedo. Le temblaba la mano. 

               En el hueco de la roca, la Aparición esbozó un gesto, el gesto que Bernadette quisiera hacer. También ella sostenía un rosario en la mano, un rosario blanco con una gran Cruz brillante. Se lo llevó a la frente. Acompañando su gesto, el brazo de Bernadette se levantó por sí solo y dibujó a su vez una amplia señal de la Cruz. Con este gesto se desvaneció todo el temor y sólo quedó una intensa alegría. Bernadette se arrodilló. 

               Las dos compañeras que se alejaban distinguieron, al volverse, la minúscula silueta en su postura de oración, arrodillada sobre el banco de arena en pleno torrente. Ranne se encogió de hombros. —¡Está loca si se pone a rezar ahí! ¡Ya es suficiente con rezar en la iglesia! 

               De pronto... mientras pasaba las cuentas del rosario, Bernadette observaba todo lo que podía, y ambas acciones se acompañaban maravillosamente. El tiempo volaba y permanecía como una pequeña eternidad. La aparición hacía correr las cuentas entre sus dedos pero no movía los labios. Tan pronto terminó la oración, desapareció. Los ojos de Bernadette escrutaron en vano una estela de luz que se prolongó un instante antes de disiparse como una nube. ¡Sólo quedó la roca negra, la llovizna, el cielo bajo, el tiempo encapotado! Pero nada de todo eso pesaba ya. La fatiga y la preocupación de hacía un momento habían desaparecido. Aquellas Apariciones se repetirían hasta en diecisiete ocasiones más.


ROCÍA A LA VIRGEN CON AGUA BENDITA

               El 14 de Febrero, pese a la prohibición de sus padres, Bernadette regresa a la Gruta movida por una fuerza interior que la llama; de nuevo se presenta la Señora ante ella y Bernadette, la rocía con agua bendita... la Señora sonríe e inclina la cabeza. Acabado de rezar el rosario, la Señora desaparece.



LA VOZ DE LA VIRGEN, APARICIÓN DEL 18 DE FEBRERO DE 1858

               Llegada a la Gruta, Bernadette se puso de rodillas, sabedora que tenía el encargo de algunas personas de preguntar a la Aparición su nombre; pero no de cualquier manera pretendían que la niña interrogara a la Señora, sino que deseaban dar cierta autoridad al acontecimiento y por eso pidieron a Bernadette que la misma Señora escribiese su nombre. 

              Una vez la Señora se hizo presente, la joven vidente, se puso de puntillas y le alargó con los brazos extendidos la pluma y el papel, diciéndole al mismo tiempo «Boulet aoue era bouentat de mettre vostre noum per escriout?» (¿Tendría la bondad de poner su nombre por escrito?). (1)

               La Señora se echó a reír, envuelta en su propia luz, con una risa como las que tienen las niñas en el Cielo. ¿Qué era lo que le hacía tanta gracia? ¿Eran los avíos sacados de la escribanía del tribunal en manos de Bernadette, que no sabía leer? 

               En cualquier caso, era una risa benévola y Bernadette se echó a reír al igual que ella de la extravagante ofrenda que sostenía en sus manos. Aquello inauguró entre ellas un sentimiento de complicidad. ¡Qué amistosa era la mirada de la bella Señora! ¡Y qué dulce iniciar con risas esa amistad! 

               Bernadette se atrevía a amarla sin miedo. La risa de la Señora terminó en una sonriente respuesta. «N'ey pas necessari.» (No es necesario.) Era la primera vez que oía su voz fina y suave. Ahora estaba segura de que no se trataba de una ilusión. La Virgen, más real aún que todo aquello y más presente, esa vez enlazó sus frases en tono serio. «Boulet aoue era gracia de bié aci penden quinze dias?» (¿Quiere tener la cortesía de venir aquí durante quince días?

               La hija de los Soubirous, poco habituada a tanta deferencia, se quedó totalmente desconcertada. La Señora llamaba de usted a una chiquilla a la que todo el mundo tuteaba; había dicho si quería tener la cortesía, una bonita y educada fórmula del dialecto de Lourdes. Bernadette respondió de corazón, sin detenerse a pensar en las consecuencias. A su promesa le respondió otra promesa. «Non proumeti pas deb hé urousa en este mounde, mès en aoute.» (No prometo hacerla feliz en este mundo, sino en el otro.) Estas parcas palabras parecían dulces bajo la mirada de Aquélla que las pronunciaba. 


EL CIRIO QUE NO QUEMABA

               El 19 de Febrero Bernadette llegó a la Gruta portando un cirio encendido; a partir de ese momento, muchos devotos del lugar la empezarían a imitar y pronto nacería la procesión de antorchas que aún hoy perdura. Durante la Aparición, la parte inferior del cirio se coló entre los dedos de Bernadette, quedando la llama a la altura de los dedos; sin embargo la joven vidente no sufrió quemadura alguna pese haber estado expuesta al fuego por más de quince minutos, como confirmó un médico presente.


APARICIÓN DEL 24 DE FEBRERO, "PENITENCIA..."

               Llegada a los pies de la gruta Bernadette se arrodilló, encendió un cirio y se persignó con una devoción contagiosa. Las cuentas del rosario corrían entre sus dedos cruzados. Cuando terminaba la primera decena, se produjo algo imponderable, una especie de movimiento hacia adelante, o más bien un impulso muy suave, pues Bernadette no se había movido. Pero su semblante había cambiado. A la lívida luz del amanecer, que la amarilla oscilación del cirio calentaba apenas, la cara palideció adquiriendo una luminosa blancura. La niña acababa de pasar a otro mundo.

               Bernadette ya no sonreía... Nuestra Señora tampoco. Una especie de nube cubrió el resplandor de su cara. Recuperó el color. Al levantarse parecía triste, preocupada; incluso disgustada... la Virgen, con semblante profundamente triste le dice: "¡Penitencia!, ¡Penitencia!, ¡Penitencia!, ¡Rogad a Dios por los pecadores!, ¡Besad la tierra en penitencia por los pecadores!". Esta frase la repetiría la Señora en las siguiente Apariciones.

               La noticia de las Apariciones se extendió por toda la comarca, y muchos acudían a la Gruta creyendo en el suceso, otros se burlaban. En la novena Aparición, el 25 de Febrero, la Señora mandó a Santa Bernadette a beber y lavarse los pies en el agua de una fuente, señalándole el fondo de la gruta. La niña no la encontró, pero obedeció la solicitud de la Virgen, y escarbó en el suelo, produciéndose el primer brote del milagroso manantial de Lourdes. Bernadette realiza ejercicios repulsivos, como besar la tierra, cavar en el suelo embarrado y comer hierba. Los asistentes menos devotos la tachan de visionario y loca.

               En las Apariciones, la Señora exhortó a la niña a rogar por los pecadores, manifestó el deseo de que en el lugar sea erigida una capilla y mandó a Bernadette a besar la tierra, como acto de penitencia para ella y para otros, el pueblo presente en el lugar también la imitó y hasta el día de hoy, esta práctica continúa.




YO SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN

               El 25 de Marzo, a pedido del Párroco del lugar, la niña debe preguntar a la Señora quién es...

               Durante tres semanas Bernadette permanece ausente de la Gruta, pero ha estado ensayando mentalmente una bonita frase, ceremoniosa como una reverencia, que en parte le habían sugerido: «Mademisello, boulet aoué la bountat de me disé que es, s’il bou plan?» (Señorita, ¿tendría la bondad de decirme quién es, por favor?) Pero la «frase bonita» era demasiado complicada. Bernadette se liaba, tropezó y dijo voluntad (boulentat) en lugar de bondad (bountat), dos palabras que era incapaz de distinguir. La más larga le parecía más educada. 

               La Señora sonrió de nuevo. ¿Se estaba burlando, como decía el párroco? No... había tanta amabilidad y tanta bondad en su mirada. Tenía que volver a empezar. «Boulet aoué la boulentat de disé...» La sonrisa de la Virgen se hizo aún más amplia. Se echó a reír, pero esta vez Bernadette no iba a renunciar. 

              «Boulet aoué la boulentat!», suplicó una vez más. Silencio... Pero Bernadette estaba decidida y nada la detendría ya. Lo repetiría diez veces si hacía falta, ya que la Señora no mostraba enfado. No fue necesario llegar a tanto. A la cuarta ocasión la Virgen dejó de reír. Cambió el rosario, llevándoselo al brazo derecho. Sus manos se separaron, y las extendió con las palmas hacia el suelo. De aquel gesto tan sencillo emanaba majestad; su silueta de niña adquirió grandeza; su juventud, un peso de eternidad. Con un movimiento acompasado, juntó luego las manos a la altura del pecho, levantó los ojos al cielo y dijo: «Que soy era Immaculada Councepciou» (Soy la Inmaculada Concepción)»

               Bernadette fue a contar lo sucedido a su Párroco, pero éste dudó de que una simple jovencita analfabeta pudiese saber sobre el Dogma de la Inmaculada Concepción, declarado por el Papa Pío IX cuatro años antes. 


ÚLTIMA APARICIÓN, "JAMÁS LA HABÍA VISTO TAN BELLA"

              El 16 de Julio de 1858, Festividad de la Virgen del Carmen, tiene lugar la última Aparición; Bernardette, siente una vez más en su interior el misterioso llamamiento de la Virgen y se dirige a la Gruta; pero el acceso a ella estaba prohibido y la gruta, vallada. Se dirige, pues, al otro lado del río Gave, enfrente de la Gruta. «Me parecía que estaba delante de la Gruta, a la misma distancia que las otras veces, no veía más que a la Virgen. Jamás la había visto tan bella.»

              Las Apariciones fueron declaradas auténticas el 18 de Enero 1862. En el lugar se comenzó a construir un Santuario, que el Papa Pío IX concedió el título de Basílica en 1874. Bernadette, que había ingresado en las Hermanas de la Caridad de Nevers, entró en la Vida en 1879 y fue canonizada en 1933. 


     NOTAS

              1  Bernadette hablaba tan solo su lengua materna, el gascón, dialecto de aquella región francesa; la Virgen siempre se comunicó con la joven en ese dialecto.




miércoles, 10 de febrero de 2021

LAS MARAVILLAS DEL SANTO NOMBRE, por el Padre Paul O´Sullivan. Parte IV

 



DOCTRINA DEL SANTO NOMBRE


                Lo crees, lo entiendes, que Dios te quiere tanto, tan íntimamente, tan personalmente. ¡Qué alegría, qué consolación! si realmente supieras y sintieras que este Gran Dios te quiere a ti tan sinceramente!

               Nuestro Señor ha hecho aún más, nos ha dado todos sus méritos infinitos para que así podamos ofrecerlos al Eterno Padre tan a menudo como queramos, cientos ó miles de veces al día.

               Y eso es lo que podemos hacer cada vez que decimos "Jesús" si solamente recordamos lo que estamos diciendo.

               Estarás, quizás, sorprendido de esta maravillosa doctrina, ¿Nunca lo has oído antes?

               Pero ahora por lo menos ya sabes las infinitas maravillas del Nombre de "Jesús". Di este Santo Nombre constantemente. Dilo devotamente.

               Y en el futuro, cuando digas "Jesús", recuerda que estás ofreciendo a Dios todo el infinito amor y los méritos de Su Hijo, Tu estás ofreciéndole Su Divino Hijo. No puedes ofrecer nada más santo, nada mejor, nada que más le agrade, nada más meritorio para ti.

               Que desagradecidos son aquellos que nunca dan gracias a Dios por todo lo que El ha hecho por ellos. Hombres y mujeres que viven 30, 50, 70 años y nunca piensan en agradecer a Dios por Su maravilloso amor.

               Cuando dices el Nombre de Jesús recuerda también agradecer a nuestro Dulce Salvador por Su Encamación.

               Cuando estaba en la tierra, curó diez leprosos de su odiosa enfermedad. Estaban tan contentos que se marcharon llenos de alegría y felicidad, pero ¡solamente uno volvió para darle las gracias! Jesús estaba dolido y dijo: "¿Dónde están los otros nueve?"




               No tendría que sentir tristeza y dolor con mucha más razón, que le agradecemos tan poco por todo lo que El ha hecho por nosotros en la Encamación y en Su pasión.

               Santa Gertrudis solía agradecer a Dios a menudo con una pequeña jaculatoria, por su bondad, en haberse hecho hombre por ella. Nuestro Señor se le apareció un día y le dijo: "Mi querida niña, cada vez que tu honras mi encamación con esa pequeña plegaria, vuelvo a mi Eterno Padre y le ofrezco todos los méritos de la Encamación por ti y por todos los que hacen como tu". ¿No tendríamos que tratar de decir "Jesús, Jesús, Jesús" a menudo? Seguramente recibiríamos esta maravillosa gracia. 


            Continuará...



martes, 9 de febrero de 2021

SANTA TERESITA Y LOS ÁNGELES CUSTODIOS

 



               Siendo una niña de nueve años, y antes de su Primera Comunión, Santa Teresita se consagró a los Ángeles, como miembro de la “Congregación de los Santos Ángeles”con las siguientes palabras: “Yo me consagro solemnemente a vuestro servicio. Yo prometo, en presencia de Dios, de la Santísima Virgen y de mis compañeras, ser fiel a Vosotros y esforzarme por imitar vuestras virtudes, principalmente vuestro fervor, vuestra humildad, vuestra obediencia y vuestra pureza.” 

                Más tarde, siendo ya una postulante prometió: “honrar con una particular veneración a los Santos Ángeles y a María, su Augusta Reina. […] Trabajaré con todas mis fuerzas para corregir mis faltas, para alcanzar las virtudes y para cumplir todas mis obligaciones de alumna y Cristiana.

               Los miembros de dicha Congregación cultivaban también una particular devoción al Ángel de la Guarda, a quien dirigían la siguiente oración: 

               “Ángel de Dios, Príncipe del Cielo, Guardián vigilante, Guía fiel, Pastor amoroso, yo me regocijo de que Dios te haya creado con tanta perfección, de que Él te haya santificado por Su gracia y, finalmente, de que te haya coronado de gloria por haber perseverado en Su servicio. ¡Qué Dios sea siempre alabado por los muchos bienes que te concedió! ¡Bendito seas por todo el bien que nos haces, a mí y a mis compañeros! Yo te entrego mi cuerpo, mi alma, mi memoria, mi inteligencia, mi imaginación y mi voluntad. Gobiérname, ilumíname, purifícame; dispón de mí como quieras” (Manual de la Congregación de los Santos Ángeles, Tournai).





sábado, 6 de febrero de 2021

PRIMER SÁBADO: DEDICADO A DESAGRAVIAR AL DOLOROSO E INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

 

                "... vendré a pedir la Consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados... Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, especialmente cuando hagáis algún sacrificio: Oh Jesús, es por amor a Ti, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María."


Nuestra Señora en Fátima, 13 de Julio de 1917





              Dedicamos el Primer Sábado de cada mes a desagraviar al Inmaculado Corazón de María, siguiendo así el URGENTE PEDIDO de Nuestra Señora, que nos advierte, como Madre Nuestra, del mal camino que han tomado aquellos que viven en el peor de los pecados: la ingratitud a Dios. La Virgen María desea nuestro amor y también nuestro consuelo hacia Su Inmaculado Corazón, herido por el pecado del mundo.

               Transcurridos algunos años tras las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima, Lucía, la única superviviente de los tres niños que contemplaron a la Virgen Santa, contaba con apenas 18 años cuando decidió irse con la Congregación de las Hermanas Doroteas; ingresó como postulante en el convento que la Orden tenía en Pontevedra (España) y en donde Nuestra Señora fue a revelarle la primera parte del plan de Dios para la salvación de los pecadores en nuestro tiempo de rebelión contra Dios: la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados de mes.






               Lucía, refiriéndose a ella misma, describe el encuentro en tercera persona:

               El día 10 de Diciembre de 1925, se le apareció la Santísima Virgen y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. Al mismo tiempo le dijo el Niño:

               "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas que los hombres ingratos continuamente le clavan, sin haber quien haga un acto de reparación para arrancárselas."

               Enseguida dijo la Santísima Virgen:

               "Mira, hija mía, Mi Corazón, cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los Misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas."


¿Por qué Cinco Sábados?

              Después de haber estado Sor Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los cinco sábados de reparación: 

               "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de cinco clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

         Primer Sábado: Las blasfemias contra Su Pura e Inmaculada Concepción

         Segundo Sábado: Las blasfemias Contra Su Virginidad

         Tercer Sábado: Las blasfemias contra Su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres

         Cuarto Sábado: Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada

         Quinto Sábado: Los que la ultrajan directamente en Sus sagradas imágenes.




viernes, 5 de febrero de 2021

PRIMER VIERNES DE MES... "Mi Divino Corazón será su asilo seguro..."

 


               Cristo Nuestro Señor quiso escoger a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), humilde monja visitandina del Monasterio de Paray-le-Monial (Francia), para revelarle los deseos de Su Corazón y para confiarle la tarea de dar a conocer al mundo esta Devoción, que la Providencia ha reservado para los Últimos Tiempos. 

               Según dejó escrito la Santa, entre los años 1673 y 1675, en la intimidad de el alma, Jesús la hace reposar en Su Divino Pecho, donde descubre a Santa Margarita las maravillas de Su Amor y los secretos de Su Corazón. "Mi Divino Corazón -le dice- está tan apasionado de Amor a los hombres, que no pudiendo contener en Él las llamas de Su ardiente Caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti, y se manifieste a ellos para enriquecerlos con preciosos dones".

               En otra ocasión, volvió Nuestro Señor a manifestarse a la religiosa para hacerle un pedido de Amor y Piedad hacia el Santísimo Sacramento; así lo dejó reflejado Santa Margarita en una misiva: "Un Viernes, en la Sagrada Comunión, me dijo el Señor estas Palabras: Te prometo, en la excesiva Misericordia de Mi Corazón, que Su Amor Omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la Gracia de la penitencia final; no morirán en Mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; Mi Divino Corazón será su Asilo seguro en el último momento."  (Carta de Santa Margarita a la Madre Saumaise, de Mayo de 1688)